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Quick Step: a recuperar la hegemonía

Tras mil y un rumores sobre el futuro de la histórica formación, hace unas semanas los empresarios Zdeněk Bakala y Bessel Kok llegaban a un acuerdo con Patrick Lefévère para la compra de una parte importante de la estructura dirigida por el manager belga. A esta estabilidad en el plano económico debe añadirse también la conseguida en la parcela deportiva a finales del mes de noviembre cuando la UCI les concedió una de las tres licencias ProTour que quedaban por asignar en aquellos momentos.

Esta renovación se ha visto también reflejada en la configuración de la plantilla, ya que una parte importante de la clase media del equipo ha sido renovada, mientras que piezas importantes como el sprinter Wouter Weylandt o Carlos Barredo han sido sustituidas por Francesco Chicchi y Gerald Ciolek o Niki Terpstra. Por su parte, la formación ha perdido y no ha encontrado sustituto a Stijn Devolder, quien pese a sus dos victorias en el Tour de Flandes se marcha del equipo por la puerta de atrás con la sensación de que han sido tres años desaprovechados por ambas partes.

Piezas clave

Este aspecto se reduce a dos nombres: Tom Boonen y Sylvain Chavanel.

Tommeke buscará este año reencontrarse con la victoria en las piedras y volver a levantar los brazos en Meerbeke y Roubaix, donde en ambos casos puede igualar el récord histórico de triunfos. Tras una temporada en que Cancellara fue el rey indiscutible sobre el pavé y sin un Devolder a quien ceder triunfos que en circunstancias normales hubiesen sido para él, como leyenda viva del adoquín no puede volver a quedarse por segundo año en blanco. Otro de los puntos claves para él esta temporada es el Mundial, uno de los considerados como fáciles, similar al de 2005 en Madrid donde el flamenco consiguió enfundarse el arcobaleno.

Chavanel, por su parte, en la madurez de su carrera deportiva, deberá volver a ser el corredor que deslumbró hace dos temporadas primero en París-Niza y más adelante en las piedras. Además, los movimientos en el equipo hacen de él el referente belga para las clásicas de las Árdenas, donde si bien no ha conseguido nunca resultados extraordinarios, su innegable calidad podrían auparle a puestos de honor. Tras la primavera tocará cargar las pilas para centrarse en el Tour de Francia en que será difícil igualar la extraordinaria actuación conseguida el año anterior.

La posible explosión de… Zdeněk Štybar

La llegada de capital checo a Quick Step ha hecho que a sus 25 años se le presente al campeón de ciclocross la gran oportunidad de su vida de dar el salto al ciclismo profesional, pese a que a fecha de hoy todavía no se ha confirmado el fichaje tras un mes de tiras y aflojas. Cierto es que siempre es complicado el paso desde el ciclocross a la carretera, pero sus magníficos resultados los últimos años, su juventud y las buenas sensaciones mostradas por Lars Boom, el último grande del ciclocross que dio el salto, hacen que sea posible pensar en él como una de las revelaciones de la temporada.

De todos modos, si la opción Štybar fallase, en el equipo se encuentran dos ciclistas jóvenes como Kevin Seeldrayers y Gerald Ciolek que a sus 24 años llevan tiempo apuntando alto pero que nunca han sido capaces de dar el salto definitivo al estrellato. Esta puede ser la última oportunidad para ellos de demostrar que tienen un hueco entre los corredores de primera fila mundial.

¿Hasta dónde puede llegar Quick Step?

Como viene siendo normal los últimos años, la temporada del equipo vendrá marcada por los resultados conseguidos los dos primeros fines de semana de abril, si se consiguen sendas victorias en el Tour de Flandes y la París-Roubaix, a poco que se consiga durante el resto del año la temporada habrá sido un éxito, de lo contrario, por mucho que se logren resultados magníficos como la campaña anterior, quedará un sabor de boca un tanto amargo. El gran problema este año es que la irrupción de equipos como BMC o Garmin-Cervélo, que han apostado descaradamente por las piedras, hará más complicada la labor de Boonen de dominar sobre el pavé.

El resto de la temporada quedará marcado por la París-Niza y el Tour de Francia de Chavanel, y triunfos parciales que puedan conseguirse en GTs o en las vueltas de una semana más prestigiosas.

Temporada de pequeñas alegrías y grandes decepciones en Quick Step

2010 se presentaba como la oportunidad perfecta para, como se dice en la NBA, sentar dinastía. Se venía de ganar los dos años anteriores el Tour de Flandes con Stijn Devolder y la París-Roubaix con Tom Boonen, y el objetivo principal de la temporada era el de repetir ambas victorias.

La temporada se inició como estaba previsto, gracias a las victorias de Tom Boonen en Qatar y Omán, que luego quedaron rematadas con una victoria en un sprint algo descafeinado en Tirreno-Adriático. Tommeke llegaba en plenas condiciones a la primera cita importante de la temporada, la Milán-San Remo, pero en las calles de San Remo no tuvo ninguna opción ante Óscar Freire y quedó relegado a la segunda posición.

