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Fin de ciclo en casa de Bruyneel

La primera temporada del equipo Team RadioShack en el pelotón internacional, se puede calificar de decepcionante. No todo empieza como al final acaba y viceversa, ya que a principios de temporada el proyecto ilusionaba, asustaba a los rivales, parecía que de nuevo Lance Armstrong había conseguido crear un proyecto alrededor suyo como ya sucediera con el US Postal. Un bloque muy sólido, llevándose corredores del equipo Astaná como fueron Kloden, Leipheimer, Popovych, Paulinho o Zubeldia. El proyecto creado era ambicioso, sólido y con un buen respaldado económicamente, tres de las claves del éxito en el ciclismo.

Nada más lejos de la realidad. Solamente han podido conseguir 15 victorias esta temporada y ninguna de ellas ha sido de alguno de sus hombres importantes. En primavera, los hombres que destacaron por encima del resto del equipo fueron Tiago Machado y especialmente Christopher Horner. El primero de ellos, haciendo un gran Criterium Internacional y un mejor Romandía. El segundo, consiguió un espectacular triunfo en la Vuelta al País Vasco con nada menos que 38 años y por delante de corredores como Intxausti o Joaquim Rodríguez. No contento con eso, hace un tríptico excepcional consiguiendo un 10º puesto en la Amstel Gold Race y dos 7º puestos en Liege-Bastogne-Liege y en la Flecha Valona.


No son invitados al Giro de Italia, por lo que deciden ir con todo al Tour de California, un Tour de California que terminaría siendo polémico ya que el ex-corredor de US Postal y compañero de Armstrong en esta escuadra, se pasea por allí, acusando de dopaje al tejano y a varios integrantes de aquel equipo. Convulsiona completamente el ambiente de la prueba americana obligando a Lance a recurrir a sus abogados para defenderse de las acusaciones. En cualquier caso, nada podía descentrar al americano en su preparación para el Tour de Francia.

En la preparación para el Tour de Francia del equipo RadioShack hubo dos alternativas, la Dauphiné Liberé y la Vuelta a Suiza. Los líderes del equipo eligieron Suiza mientras que el joven esloveno Janez Brajkovic decidió ir a Francia. Allí, conseguiría el triunfo final de una manera asombrosa por delante de Alberto Contador, Jurgen Vandenbroeck, Sylvester Szmyd o Jerome Coppel. Por otra parte, en Suiza se encontrarían casi todos los favoritos para llevarse el Tour 2010. Una grandísima vuelta a Suiza, la cual haría de Armstrong uno de los grandes favoritos para pelear por el amarillo en Francia, ya que  fue segundo en la general, 8º sería Kloden y Leipheimer terminaría 10º.

Con estas cartas sobre la mesa llegábamos al Tour. Un Tour que se confirmaría como el fin de ciclo que lleva por título esta crónica. El relevo generacional del bloque que llegó del Astaná esta temporada y formada por Armstrong, Klöden y Leipheimer es necesario ya para la próxima temporada. Lance perdió sus opciones al término de la 8º etapa, mientras que Klöden y Leipheimer no estuvieron en ningún momento con los favoritos cuando la carretera  se inclinaba. Brajkovic hizo un Tour nefasto tras su victoria en Dauphiné. Solamente Paulinho pudo maquillar la presencia del RadioShack en las carreteras francesas con un triunfo en Gap.

Al terminar el Tour, el equipo se descompone y los líderes del equipo dejan prácticamente de competir. Armstrong no volvería a competir tras el Tour, Klöden solamente fue al Eneco Tour y Leipheimer a Canadá y a la Clásica de San Sebastián, donde estuvo muy discreto. En este momento es donde empieza a sonar uno de los nombres que más ha dado que hablar este verano y este otoño; la joven promesa americana Taylor Phinney.

