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Temporada de pequeñas alegrías y grandes decepciones en Quick Step

2010 se presentaba como la oportunidad perfecta para, como se dice en la NBA, sentar dinastía. Se venía de ganar los dos años anteriores el Tour de Flandes con Stijn Devolder y la París-Roubaix con Tom Boonen, y el objetivo principal de la temporada era el de repetir ambas victorias.

La temporada se inició como estaba previsto, gracias a las victorias de Tom Boonen en Qatar y Omán, que luego quedaron rematadas con una victoria en un sprint algo descafeinado en Tirreno-Adriático. Tommeke llegaba en plenas condiciones a la primera cita importante de la temporada, la Milán-San Remo, pero en las calles de San Remo no tuvo ninguna opción ante Óscar Freire y quedó relegado a la segunda posición.

Poco antes, en París-Niza, Sylvain Chavanel estaba lejos del ciclista que sorprendió el año pasado con una tercera posición final, quedando bastante alejado de los mejores. Su planificación de la temporada era algo más conservadora para intentar brillar durante mitad de temporada. De Devolder no se tenían noticias.

Y tras bastantes chascos en las carreras de piedras previas llegó el Tour de Flandes y con él un duelo que pasará a la historia. Boonen contra Cancellara, Cancellara contra Boonen. La historia ya la conocemos, en un duelo épico, el suizo se deshizo del flamenco en el Kappelmuur, Tommeke tuvo que conformarse con la segunda posición otra vez.

foto: cyclingweekly.co.uk

No había tiempo para lamentaciones, con la llegada de la París-Roubaix Boonen tenía una oportunidad de desquitarse de los segundos puestos en los dos Monumentos previos, pero el golpe moral había sido muy importante. Se le vio activo y luchador, pero en un momento de despiste Cancellara se fue en solitario, y con él las opciones de igualar a de Vlaeminck con cuatro victorias en el velódromo. Se había repetido la historia de 2007, donde tras dos años haciendo doblete, se hizo una buena Milán-San Remo, pero ni allí ni en las piedras se consiguió ganar.

Pero más allá de no ganar, lo preocupante había sido el equipo, donde sólo Boonen había estado a la altura. Así pues, a mitad de Abril, mucho tenía que cambiar la temporada para no ser considerada de fracaso.

Y sin embargo, el equipo consiguió resultados después de Abril. Victorias de etapa en Giro (Weylandt y Pineau), Tour (dos de Chavanel, que le reportaron dos días de amarillo) y Vuelta (Barredo), además del resurgir de Devolder (Tour de Bélgica y los dos campeonatos nacionales), han servido para maquillar una temporada que en líneas generales ha sido mala, pero que sin estos triunfos hubiera resultado casi desastrosa.

foto: bikereviews.com

La única opción de dar una última alegría a los aficionados y que cambiase la valoración global de la temporada estaba en Geelong, pero los problemas de rodilla de los que Boonen ha estado aquejado desde la caída en el Tour de Suiza hicieron que el campeón de 2005 no pudiese tratar de revalidar el título en un circuito que se le adaptaba perfectamente.

Se abre ahora un periodo en que Patrick Lefévère deberá reflexionar sobre el rumbo del equipo. Boonen sigue siendo uno de los grandes de las piedras y Chavanel un corredor muy completo, pero ¿y el resto? Con la salida de Devolder y Barredo se pierde muchísima presencia en las carreras, que no parece que pueda recuperarse con los ciclistas que llegan al equipo, mientras que la salida de Weylandt se suple ampliamente con la llegada de Chicchi y Ciolek, lo que debería asegurar al equipo un buen número de triunfos parciales. La clase media por su parte, ahí queda, en constante regeneración, cumpliendo en mayor o menor medida su objetivo de ayudar, aunque con dificultades para brillar.