Poco antes, en París-Niza, Sylvain Chavanel estaba lejos del ciclista que sorprendió el año pasado con una tercera posición final, quedando bastante alejado de los mejores. Su planificación de la temporada era algo más conservadora para intentar brillar durante mitad de temporada. De Devolder no se tenían noticias.

Y tras bastantes chascos en las carreras de piedras previas llegó el Tour de Flandes y con él un duelo que pasará a la historia. Boonen contra Cancellara, Cancellara contra Boonen. La historia ya la conocemos, en un duelo épico, el suizo se deshizo del flamenco en el Kappelmuur, Tommeke tuvo que conformarse con la segunda posición otra vez.

foto: cyclingweekly.co.uk

No había tiempo para lamentaciones, con la llegada de la París-Roubaix Boonen tenía una oportunidad de desquitarse de los segundos puestos en los dos Monumentos previos, pero el golpe moral había sido muy importante. Se le vio activo y luchador, pero en un momento de despiste Cancellara se fue en solitario, y con él las opciones de igualar a de Vlaeminck con cuatro victorias en el velódromo. Se había repetido la historia de 2007, donde tras dos años haciendo doblete, se hizo una buena Milán-San Remo, pero ni allí ni en las piedras se consiguió ganar.

Pero más allá de no ganar, lo preocupante había sido el equipo, donde sólo Boonen había estado a la altura. Así pues, a mitad de Abril, mucho tenía que cambiar la temporada para no ser considerada de fracaso.

Y sin embargo, el equipo consiguió resultados después de Abril. Victorias de etapa en Giro (Weylandt y Pineau), Tour (dos de Chavanel, que le reportaron dos días de amarillo) y Vuelta (Barredo), además del resurgir de Devolder (Tour de Bélgica y los dos campeonatos nacionales), han servido para maquillar una temporada que en líneas generales ha sido mala, pero que sin estos triunfos hubiera resultado casi desastrosa.

foto: bikereviews.com

La única opción de dar una última alegría a los aficionados y que cambiase la valoración global de la temporada estaba en Geelong, pero los problemas de rodilla de los que Boonen ha estado aquejado desde la caída en el Tour de Suiza hicieron que el campeón de 2005 no pudiese tratar de revalidar el título en un circuito que se le adaptaba perfectamente.

Se abre ahora un periodo en que Patrick Lefévère deberá reflexionar sobre el rumbo del equipo. Boonen sigue siendo uno de los grandes de las piedras y Chavanel un corredor muy completo, pero ¿y el resto? Con la salida de Devolder y Barredo se pierde muchísima presencia en las carreras, que no parece que pueda recuperarse con los ciclistas que llegan al equipo, mientras que la salida de Weylandt se suple ampliamente con la llegada de Chicchi y Ciolek, lo que debería asegurar al equipo un buen número de triunfos parciales. La clase media por su parte, ahí queda, en constante regeneración, cumpliendo en mayor o menor medida su objetivo de ayudar, aunque con dificultades para brillar.

Se presenta un año en que el equipo volverá a depender única y exclusivamente de Tommeke y su resultado en las piedras, que como se ha visto este año, es una apuesta arriesgada aún teniendo en las filas del equipo a una auténtica leyenda de los adoquines.

Xavier Andrés

Carlos Barredo ficha por Rabobank

El Rabobank ha anunciado hoy la contratación del corredor asturiano Carlos Barredo. El acuerdo que unirá al español con el equipo holandés será por dos temporadas. Barredo deja Quick Step tras cuatro exitosos años en los que ha ganado, entre otras cosas, la Clásica de San Sebastián el año pasado o la etapa de la actual Vuelta a España con final en los Lagos de Covadonga.

Barredo recala en Rabobank tras un buen 2010 con el equipo belga, donde se ha dejado ver tanto en la Vuelta con la mencionada victoria en los Lagos, como en el Tour. Especialmente en la etapa con final en Pau donde, tras un valiente ataque a 40 kilómetros de meta, el Caisse D’Epargne le privó de conseguir la victoria.

El destino de Carlos Barredo había sido uno de los culebrones del verano, ya que se rumorearon muchos posibles destinos, como el Sungard-Saxo Bank de Alberto Contador o la propia renovación por el Quick Step. Al final se ha decantado por el Rabobank donde se encontrará con un equipo bastante fuerte con corredores como Gesink o Luis León Sánchez.

El equipo holandés ya ha anunciado la contratación de 8 ciclistas entre los que destacan, además de Barredo, Theo Bos (Cérvelo), Luis León Sánchez (Caisse D’Epargne), Matti Breschel (SaxoBank) o Wynants (Quick Step)

Carlos Correa

Resumen equipos del Tour (y II)

HTC – COLUMBIA: Pese a las dudas de la primera semana, la expulsión de Renshaw y que no haya sido el equipo tan dominante en los sprint que fue la temporada pasada, Mark Cavendish ha sumado 5 victorias de etapa, a los que habría que añadir los dos segundos puestos de Tony Martin en las dos cronos. Lo único negativo, además del affaire Renshaw, el mal Tour de Rogers (37º) y que Martin no haya terminado por un paso adelante como vueltómano en este 2010.