Phinney llegaba como stagiare a la disciplina del RadioShack tras haberse hecho con la Roubaix sub-23. En los campeonatos nacionales se hace con el triunfo final en la disciplina de contrarreloj por delante de gente como Leipheimer. No tiene un buen Tour del Porvenir, pero en los Mundiales de Australia, se hace con la victoria en la contrarreloj sub-23. El americano decidía dejar el equipo para irse a BMC, lo cual fue un duro palo para la estructura americana que veía como su gran esperanza para el futuro les abandonaba.

El otro gran palo de la temporada para el RadioShack fue la no invitación por parte de la organización de la Vuelta Ciclista a España. Una decisión muy polémica ya que Bruyneel afirmaba que podía llevar un equipo muy competitivo. Los dirigentes de la Vuelta no le creyeron así y decidieron desechar la propuesta del equipo americano.

Así pues, el equipo se encuentra en una situación muy complicada. Los hombres que vinieron como estrellas al equipo se encuentran en decadencia y ya no están en la forma necesaria para pelear por las grandes vueltas. De hecho Bruyneel ya ha comentado que será Janny Brajkovic quien parta como baza en el inicio del Tour 2011 en la Vendée. El corredor más prometedor de todo el pelotón sub-23 se va a otro equipo, aunque bien es cierto que ha conseguido firmar jóvenes promesas que están rejuveneciendo el equipo, como Nelson Oliveira (Xacobeo), Michal Kwiatkowski (Caja Rural Amateur) o el actual campeón nacional americano, Ben King (del equipo filial, Trek – Livestrong u23). Y además no cuentan con un patrocinador para la temporada 2012 y parece que el equipo se puede disolver ahí. Estos problemas y más tendrá que resolver Bruyneel para poder sacar su equipo adelante e intentar seguir siendo un equipo ambicioso.

Carlos Correa

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RadioShack amplía su plantilla

El equipo de Johan Bruyneel ha cerrado durante estos días dos fichajes que amplían su plantilla sin llegar a mejorarla. Se trata del irlandés Philip Deignan, que procede del ya extinguido conjunto Cervelo Test Team y el joven portugués del conjunto Xacobeo Nelson Oliveira. Ambos llegan de equipos que no continuarán en el pelotón internacional el año que viene debido a diversos problemas.

Philip Deignan llega al RadioShack tras un nefasto 2010 en el que no ha conseguido ningún buen resultado con su equipo Cervelo, aunque se podría decir eso de todo el equipo, ya que  casi todos los integrantes de la plantilla ha nrendido por debajo de lo esperado. Haussler no hizo nada en primavera y hasta que Cavendish se lo llevó por delante en Suiza solo había ganado una etapa en esta misma prueba. Hushovd tampoco se dejó ver nada en primavera a excepción de su segundo puesto en Roubaix y un largo etcétera. Volviendo a Deignan, su progresión lleva ya un par de años estancada, ya que prometía ser un buen escalador y se ha quedado en nada. En cualquier caso, siempre quedará en la memoria su 9º puesto en la Vuelta Ciclista a España en el año 2009 tras conseguir la victoria en una fuga con final en Ávila por delante del checo Roman Kreuziger.

El otro fichaje es el joven portugués Nelson Oliveira.  Joven y prometedor ciclista procedente de las filas del Xacobeo Galicia. Potente contrarrelojista que consiguió el 4º puesto en la contrarreloj del Mundial de Geelong en la categoría sub-23 por detrás de Phinney, Durbridge y Kittel.  Con la llegada de Oliveira, sumada a la del ex corredor del Footon-Servetto Manuel Cardoso más los corredores Tiago Machado y Sergio Paulinho hacen un total de cuatro portugueses en la disciplina americana. Parece que la presencia del que fuera gregario de lujo de Lance Armstrong en la dirección del equipo,  Jose Azevedo se nota y confía en sus compatriotas para llevar el equipo adelante. Aunque curiosamente, poca presencia han tenido durante esta temporada. Paulinho solamente se ha dejado ver en la etapa con final en Gap que se llevó por delante de Vasily Kiryienka en un ajustado sprint. Más curioso es el caso de Machado, que tras una buena Paris – Nice, un gran Criterium Internacional y un mejor Romandía, sonaba en todas las quinielas para ir al Tour, pero quedó fuera del 9 inicial por causas todavía desconocidas. En cualquier caso, el bloque portugués que se conforma en el equipo americano dará mucho que hablar el próximo año.