Se presenta un año en que el equipo volverá a depender única y exclusivamente de Tommeke y su resultado en las piedras, que como se ha visto este año, es una apuesta arriesgada aún teniendo en las filas del equipo a una auténtica leyenda de los adoquines.

Xavier Andrés

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El maltrato a la ilusión

Hace algo más de un año el Vacansoleil se llevaba en su primera temporada como Continental Profesional una gran alegría al recibir una de las invitaciones que la Vuelta a España, además de las que ya habían recibido para Tirreno-Adriático, el Tour de Flandes, París-Roubaix y las clásicas ardenesas. Para aquellos que no estaban metidos de lleno en el mundillo, fue una decisión extraña, y poco se esperaba de un equipo casi de nueva creación cuya plantilla estaba configurada, en su mayoría por ciclistas de los modestos  equipos continentales P3Transfer – Batavus y el Cycle Collstrop.

Sin embargo, más allá de los corredores llegados de ambos equipos como Borut Bozic, Sergey Lagutin, Marco Marcato, Wouter Mol, Wout Poels o Bobbie Traksel, se hizo un esfuerzo importante para la contratación de un gran número de ciclistas pertenecientes a la clase media-alta como Baden Cooke, Matteo Carrara, Björn Leukemans, Gerben Löwik o Lieuwe Westra entre otros. Sin megaestrellas, se había configurado una plantilla correcta que durante la primavera de 2009 dio muy buenos resultados con victorias en la Estrella de Bessèges, los Tres Días de Flandes Occidental, el Tour de Picardie y el Tour de Bélgica; pero sobre todo, se habían ganado la fama de ser un equipo combativo, y desde la dirección de la Vuelta, se arriesgó y, premiando la buena temporada del equipo holandés, se les concedió una invitación ya la que respondieron llevando un nueve en el que se incluían sus mejores hombres: Carrara, Bozic, Hoogerland, Lagutin, Leukemans, Marcato, Mouris, Pronk y Westra.

No pudo salir mejor. En los primeros días, en su tierra, los holandeses dejaron claro a qué habían ido a la Vuelta y Borut Bozic avisó que en los sprints debía ser alguien a tener en cuenta en las llegadas masivas. Una vez en la península confirmó aquella impresión y el esloveno se alzó con la etapa con final en Xàtiva; con la llegada de la montaña, por su parte, llegó el turno de un Johnny Hoogerland que más allá de su 12º puesto en la general, se ganó un sitio en nuestro olimpo de los Hídolos. Habían cumplido con muy buena nota.

 

elpunt.cat

 

La primera temporada de Vacansoleil había sido un éxito, y, por si fuera poco, el gran Hoogerland se exhibió en el final de temporada con un sensacional Mundial y un extraordinario Giro de Lombardía (con recuerdo incluído al recién fallecido Frank Vandenbroucke en Madonna di Ghisallo – foto).

Durante el invierno, haciendo un esfuerzo económico, el equipo consiguió mantener todas las piezas claves que habían contribuido a la magnífica temporada, y además consiguió la contratación de una de las sensaciones de la temporada 2009, Brice Feillu, y la de su hermano Romain con la clara intención de conseguir entrar en el Tour de Francia, que además este año comenzaba en Rotterdam.

 

foto: sport24.com

 

Y así empezaron la temporada, siendo Hoogerland y Bozic los que aún en el invierno francés dieron los mejores resultados, con dos victorias del esloveno en l’Etoile de Bessèges, mientras que en Marzo fue un mes agridulce, ya que el equipo no tuvo un buena respuesta a la invitación a París-Niza, pero en cambio Bobbie Traksel y Björn Leukemans, con buenas actuaciones en las primeras clásicas sobre pavés, consiguieron justamente la invitación para el Tour de Flandes y la París-Roubaix, donde el belga fue cuarto y sexto respectivamente. Pero a partir de ahí llegaron los batacazos. El primero y más fuerte, cuando a finales de Marzo se les denegó la invitación al Tour, lo que hizo que el equipo se tuviese que replantear la planificación de la temporada, encaminándola hacia la Vuelta, y el segundo, cuando sólo se consiguió la invitación para la Amstel Gold Race, donde Marco Marcato conseguiría un Top10 mientras que en las pruebas de Mayo y Junio, la única carrera importante en que serían de la partida sería en el Tour de Suiza con un Top15 de Carrara.