Nota: 9

BMC: Desastroso Tour para los de Evans. En Aremberg pasaron totalmente desapercibidos, y quitando alguna fuga con Kroon o Burghardt, el rendimiento del equipo ha sido lamentable. Lo único destacable, el amarillo de Evans durante un día, ya que el australiano con problemas en el codo solo pudo ser 26º en París.

Nota: 4

QUICK STEP: Con la baja de Boonen, poco se esperaba de ellos en este Tour. Lejos de ello, los belgas han realizado una muy buena carrera. Sylvain Chavanel ha sumado dos victorias, la de Spa con parón del pelotón mediante y la de Station des Rousses realizando una increíble etapa. Además, el corredor francés vistió dos días el maillot amarillo. A parte del francés, De Weert (18º), Barredo e incluso Pineau, que llevó el maillot de la montaña unos días, han dado mucha presencia al equipo en carrera.

Nota: 8

MILRAM: Si nos dicen que los alemanes no han corrido el Tour, nos lo creeríamos. Gerdemann desaparecido. Ciolek siendo 2º en Montargis y gracias, solo recordado por su sprint (¿¿??) de Pau. Fiasco total.

Nota: 2

BBOX BOYGUES TELECOM: Gran Tour para ellos. Dos victorias de etapa en los Pirineos. Thomas Voeckler, con su maillot de campeón de Francia, en Bagneres de Luchon y al día siguiente, Pierrick Fedrigo, en Pau, ante rivales de muchisima calidad como Cunego o Armstrong. Se llevaron también el maillot de la montaña, con Anthony Charteau. Mucho más de lo esperado, aunque se esperara más de Rolland.

Nota: 8

CAISSE D’ESPARGNE: La estructura española ha estado muy voluntariosa durante el Tour pero no ha conseguido premio alguno. Luis León Sánchez ha sido su mejor hombre, 11º en la clasificación final y 2º en Saint Jean de Maurienne. Destacar también a Rubén Plaza (12º) y a Moreau, Perget y Kiriyenka que han luchado por varias etapas pero sin suerte.

Nota: 6

COFIDIS: Ha sido el único equipo francés que no ha conseguido una victoria de etapa. Se les ha visto en varias etapas de montaña de la mano de Taaramae, Moinard o Pauriol. Destacar que El Fares ha sido el mejor joven francés del Tour.

Nota: 5

EUSKALTEL: Su baza era Samuel Sánchez y así lo han demostrado. 4º posición final (la mejor posición histórica del equipo) y 2º en la etapa de Morzine-Avoriaz. La baja de Amets Txurruka les ha restado combatividad, aunque Rubén Pérez e Iván Velasco han intentado que su ausencia no se notase.

Nota: 7

RABOBANK: Único equipo con dos corredores en el Top-10 final. Menchov con su 3ª plaza en París y Gesink 6º. Les ha faltado alguna victoria parcial para que su Tour hubiese sido prácticamente perfecto. Freire nunca tuvo opción en sprint alguno y a Boom prácticamente ni se le vio (en la primera fuga del Tour en tierras holandesas).

Nota: 8

LAMPRE: Dentro de las posibilidades de los italianos, su Tour ha sido magnifico. Dos victorias de etapa y maillot verde final para Petacchi. Con Damiano Cunego protagonista en prácticamente todas las etapas de montaña, pero sin conseguir levantar los brazos. Gran Tour para ellos.

Nota: 8

FOOTON – SERVETTO: Cuando muchísima gente pensaba que el equipo de debutantes haría un Tour similar al de Milram, nada más lejos de la realidad. Muy buenas dos primeras semanas de Rafa Valls, 2ª posición en Station des Rousses y mucha presencia en los Alpes. Destacables también, Aitor Pérez,  3º en Bagneres de Luchon y muy combativo durante el Tour, y alguna buena actuación de Eros Capecchi. La baja de Cardoso el primer día, el del prólogo, fue un varapalo, pero supieron reponserse con plenitud.

Nota: 6

Jorge Enrique

Mapei, un gigante del ciclismo (III)

El abandono de la dirección deportiva por parte de Patrick Lefeveré para enrolarse en la nueva estructura belga Domo – Farm Frites fue el hecho más destacado durante el invierno previo a la temporada de 2001. Junto a él, Johan Museeuw, Wilfred Peeters, Leif Hoste, Axel Merckx, Fred Rodríguez y Max van Heeswijk abandonaban el Mapei-Quick Step, restando parte del potencial del equipo italiano para las clásicas y llegadas masivas. Alvaro Crespi sucedió al genial belga como manager deportivo. De su mano, volvió Franco Ballerini y se incorporaron hombres como Stefano Garzelli o Pedro Horrillo como fichajes más destacados, mientras que para los jóvenes siguieron llegando promesas del pelotón internacional como el alemán Patrick Sinkewitz, Allan Davis, Daniele Bennati, Stijn Devolder, Evgueni Petrov o Michael Rogers.