Con estos dos fichajes, el Team RadioShack aumenta su plantilla, pero la espantada de Phinney con rumbo a BMC hace que el equipo se haya quedado tocado de cara a un futuro que es todavía incierto, ya que para 2012 el equipo no tiene garantizada su existencia. En cualquier caso, el equipo necesita todavía un hombre de cara a las grandes vueltas tras el fracaso de este año con Armstrong y Leipheimer. Podría ser Brajkovic el hombre que buscan, pero parece que, visto lo visto, a quien buscan está fuera ahora mismo de su plantilla. Necesitan reforzarse más y mejor.

Carlos Correa

Fédrigo redondea el Tour de Francia y del BBox

(Foto: © Fotoreporter Sirotti)

Pierrick Fédrigo le ha dado al ciclismo francés su sexta victoria de etapa en esta edición del Tour y la segunda al BBox Bouygues Telecom, que ha logrado un doblete impensable en los Pirineos. Fédrigo ha resuelto con éxito una fuga formada en la subida al Tourmalet, a más de 100 km. de la meta de Pau. El pelotón de los favoritos, de unas cincuenta unidades, ha cruzado la meta a casi siete minutos del vencedor. Puede parecer que el día ha sido tranquilo para los hombres de la general, y una gran parte de él lo ha resultado; sin embargo, el inicio de la etapa, en el Peyresoude y el Aspin, ha sido un espectáculo durísimo para el ciclista y admirable para el espectador.

El inesperado animador del inicio de la etapa fue el Omega Pharma-Lotto. Mientras corredores importantes y no demasiado peligrosos, como Armstrong, Sastre o Kreuziger, buscaban la victoria de etapa desde el principio, el sorprendentemente sólido Jurgen van den Broeck apareció en primera persona para asfixiar al pelotón del Tour. Aunque luego le cedió el testigo a su compañero, el veteranísimo Mario Aerts, estos movimientos desembocaron en la locura durante los dos primeros puertos. Llegó un momento, en medio del Aspin, en el que sólo formaban la cabeza de carrera unos 15 corredores, entre los que no estaban hombres como Samuel Sánchez, Robert Gesink o Joaquim Rodríguez. Hasta el descenso entre Aspin y Tourmalet no se reintegraron en el grupo.

La fiesta, el ritmo insostenible, tenía que acabarse algún día y lo hizo en el Tourmalet. ¿Hasta qué punto es entendible que el Omega Pharma, todavía con gregarios para hacer daño, no volviera a agitar el manzano tras la carnicería de los dos primeros puertos? Difícil responder, y más pensando en que luego tirarían del grupo para defender un quinto puesto (¡!). En cualquier caso, la batalla se trasladó hacia adelante, con el admirable ejercicio de aceptación propia de Lance Armstrong. El texano, otrora señor de esta carrera, ha entendido cuál es su rango de acción en este contexto, inédito para él, y ha luchado con orgullo y bravura por la victoria de etapa. El día de hoy ha sido una curiosa vuelta a sus inicios en esta carrera, casi una metáfora vital.