El equipo tuvo que rebajar las expectativas de la temporada aún más cuando a mitad de Junio la Vuelta les denegó incomprensiblemente una invitación, y centrarse en pruebas como el Tour de Polonia, el Tour de Luxemburgo y carreras de un día de final de temporada, en las que, dicho sea de paso, han conseguido grandes resultados. Durante el final de verano, además, se llegó a un acuerdo con el retornado Riccardo Riccò para asegurarse la presencia en las semiclásicas italianas de final de temporada y en el Giro de Lombardía, pero ni así se ha conseguido.

 

foto: cyclingnews.com

 

Y ciertamente toda esta colección de denegaciones de invitaciones que los holandeses se han llevado durante esta temporada es un tema sobre el que los organizadores, federaciones y la UCI deberían abrir un periodo de reflexión. ¿Merece la pena dar entrada a las pruebas a equipos nacionales de menor nivel que otros extranjeros por el simple hecho de ser nacionales? ¿Está el ciclismo en disposición de maltratar de este modo a patrocinadores que han entrado con la ilusión y entusiasmo que lo ha hecho Vacansoleil? ¿Debería aumentarse el número de equipos en cada prueba aunque supusiese una disminución del número de ciclistas por equipo? ¿Es justo el nuevo sistema de clasificación para conseguir acceso a las pruebas importantes, en que Vacansoleil aparece en 24ª posición del UCI World Ranking mientras que  se sitúa en la 7ª posición de CQRanking?

De momento el proyecto Vacansoleil sigue intacto, y los reveses recibidos no parecen haber mermado la ilusión, pues con la entrada de un segundo sponsor como DCM para los tres próximos años, la petición de licencia ProTour para 2011 y los fichajes de ciclistas como Riccò, Devolder y Mosquera; parece ser que hay Vacansoleil para rato.

Xavier Andrés

De nuevo, Devolder

El campeonato nacional belga tiene una particularidad, la prueba en ruta se celebra, como la gran mayoría de campeonatos nacionales, a finales de Junio, mientras que la prueba contrarreloj se ha celebrado ahora a mitad de Agosto, el día 15.

En la prueba en ruta se vivió una de las mejores luchas por el maillot nacional con gente como Gilbert, Leukemans, Monfort, Van Avarmaet o Van Summeren que lucharon hasta el final ante Stijn Devolder en una carrera que como cada año despertó la pasión de los aficionados belgas.

La prueba contrarreloj ha sido también para el corredor flamenco, por delante de Rosseler y Hoste, haciéndose así con el doblete que ni Boasson Hagen en Noruega ni Andy Schleck en Luxemburgo han conseguido este año, ni ningún otro corredor belga a lo largo de la historia.

De este modo será el único portador de uno de los maillots que más luce en el mundillo del ciclismo hasta que a finales de junio se vuelva a disputar la prueba en ruta, y aún disfrutará de cincuenta días luciendo el de la crono.

Si para él habrá sido una gran alegría después de un paso por el equipo Quick Step en que la controversia ha sido la tónica dominante, y pese a ello se ha llevado dos Tours de Flandes, también lo habrá sido para su nuevo equipo, Vacansoleil, que ya se ha asegurado su fichaje, junto al de Ricardo Riccò, para la próxima temporada en que intentará hacerse un lugar entre los equipos ProTour.