Visto el potencial perdido los resultados llegaron de la mano quedándose en 45 victorias y descendiendo hasta el puesto número 4 de la UCI.

La temporada no comenzó con buen pie. El inicio de las rondas en España que tantos triunfos habían deparado para el Mapei se saldó sin victoria alguna, tuvieron que ser Paolo Bettini y Paolo Lanfranchi en el Tour de Langkawi quienes estrenaron el casillero con cinco victorias parciales y la clasificación general. La temporada de clásicas no fue peor, desde sus inicios en 1993 no se quedaban en una única victoria, la de Michele Bartoli en la Omloop Het Volk. En la París-Roubaix tuvieron que presenciar una nueva exhibición de Patrick Leveferé, ahora rival, cuando de nuevo metió a tres corredores como los primeros. Tras su llegada a meta, Franco Ballerini ponía punto y final a su carrera deportiva coincidiendo con la prueba que más alegrías y reconocimiento le habían otorgado.

Ballerini Roubaix

Ballerini, agradecido a Roubaix

Garzelli llegaba al Giro de Italia para defender su triunfo conseguido la temporada pasada cuando militaba en las filas del Mercatone Uno. Para arroparle en dicha empresa, Manolo Beltrán, Andra Noé, Rinaldo Nocentini o Stefano Zanini le acmpañaron en la salida de Pescara. Finalmente, el triunfo de Zanini camino de Montevarchi fue el mejor resultado.

El Tour de Francia fue incluso peor, sin victorias y sin top 10 en la general. De esta manera se afrontaba la parte final de la temporada, en la que Bettini con su triunfo en el GP de Zurich y Paolini en Oostende sumaban nuevas victorias junto a las cosechadas en Burgos por Freire y Tafi. De esta manera se llegaba a la última GT de la temporada, la Vuelta a España. Para seguir con la horrorosa participación en las grandes vueltas nuevamente se fueron de balde en una edición que estuvo dominada por los corredores locales.

Para poner punto y final a la temporada llegaron una de cal y otra de arena. En Lisboa, sede del Campeonato del Mundo Oscar Freire sumaba su segundo triunfo al superar en la línea de meta a su compañero de equipo, Paolo Bettini, y al esloveno Andrei Hauptman. Mientras tanto, Michele Bartoli ponía punto y final a su relación con el equipo para integrarse a la estructura del Fassa Bortolo.

Tras una temporada a la que se pudo calificar de fracaso, el año 2002 llegaba con cambios para la estructura del Mapei-Quick Step. De acuerdo con la normativa de la UCI, el equipo se desdoblaba en dos. Por un lado resultaba el Top Team, el equipo profesional formado por 28 corredores de carretera y 2 de pista –Adriano Baffi y Scott McGrory- y el GSIII formado exclusivamente por jóvenes.

En cuanto a la formación de la primera plantilla pocos cambios se dieron para afrontar una temporada en la que el objetivo fue recuperar el primer puesto del ranking UCI y el regreso a los buenos resultados en las grandes clásicas. De esta manera llegaron un jovencísimo Cadel Evans procedente del Saeco y Robert Hunter como incorporaciones más destacadas borraron las bajas de Guiliano Figueras, Paolo Lanfranchi y Manuel Beltrán.

Como en años anteriores, con el inicio de la temporada española en Mallorca comenzaron a llegar las victorias con el cántabro Oscar Freire como referente. Pero ya antes, Cadel Evans inauguró el casillero al vencer en Tanunda, final de la quinta etapa del Tour Down Under. Robert Hunter en Langkawi prolongaba el éxito al sumar tres victorias de etapa. Los nuevos empezaban con buen pie. En Italia, Paolo Bettini se hizo con el Giro Riviera Ligure, poco antes de comenzar las dos primeras grandes rondas por etapas de la temporada, la París-Niza y la Tirreno-Adriático. En la Carrera del Sol el húngaro Lazlo Bodrogui se convirtió en el primer líder al vencer el prólogo de Issy-les-Moulineaux mientras que en la carrera de los dos mares Paolo Bettini se hizo con la etapa de Frosinone al superar a Erik Zabel. Fabien de Waele iniciaba la temporada de las clásicas con una victoria en la Flèche Brabançonne

Se acercaba el mes de Abril y con éste las grandes clásicas de Primavera, después de que Oscar Freire, vestido con el arcoíris, sólo pudiese ser quinto en la Milán-San Remo. Con la disputa de la Ronde van Vlaanderen llegaba el segundo Monumento de la temporada en el que Andrea Tafi sumó el doblete del pavé tras haberse apuntado la Roubaix del 99. Junto a él, destacaron Danielle Nardello con un quinto puesto al verse superado en el sprint por el segundo puesto por Johan Museeuw, Peter Van Petegem y George Hincapie. El belga se vengaría una semana después en la París-Roubaix con un nuevo triunfo, en la que puede considerarse la peor edición para el Mapei, ya que nos tenemos que remontar hasta el puesto número 17º para encontrar al primer corredor, Andrea Tafi, a más de nueve minutos del vencedor.