El todavía líder del RadioShack ha provocado que la escapada del día tirara adelante. A él se le unieron nombres de calidad, como Cunego, Fédrigo, Moreau, Plaza, Casar, Barredo, Horner o Van de Walle. Fueron haciendo camino y, pese a que hubo movimientos cuesta arriba, llegaron todos al final del descenso del Aubisque, donde esperaban 40 km. llanos hasta Pau. Toda esta planicie se comió Carlos Barredo en solitario.: el gijonés realizó un movimiento muy optimista que nunca contó con más de 50 segundos de ventaja respecto al grupo, pero que acabó dejándole muy cerca de la victoria. Sólo el trabajo de Christophe Moreau en los últimos tres kilómetros le dejaron sin victoria, justo cuando cruzaba el arco del último kilómetro. Aun así, la de Barredo fue una gesta que por vana no deja de ser gesta.

(Foto:© Fotoreporter Sirotti)

Tras la captura, Moreau siguió tirando para hacerle la llegada a Rubén Plaza. El alicantino, poco medido en estas lides, no pudo más que hacer un tercer puesto, por detrás de Casar y Fédrigo, que batió a sus compañeros claramente. Cunego fue cuarto, en su línea de negación con la victoria en el Tour de Francia. Lance fue sexto y quizá buscará cerrar su historia de amor con el Tour el jueves en el Tourmalet. Por detrás, tras una maniobra dadaísta de Ciolek, Thor Hushovd ganó el sprint del grupo, con el premio de volver a vestir el maillot verde. El noruego, un año más, está batiéndose como el campeón que es para suplir su declive como sprinter. Y sigue siendo el máximo favorito para subirse al podio de París.

Es la tercera victoria de etapa en el Tour para Fédrigo, y también la tercera victoria de su temporada, después de la etapa y general del Critérium Internacional. Un buen palmarés para uno de los máximos representantes de la generación francesa que tanto está brillando en este Tour. Ademas, Anthony Charteau se ha acercado más a la victoria en el gran premio de la montaña, pero deberá vigilar a Christophe Moreau el jueves, tras el descanso de mañana. El jersey de pepas rojas sería un broche magnífico para el impresionante Tour del BBox, uno de los equipos con menos recursos de los participantes en el Tour de Francia, justo cuando necesitan un patrocinador que reemplace a Bouygues. ¿Quién puede no alegrarse por ellos?

David Vilares

Etapa para Andy, amarillo para Evans y pesadilla para Armstrong

Cuando empezó esta temporada ciclista los focos de atención se centraron en el nacimiento de diferentes bloques: BMC, Sky y Radioshack. Mientras que los primeros, tras una primavera decepcionante, encontraron ayer la gloria del amarillo los otros dos recibieron un mazazo tremendo.

Andy

Comenzaba la etapa poco antes de la una del mediodía, en un terreno ondulado camino de la primera cota de la jornada: la Cote de la Petite Joux. El perfil daba esperanzas a los caza-etapas que buscaron la fuga con ahinco y ciclistas de la talla de Taaramae, Cunego o Spilak se dejaron ver en los cortes. El nerviosismo del inicio dejo sus frutos en forma de caídas y en largas colas para visitar al médico en carrera.

Finalmente, tras 35 kilómetros de lucha y muchos intentos, el conjunto Cofidis, de los más activos, logró filtrar a Moinard y Minard en la fuga del día en la que encontraron otros 5 acompañantes: el incombustible Mario Aerts, Moernhout, Vagrenard, Riblon e Imanol Erviti.

El pelotón se dejo ir y la fuga tomó ventaja rápidamente hasta que el conjunto QuickStep estabilizo la ventaja y restaba esperanzas a los fugados.

La carretera siguió su rumbo camino del Col de la Ramaz, puerto de primera categoría, y primer gran juez de la etapa. En el grupo cabecero Moernhout, Aerts y Moinard tomaban ventaja y detrás se desataban las sorpresas. El conjunto Sky tomaba la cabeza del pelotón con el catalán Flecha que marcaba un ritmo que hacía perder contacto a corredores como Tony Martin o Pineau, maillot a topos rojos. Con Sky y Saxo Bank – que tomaba el relevo – en cabeza empezó a perder contacto también el líder de la carrera, Sylvain Chavanel. La gran sorpresa del día llegaría poco después cuando el siete veces campeón del Tour de Francia, con Horner y Brajkovic de acompañantes, empezaba a perder contacto con el grupo.