Xavier Andrés

Mercado Persa

Acabado el Tour de Francia, los rumores de cara a la próxima temporada empiezan a florecer casi tan deprisa como los criteriums veraniegos. Muchos de ellos son simples bulos, otros verdades a medias, algunos simples globos sonda, incluso algunos se confirman y todo. En Cobble & Hills nos hacemos eco de ellos, cual Manoletes.

El BMC ha sido el primer conjunto en moverse en el mercado y ya ha firmado a dos corredores para las próximas dos temporadas: Van Avermaet (Lotto) y Amaël Moinard (Cofidis). El mismo Andrea Tchmil afirmó durante el Tour de Francia que el corredor ruso del BBox Boygues Telecom, Yuri Trofimov, correrá durante 2011 en Katusha.

Este lunes, Stijn Devolder confirmo en la prensa belga que abandona Quick Step para firmar por Vacansoleil donde será la primera opción en las clásicas de Flandes. Dennis Menchov, reciente 3º en el Tour, abandonará Rabobank para firmar por Vacansoleil. Había muchos rumores sobre su posible fichaje por Katusha, pero finalmente parece que el proyecto holandés le ha resultado más atractivo.

Según De Telegraf, Matti Breschel sería nuevo corredor de Rabobank. Intentando dar un paso adelante en sus aspiraciones, sería el líder del equipo en Primavera. Duro revés para Riis. También es De Telegraf la que asegura que Marc de Maar volvería a correr en el circuito Pro Tour, exactamente en Quick Step tras su paso por UnitedHealthcare’s. Sport365.fr ha publicado que Remi Pauriol abandonará Cofidis para ir a FDJ.

La primera noticia bomba la conocíamos el lúnes. Según afirmó Dani Navarro en SER Asturias, el futuro de Alberto Contador estaría fuera de Astana. Suena con fuerza la opción del equipo de Riis debido a que Specialized, patrocinador personal de Contador, dejará de suministrar material a Astana y solo estaría con el danés. Otra opción barajada es el fichaje por la estructura de Eusebio Unzue, en caso de que el nuevo patrocinador fuese Telefónica o Banco Santander.

El nuevo equipo luxemburgués formado por Kim Andersen parece ser que contará con el patrocinio de Auchan. Los primeros nombres que se han vinculado con el danés serían los hermanos Schleck, Fuglsang, O’Grady desde Saxo, Bennatti de Liquigas y Linus Gerdemann de Milram.

Nuestro HIDOLO Andre Greipel parece decidido a abandonar Columbia para ser el sprinter titular de otro equipo y poder disputar aquellas carreras a las que le tienen vetado en su actual equipo. Lotto es el mejor colocado para el alemán. Gerald Ciolek podría volver a Columbia tras su desastroso paso por Milram. Vuelve a casa por Navidad.

Astana tiene varios corredores en el punto de mira. Horner podría volver a la escuadra asiática, mientras que Kreuziguer sería el sustituto de Contador si este finalmente saliese del equipo. Según la Gazzeta, Visconti habría fichado por Liquigas. Sin embargo, su equipo, ISD, ha desmentido dicha situación. Sky también está interesado en el italiano.

Además de los fichajes ya confirmados que dijimos anteriormente, BMC sigue moviendo el mercado. Albasini y Monfort podrían cambiar Columbia por los suizos, así como Quinziato y Kiserlovski desde el Liquigas. Sin embargo, el croata parece ser que tiene muy avanzadas sus negociaciones con Astana. Damiano Cunego podría abandonar Lampre. Sky o Garmin se barajan como posible destino del Piccolo Principe. Parece ser que las negociaciones de Euskaltel con Beñat Intxausti para su renovación están complicadas. Caisse, Saxo, Garmin y Lampre han sonado como posibilidad para el de Amorebieta.

Tras el gran Giro de David Arroyo, Liquigas estaría muy interesado en el fichaje del español para añadirlo a su temible nomina de gregarios en la alta montaña. Luis León Sánchez parece tener un acuerdo con Rabobank para las dos próximas temporadas. Pese a ello, el murciano también ha sido vinculado con RadioShack y Sky. Richie Porte podría tener encima de la mesa una oferta de Caisse para abandonar Saxo.