Tafi De Ronde

Tafi, entrando vencedor en Ninove

Con el cambio del pavé por las cotas belgas llegó un nuevo triunfo en un Monumento, Paolo Bettini sumó su segunda Lieja-Bastogne-Lieja al entrar en meta junto a su compañero Stefano Garzelli, una nueva exhibición.

Bettini Garzelli Lieja
Bettini y Garzelli haciendo doblete en La Doyenne

Una nueva edición del Giro de Italia planeaba en el horizonte con el anhelo de borrar la anterior participación. Para ello contaron en la línea de salida con el equipo más solido de las últimas ediciones. Junto a Garzelli, en la salida de Groningen estuvieron Bettini, Hunter, Evans, Noé, Cioni o Nardello. En la segunda etapa con llegada a la ciudad belga de Ans, Garzelli sumó la primera victoria accediendo a la maglia rosa, después de haber sido segundo dos semanas antes en la Lieja. En la quinta etapa, ya en tierras italianas, repitió victoria, esta vez en la estación de Limone Piemonte al superar al sprint a Santi Pérez, Simoni y Casagrande. Cuatro días más tarde llegó la catástrofe, Garzelli fue expulsado del Giro por positivo en un control antidoping, supuestamente debido a la ingesta de Probenecid. No fue el único caso, otro de los favoritos, Gilberto Simoni, también sería expulsado de la Corsa Rosa, así como Francesco Casagrande, pero en este caso por un empujón al colombiano Freddy García en la disputa de los puntos de la montaña. De esta manera el Giro se quedaba huérfano de líderes. Así pues, tras la etapa que finalizó en Corvara, en plenos Dolomitas, un jovencísimo Cadel Evans se enfundó la maglia rosa. Cuatro etapas restaban para el final con las únicas amenazas del final en Folgaria y la CRI de Monticello Brianza. Al día siguiente de vestirse de líder le esperaba nada más y nada menos que Staulanza, Pordoi y Fedaia en apenas 160 kilómetros. Todo parecía ir viento en popa hasta la llegada al Passo Coe en Folgaria, donde el australiano rompió definitivamente con una pájara que será recordada siempre. Diecisite minutos se dejó en meta a la que llegó junto a sus compañeros Noé y Cioni. Finalmente terminó decimocuarto en la general final.

Tras un Giro movidito, el Mapei afrontaba un nuevo Tour de Francia en el que sólo Oscar Freire estuvo a la altura de la ronda francesa, al anotarse la etapa que finalizó en Sarrebourg.

El mes de agosto fue más productivo de lo habitual, con victorias en el Tour de Valonia donde el Mapei consiguió un triplete gracias a Bettini, Paolini y Nardello. Éste último también se anotó la Copa Bernocchi poco antes de comenzar la última grande del año, la Vuelta a España en la que un segundo puesto de Davide Bramati en Santander fue el mejor resultado.

Tras otro año sin poder brillar en las GT, la parte final de la temporada fue más que aprovechada. Bettini se alzó con el Giro del Lazio, Paolini con el Giro del Piemonte y Kevin Hulsman se hizo con la primera etapa del Circuito Franco-Belga.

Mientras tanto, los jóvenes acaban una más que brillante temporada, en la que Filippo Pozzato finalizó con 11 victorias mientras que el suizo Cancellara lo haría con 8. Lo más destacado fue el triunfo del ruso Evgueni Petrov en el Tour del Porvenir al superar al francés Perrick Fedrigo.

La temporada llegaba a su fin y en el Giro de Lombardía llegó la última alegría para Squinzi. Bettini se hizo con la Copa del Mundo al superar por 9 puntos a Johan Museeuw mientras que su compañero Freire finalizó noveno. De esta manera también consiguieron el éxito por equipos. La temporada finalizó con 94 victorias superando la marca de las 600 victorias durante el transcurso de Mapei en el pelotón internacional y un nuevo reinado en el ranking de la UCI.

Tras nueve años en el pelotón internacional y ante la sorpresa de todo el mundo, Giorgo Squinzi puso punto y final al patrocinio de Mapei en el ciclismo alegando problemas con el doping. El escándalo en el Giro y la continua asociación del Mapei con el dopaje hicieron el resto.

En estos nueve años se alzaron con un Giro de Italia, una Vuelta a España, un Tour del Porvenir, cinco París-Roubaix, tres Tour de Flandes, tres GP de Zurich, dos Giros de Lombardía, 2 Liejas y una París-Tours, unido a cuatro Campeonatos del Mundo, cuatro Copas del Mundo individuales y otras cinco por equipos y ocho clasificaciones UCI por equipos como hechos más destacados.