Cambios en FDJ. Sebastian Chavanel podría irse a Quick Step con su hermano, Sylvain. Mientras que los “loteros” podrían firmar a Chainel, Cedric Pineau, Jeanesson y Willie Bonnet. Este último también ha sido vinculado con Cervelo.

Y pese a su discreto Tour, Le Mevel podría tener muy avanzadas las negociaciones con Garmin de cara a la próxima temporada. Otro rumor, aunque este muy poco probable, es la oferta que podrían haber realizado los de Vaughters al Columbia Renshaw.

Por su parte, Tossato parece que abandonará Quick Step para fichar por Katusha. RadioShack estaría interesado en el fichaje de Leif Hoste para dar presencia al equipo en las clásicas de Flandes.

De Flandes a la Gloria

De Ronde, la fiesta nacional de los flamencos, repartirá, como cada año, un pedazo de gloria al primero que cruce la línea de meta de Ninove. De los cerca de 200 ciclistas que tomarán la salida mañana, la inmensa mayoría se sentirá satisfecha con llegar sano y salvo al final, pero hay un puñado para los que el Tour de Flandes 2010 sólo admite dos posibilidades: éxito o fracaso.

Tom Boonen, una leyenda a sus 29 años, iba vestido con el maillot arcoiris la última vez que ganó en Flandes (2006). Este año buscará su tercera victoria en la carrera envuelto en la bandera belga, poco visible en las cunetas de Flandes. La condición de leyenda tributa pero también exige: cuatro ediciones consecutivas sin victoria son demasiadas para un campeón flamenco. Boonen ha conseguido victorias importantísimas mientras tanto (dos Roubaix seguidas, por ejemplo), pero Flandes era un coto privado en el que lleva demasiado tiempo sin asomarse. Además, la sequía se hace más dura cuando es otro flamenco el que le roba las mieles.

Boonen era uno de los tres hombres más fuertes en las dos ediciones que ganó Stijn Devolder. Precisamente Devolder fue el último flamenco en ganar De Ronde como campeón belga, beneficiado por compartir equipo con Boonen, siempre el más vigilado aquí, y por su extraordinaria fortaleza. Hay que recordar que las dos victorias de Devolder fueron dos exhibiciones en solitario sin parangón, por grande que fuera el bloque que le apoyaba. Este año se le plantean serios conflictos a la estratregia de bloque del Quickstep: aparentemente hay problemas entre Devolder y el núcleo duro del equipo, Lefevre incluido. ¿Para este año la montará el ex US Postal (también Boonen lo es) en solitario? ¿Tendremos la reivindicación definitiva del de Kortrijk, harto de parecer siempre el segundo plato pese a su fantástico par de victorias? Considerando los problemas internos y el escaso rendimiento que ha dado al margen de las piedras, ésta es una carrera importantísima para el futuro de Stijn Devolder.

Al margen del Quickstep, Fabian Cancellara es el máximo favorito de la carrera. El suizo se presenta en Brujas después de haber ganado y convencido en Harelbeke, y tras varios años de intentos fracasados en Flandes. Cuando a principios de 2008 se impuso de forma consecutiva en Tirreno Adriático y Milán-San Remo, este maravilloso clasicómano se presentó como candidato a ser el próximo ganador de los cinco Monumentos. Cuatro años después de que ganase en Roubaix, Cancellara ha aumentado su número de derrotas con Boonen -su rival generacional- en el Norte y, por contra, se mantiene sólo con dos Monumentos en su palmarés. Llevamos años hablando de que tiene el Tour de Flandes en las piernas pero no llega la edición en la que dispute la victoria de verdad. Si no lo consigue este año, que llega mejor que nunca y ha ganado en la previa, ¿cuándo lo conseguirá?

En cambio, Juan Antonio Flecha nunca ha sido un ganador. Su primera victoria en el Norte le ha llegado este año, con 32 primaveras y un equipo nuevo. Su condición innovadora dentro del ciclismo español y su pertenencia a un equipo desacostumbrado a la victoria han motivado que Flecha apenas conozca la presión en sus actuaciones: hiciera lo que hiciera, siempre habría alguien para aplaudirle. Con un nuevo equipo, sin resultados históricos y con 33 años para el próximo septiembre, el catalán también está ante un día muy importante en su carrera. Aunque, en su caso, al igual que sucedía con el ausente Pozzato, la gran oportunidad se extiende hasta el próximo domingo en Roubaix.

Tantos intereses para un solo ganador. La magia del gran ciclismo, mañana en Flandes.

Domingo de tradición, héroes e historia

Mañana es abril. Mes de héroes puros y épicos que no perecen en el recuerdo ni en la historia. Días donde se gesta el recuerdo más impenitente del mundo ciclista, donde hoy, las hazañas del pasado tienen su única extensión real debido a una cultura que no hace honor a sus tiempos pretéritos. Lugares de peregrinaje, muros de adoquines que soportan la pasión de unos cuantos y el sueño de muchos menos. Porque pocos son los elegidos que el próximo domingo podrán tener opciones de alzarse con la victoria en una carrera que, como si en una alineación de planetas se tratase, va a tener que soportar la expectativa de la historia. De ver al último gran mito belga (Tom Boonen) ascender el Kapelmuur en cabeza y con el maillot de campeón de su nación, que para más señas es flamenco y que tiene la oportunidad de igualar a su antecesor como mito (Johan Museeuw) en número de monumentos conseguidos o de ver a otro flandrien (Stijn Devolder), que tiene la posibilidad de conseguir su tercera De Ronde consecutiva igualando así el récord en este aspecto que sustenta por el momento un italiano (Fiorenzo Magni). Ciclistas locales que tienen la oportunidad de, en muchos casos, superar a otros mitos belgas como Van Looy, De Vlaeminck o Museeuw en la historia de este día tan esperado en la tradición de un país.

El condicionante histórico no descafeina para nada el momento presente, que se intuye antológico, con tres de los grandes talentos de la década (Tom Boonen, buscando su 6º monumento y 3ª De Ronde, Fabian Cancellara, tratando de alcanzar su tercer monumento diferenten tras conseguir una Classicissima y una París-Roubaix y Filippo Pozzato, tratando de recuperar un tiempo perdido) y otros tantos grandes corredores como Juan Antonio Flecha o el mismo Devolder, luchando por una carrera que separa a los ciclistas terráqueos de los que se quedan a perpetuidad en el recuerdo de los más exhaltados aficionados locales en particular, y de la afición ciclista en general. Estas oportunidades sólo pasan una vez al año. La afición ciclista belga vive para ese día. El primer domingo de abril. Domingo de tradición, obstinada y procesional, cuyo resultado en la mayor parte de los casos marca el éxito o el fracaso de una temporada. Domingo que desde jóvenes, hombres, mujeres y niños viven de manera diferente pero con una misma pasicón: la bicicleta.

Parada: Harelbeke; destino: Flandes

(Foto: Luc Claessen)

En la parte menos belga de Bélgica van contando las horas que faltan para que el domingo, a eso de las diez de la mañana, se dé el pistoletazo de salida a la Ronde van Vlaanderen, el Tour de Flandes de toda la vida. Son ya semanas de preparación para el Madrid-Barça flamenco, que empezaron en la Het Nieuswbald y acabarán el jueves santo en La Panne. Cuando se encara la recta final llega el tiempo para el GP Harelbeke, conocido publicitariamente como E3 Prijs Vlaanderen.