Un triste final para el gigante del ciclismo de todos los tiempos, el mejor equipo que ha transitado las carreteras.

Miguel Hermosilla

Mapei, un gigante del ciclismo (II)

Con el inicio de la temporada de 1998, la squadra italiana celebraba la quinta temporada en activo de los diez años que se mantuvo en el pelotón internacional. Los cambios y transformaciones en su estructura se siguieron produciendo, ya no sólo fueron la ida y venida de corredores, si no que también en la denominación del equipo. GB después de siete años consecutivos vinculado al ciclismo, en los que acompañó a Mapei durante tres campañas tras la escisión del GB – MG Maglificio, abandonada totalmente el patrocinio. A rey muerto, rey puesto, y así fue, novias no faltaron para ingresar en el equipo del momento. Finalmente, Bricobi acompañó a Mapei durante la citada temporada como co-sponsor. En lo que a puramente ciclismo se refiere, Massimo Codol, Guiliano Figueras y Robert Hunter fueron los fichajes más atractivos para afrontar una temporada donde la exigencia creció. Como vimos, se superó el récord de victorias pero la calidad de ellas no fue la esperada. Así pues, Frank Vandenbroucke comenzó adjudicándose la París-Niza, primera gran ronda por etapas de la temporada. Un gran presagio para el mes venidero. Museeuw comenzó arrasando en Bélgica. A la victoria en la E3 Prijs Harelbeke añadió su segundo Tour de Flandes, donde le acompañó Stefano Zanini en el podio, tras su segundo puesto. Tras este nuevo éxito, Vandenbroucke se hizo con la Gante-Wevelgem, prolongando el gran inicio de temporada. Así, en racha, se llegaba a la París-Roubaix, donde sucumbió una nueva gesta. Ballerini alzó los brazos en la línea en el velódromo por segunda vez en su carrera, dando al Mapei su tercera victoria en la clásica gala. Cuatro minutos después del italiano, entraron su compatriota Tafi y el belga Peeters, consiguiendo un nuevo triplete, una nueva exhibición en el pavé.

Ballerini Roubaix 1998

Franco Ballerini, ganador en el Velódromo de Roubaix

Después de una gloriosa primavera en la que se sumaron otras victorias como la de Museeuw en la Brabantse Pijl, llegaba el segundo objetivo del año, el Giro de Italia. Pavel Tonkov que llegaba después de imponerse en la Settimana Lombarda, tuvo que contentarse por segunda temporada consecutiva con la segunda plaza en el podio, sólo superado por Marco Pantani. Aún así, el Mapei-Bricobi tuvo una participación destacada, con un cuarto puesto de Oskar Camenzind y un sexto de Gianni Faresin, adjudicándose la clasificación por equipos. Con las victorias en los campeonatos nacionales de Svorada, Andrea Tafi y Tom Steels llegó el Tour de Francia. Sin contar con un líder indiscutible, las victorias parciales fueron el objetivo para los italianos. Así pues, llegaron, nada más y nada menos que seis, destacando el triunfo de Tom Steels en los Campos Eliseos.

Tom Steels

Tom Steels, ganando en los Campos Elíseos

Y lo que bien comienza, bien acaba. Oskar Camenzind después de sorprender en el Mundial de Valkenburg, se llevó el último Monumento, el Giro de Lombardia. Con 68 triunfos finalizó la temporada, un bajón en cuanto a número pero un considerable aumento en la calidad.

Mapei Quick StepAsí, tras un gran año se cambió de ciclo, en 1999 llegó la temporada del cambio. Patrick Lefevere abandonó el puesto de director ocupando el puesto de manager que dejaba Giuseppe Saronni, al igual que el co-sponsor Bricobi. Así pues, Quick-Step cubrió el hueco en el maillot que dejó Bricobi. Con la llegada de la empresa belga el presupuesto del equipo creció considerablemente.

De esta manera llegaron ciclistas como Michele Bartoli -claro dominador de la Copa del Mundo en el 97 y 98-, Paolo Bettini, Leif Hoste, Axel Merckx, Fred Rodríguez, Max Van Heeswijk o el regreso de Andrea Noé. Difícil papel tenían por delante, ocupar las vacantes que dejaron Oskar Camenzind –el cual no vistió el maillot arcoíris con Mapei-, Frank Vandenbroucke, Jan Svorada, Nico Mattan, Franco Ballerini o Gianni Bugno, que puso punto y final a su carrera deportiva. La temporada comenzó como de costumbre, con el inicio del calendario español las victorias se sucedían en Andalucía, Murcia o Valencia en busca de la puesta a punto para la primavera. Michele Bartoli se entrenó en Puente Genil, en Andalucía, para luego reinar en la carrera de los dos mares, la Tirreno-Adriático. Parecía ser la mejor manera de afrontar la primavera. Así pues, llegó una nueva edición de la París-Roubaix. Tafi, vestido con los colores de la nazionalle, entró primero en el velódromo otorgando otra victoria para el Mapei. Dos minutos más tarde entraron Peeters y Steels, sumando otro triplete y otra exhibición para la squadra de Squinzi.

Tafi Roubaix

Tafi, Peeter y Steels, en el podium de Roubaix

Tom Steels prolongaba el reinado sobre el pavé coronándose con otra Gante-Wevelgem. Sólo faltó una victoria en el Tour de Flandes para culminar con otra semana fantástica. Peter Van Petegem impidió otra nueva gesta, en la que Johan Museeuw entró en el podio al finalizar tercero. La primavera siguió su curso, un curso al que llegaron nuevas victorias. Museeuw consiguió la Dwars door Vlaanderen y Michele Bartoli la Flecha Brabançonna y la Flecha Valona, la primera para el palmarés del equipo. Tras un nefasto Giro de Italia en la que se fueron sin victorias parciales ni corredores entre los diez primeros, se cuestionó una vez más la formación del equipo para las grandes vueltas. Así pues, en el Tour de Francia con Pavel Tonkov a la cabeza Tom Steels se llevó tres victorias en la volatas, finalizando Danielle Nardello en séptima posición. La segunda parte de la temporada fue más floja, apenas Tafi en el Giro del Piamonte y Nardello en la París-Bouges sumaron sendas victorias. El número descendió hasta las 51, siendo suficientes para seguir reinando en el ranking de la UCI.

Después de dominar la segunda parte de los años 90, la entrada en el año 2000 no produjo grandes cambios. Squizi creó una nueva estructura para jóvenes, un equipo satélite para formar a jóvenes valores y así poder dar el salto al equipo profesional. A el llegaron corredores de la talla de Fabian Cancellara, Michael Rogers, Filippo Pozzato, Luca Paolini, Charles Wegelius, Laszlo Bodrogi o Kevin Hulsmans. En el equipo profesional, los españoles Manuel Beltrán y Oscar Freire reforzaron al equipo. Además, el cántabro trajo consigo el maillot arcoíris tras su victoria en Varese en la temporada pasada.

Freire Mapei

Freire con el arcobaleno, en Mapei

Tras un comienzo de temporada en el que el español comenzó con triunfos en Mallorca, Valencia y en la Tirreno, finalizó tercero en el primer Monumento, la Milán-San Remo. Johan Museeuw se hizo con su segunda París-Roubaix, a la que sumó la Omloop Het Volk y la Flecha Barbançonna.

Museeuw Roubaix

Museeuw, celebrando su triunfo en la París-Roubaix

Llegó el turno para Paolo Bettini, el cual, se hizo con la primera Lieja-Bastogne-Lieja para la formación de Squinzi al superar a David Etxebarria y Davide Rebellin. Con este triunfo se completó el póker de Monumentos. Con la victoria de Axel Merckx en Prato acompañado del cuarto puesto de Andrea Noé y el quinto de Pavel Tonkov en la general final, la victoria por equipos dio la presencia necesaria al Mapei-Quick Step en el Giro de Italia después de una anterior edición muy floja en cuanto a rendimiento. En este buen sabor de boca se llegó al Tour de Francia donde se formó un equipo con el objetivo de sumar victorias de etapa. Tal empresa se cumplió, ya que Tom Steels en dos ocasiones, unida a la victoria de Bettini en Dax y la de Stefano Zanini en los Campos Eliseos sumaron sendos triunfos; además, Danielle Nardello consiguió colarse en el top 10 de la general.

Con la victoria de Michele Bartoli en el GP Plouay y Axel Merckx en el Tour de la Región Valona comenzaba con buen pie el primer de los tres últimos meses de competición. Después de realizar un más que correcto Tour de Francia, Tonkov llegó a la Vuelta a España como jefe de filas de un bloque compacto que contó en la línea de salida con corredores como Tafi, Beltrán, Freire, Cioni o Lanfranchi. El ruso consiguió subir al pódium al finalizar tercero a casi cinco minutos del ganador, el español Roberto Heras. Las victorias en etapas de Freire –dos ocasiones- y Bramati hicieron de este año 2000 una buena participación en las GT´s, donde sin poder conseguir la victoria final tuvieron presencia en las tres rondas. Mientras tanto, el holandés Max Van Heeswijk superó a Frank Høj y se alzó con la París-Bruselas. Para finalizar la temporada, Andrea Tafi se hizo con otra prueba de la Copa del Mundo, la París-Tours, al vencer por delante de Andrea Tchmil y su compañero de equipo Danielle Nardello, el cual, poco después se impuso en el Circuito Franco-Belga poniendo punto y final a la temporada. Sus 78 victorias le permitieron liderar por séptimo año consecutivo el ranking de la UCI, una muestra de su supremacía sobre el resto del pelotón, consiguiendo durante el transcurso de esta temporada superar la barrera de las 500 victorias desde sus inicios en 1993.

Miguel Hermosilla.