Esta carrera solía ser el último asalto serio para los candidatos a la victoria en De Ronde -no todos corren en La Panne, sobre todo por el temor a las caídas-. Esta condición se ve comprometida en 2010 por el cambio de fechas de la Gent-Wevelgem; usualmente los grandes capos no batallaban por la victoria en la G-W, pero quién sabe cómo les afectará el cambio de fechas que mañana comprobaremos. Harelbeke fue durante cuatro temporadas consecutivas coto privado de Tom Boonen, hasta que Arvesen rompió la racha en 2008. No pasaba nada, porque los máximos favoritos no llegaron a disputar la victoria en aquella edición. En cambio, el año pasado Filippo Pozzato, en su mejor campaña en el Norte, sí que le arrebató a Boonen el gran premio de forma dolorosa, en grupo reducido y al sprint.

Para esta edición, porque al fin y al cabo no le había ido tan mal en 2009 (ganó en Roubaix y su compañero Devolder hizo lo propio en Flandes), Boonen no se movió su hoja de ruta tradicional: en el Paterberg, a 42 kilómetros de la línea de meta, pegó un hachazo que hizo trizas al pelotón y sólo mantuvo a dos superclases a su rueda, Fabian Cancellara y Juan Antonio Flecha. Unos metros por detrás se quedó Pozzato, dorsal uno, que o no tuvo piernas o no tuvo vista para llegar hasta Tommeke.

Así se escribe la historia. Las tres locomotoras cogieron y trituraron enseguida a los escapados del día, entre los que sólo el RadioShack Rosseler aguantó unos kilómetros. Fue este ex Quickstep al que se agarró Pozzato para protagonizar una bellísima persecución durante los siguientes 15 kilómetros; llegó a tener el grupo a apenas 10 segundos, pero Rosseler se cayó de maduro y era imposible competir en solitario contra la unión de semejantes rivales. El campeón italiano acabaría siendo absorbido por el grupo de Rabobanks (Boom, Langeveld, Maertens) y Vacansoleils (Marcato, Leukemans) que venía por detrás desde el Paterberg.

Por delante no hubo movimientos. Los tres colaboraban con entrega y con cabeza hasta los últimos tres kilómetros. Con este patrón de carrera, Boonen había ganado infinitas carreras por el Norte: rompe la carrera desde lejos y se lleva a una o dos víctimas con las que va colaborando hasta que las funde al sprint. El catalán y el italosuizo forman parte de la lista de damnificados por el Movimiento Boonen.

Después de una campaña penosa en 2009, Cancellara llega al Norte pletórico, y así se lo quiso enseñar a todos sus rivales. Entre la pancarta de dos para meta y del último kilómetro, Espartaco atacó a sus dos rivales justo antes de una curva de izquierdas. Por lógica y por galones, fue Tom Boonen el que salió a por él, con Flecha haciendo esfuerzos a su rueda. El astro belga no dejó que Cancellara tomara más de 20 metros de ventaja cuando le pidió relevo al del Sky. Flecha se lo pensó y aunque finalmente pasó, lo hizo con titubeos: tirar era su única opción para ganar, pero hacerlo demasiado fuerte le serviría a Boonen la victoria en bandeja. Entre las dudas, el tremendo esfuerzo y las capacidades de Cancellara, un llegador de primerísimo nivel, el campeón nacional suizo -ver a Boonen, Cancellara y Pozzato peleando por Flandes y Roubaix envueltos en sus respectivas banderas será como un viaje temporal- levantó los brazos triunfante. Boonen fue segundo, Flecha, tercero y Pozzato, cuarto, tras imponerse en el sprint del grupo de Rabobank y Vacansoleil.

Cancellara ha lanzado un aviso muy serio a Tom Boonen, pero también a Filippo Pozzato, a Juan Antonio Flecha y a Stijn Devolder. Por diferentes razones, los cuatro necesitan como el aire levantar los brazos en Meerbeke.