Flechazo certero en la Omloop Het Nieuwsblad

Juan Antonio Flecha gana su primera gran clásica tras años, después de soltar a Philip Gilbert en un tramo de pavé

Nunca un juego de palabras fue tan deseado de pronunciar para la afición ciclistra. Tras varios años de sequía (sin contar su victoria en la general del Circuito Franco-Belga en 2008), el catalán Juan Antonio Flecha se ha llevado la Omloop Het Nieuwsblad, la prueba que marca el inicio de las grandes carreras de la primavera ciclista. Flecha, todo un experto y veterano en este tipo de carreras, venía persiguiendo este triunfo que se le escapaba debido a, o bien la mala suerte o bien la superioridad manifiesta de otros rivales en pasadas campañas. Hoy, en Gante, consiguió volver a sacar su arco y acertar en todo el centro de la diana.

Las apuestas indicaban al líder de Quick Step, Tom Boonen, como corredor a batir. Tras el ídolo belga, los ciclistas que contaban con más posibilidades de cara a la victoria final eran Edvald Boasson Hagen (6º en la meta), Heinrich Haussler (2º), Filippo Pozzato (10º) o Thor Hushovd, el ganador de la pasada edición. Tras una primera parte de carrera con una escapada formada en el kilómetro 10 con el veteranísimo Frederic Guesdon (FdJ), Frederick Veuchelen (Vacansoleil), Roy Curvers (Skil Shimano) y Roger Kluge (Milram), el pelotón, comandado principalmente por Garmin, Quick Step y Team Sky, y tras dejar varios minutos de ventaja a la cabeza de carrera, decidió tomar cartas en el asunto que se presentaba; la primera gran cita del calendario internacional. La primera de todas las grandes carreras que tienen lugar en los meses de febrero, marzo y abril, la primavera ciclista.

Tom Boonen, el primero en apostar

Después de varios intentos infructuosos, como el de Daniel Lloyd (Cervelo) o Johnny Hoogerland (Vacansoleil), la carrera pasaba la mitad del recorrido donde, por normal general, la selección se convierte en definitiva. El Kuisberg fue testigo de los primeros acentos. Andreas Klier, gregario de gregarios para Thor Hushovd y Heinrich Haussler en este tipo de carreras para el equipo suizo de Cervélo, tensaba el ritmo poniendo en dificultades a la gran mayoría de corredores que, lejos de darse por vencidos, conseguían en un porcentaje muy alto mantenerse con opciones. Tras esta primera gran dificultad, el Taaienberg, muro fetiche de Tom Boonen, vio como éste asestaba un mazazo al grupo de favoritos digno de elogio. Una apuesta de campeón, que a 52km de la meta de Gante dio a conocer las cartas con las que jugaría el resto del día: una fuerza descomunal y una forma excelente. En su contra, la mala performance que andaban teniendo sus dos grandes lugartenientes a quienes no se les viera casi nada desde esos momentos; Stijn Devolder y Sylvain Chavanel.

Debido al escaso desgaste en los 150 km precedentes al Taaienberg, el grupo se mantuvo cercano a la cincuentena, por lo que las variantes se multiplicaban y complicaban la carrera a los favoritos. En el momento de mayor desconcierto, con los escapados ya casi cogidos, con una barrera ferroviaria simulando la edición de 2006 de la París-Roubaix y con los holandeses de Rabobank sufriendo las mil y una desgracias que pueda sufrir una escuadra en un mismo día con dos pinchazos de su líder en carrera, Nick Nuyens, justo cuando iba en cabeza de carrera, y de Bram Tankink, dos de los grandes favoritos, Juan Antonio Flecha, al apostre vencedor, y Philip Gilbert, consiguieron enlazar con los escapados cuando aún faltaban unos 25km para meta. Así, Guesdon, Curvers, Jurgen Roelandts (Omega Pharma – Lotto), que había saltado unos kilómetros antes, junto a Flecha y Gilbert, conseguían entrar en una de las últimas dificultades del día con algo más de medio minuto de diferencia sobre un pelotón liderado por Cervélo y en el que ya no se encontraba Tom Boonen, también damnificado por los numerosos pinchazos típicos de estas exigentes carreras.

El tramo de Lange Munte fue el decisivo

El español del Team Sky, tras un ataque de Gilbert, con un pedaleo firme, distanció al valón en unos metros de pavé que se convirtieron en casi 30 segundos después, una vez finalizado el tramo de Lange Munte. Los últimos 20 km transcurrieron con un Flecha poseído por las ganas de sacar su arco a paseo, tras casi cinco años sin haberlo sacado (cuando ganara una etapa de la Vuelta a la Comunidad Valenciana), y con un grupo perseguidor fatigado y sin ningún equipo que se responsabilizara de la caza.

Por ello, Juan Antonio Flecha consiguió volver a cruzar en primer lugar la línea de meta, además, en un momento importante de la temporada ciclista que tienen su extensión definitiva en los objetivos de los grandes héroes de este deporte, el Tour de Flandes y la París – Roubaix.

Flecha entra victorioso en la meta de Gante con el director de carrera, Peter Van Petegem, de espectador de lujo.
Javier Cepedano