La noticia despertó al conjunto Astana que incrementó el grupo del pelotón reduciendo el número a unas cuarenta unidades. Detrás Armstrong comenzaba a decir adiós a sus ambiciones en la ronda gala. Los hombres de Alberto Contador siguieron en cabeza y la carrera llegó hasta el pie a la última cima del día y final de etapa: Avoriaz.

En el grupo continuaba el Astana marcando el ritmo y en la fuga el francés del Cofidis, Moinard, tomaba ventaja. Joaquin Rodriguez atacaba pero fue alcanzado no mucho más tarde por un pelotón que se reducía poco a poco convirtiéndose en lo que se llama el grupo de los favoritos. De estos Bradley Wiggins era el primero en perder contacto poco después de pasar la pancarta de cuatro a meta.

Se abrían las hostilidades y las reacciones. Atacaron Gesink, Kreuziguer, Van Den Broeck, algunos con más timidez que otros, pero al pasar por la pancarta del último kilómetro el grupo de favoritos formado por trece hombres (Andy, Samuel, Gesink, Kreuziguer, Contador, Evans, Van Den Broek, Leipheimer, Basso, Menchov, Sastre, Rogers, Purito) seguía compacto.

En el último kilómetro el ataque definitivo de Andy Schleck sólo pudo seguirlo el asturiano Samuel Sánchez. Con todo de cara para el corredor del Euskaltel – era un sprint con un Schleck – Samuel pecó de ambicioso primero tirando Andy y después lanzando el sprint desde lejos. El luxemburgués a su rueda espero que el asturiano se desfondase para sobrepasarlo sobre la misma línea de meta.

Etapa para Andy y amarillo para Evans que llegó, junto a gran parte del grupo, a diez segundos del dúo de cabeza.

Toni Rota

Sol, Tour y ciclismo sobre piedras

(Foto: © AFP)

Cuando en otoño del año pasado se presentó el recorrido del Tour 2010, afición y protagonistas hicieron coincidir su atención en la tercera etapa en línea. La organización decidió incluir varios tramos de pavé en el camino hacia Arenberg, lugar emblemático de la París-Roubaix. No estaba muy claro el efecto que podrían tener los adoquines en la tradicionalmente líneal primera semana del Tour de Francia; se darían cita grandes portentos de la especialidad, pero la mayoría con otros compromisos distintos a los que presentan en primavera, porque enfrente estarían los líderes del Tour, siempre alejados de las piedras y todo lo que conllevan. Más de medio año después, podemos hablar de éxito en la propuesta: el Tour nos ha dejado una preciosa jornada de ciclismo en su primera semana.

El ganador de la etapa ha sido Thor Hushovd. Todo comenzó en el tramo de Sars-et-Rosières, a 28 km. de meta, cuando Fränk Schleck se cayó y rompió su clavícula, su participación en el Tour y el pelotón. Paradójicamente fueron sus compañeros de equipo Cancellara y Andy Schleck los mayores beneficiados, pues se quedaron en cabeza junto a Cadel Evans, Hushovd, Gerain Thomas y Steven Cummings. Por delante estaba Ryder Hesjedal, último superviviente de la escapada del día (Brutt, Kruge, Erviti, Auge, Cummings y Rolland le acompañaron), que sería neutralizado pese a aguantar más de lo previsto; por detrás, un rosario de grupos entre los que se encontraban el resto de grandes favoritos a la victoria en París.

Desde ese tramo hasta la meta, los seis de cabeza fueron abriendo huecos, guiados por Fabian Cancellara. Hushovd estuvo afilando los dientes para el sprint final durante 20 kilómetros, y acabaría ganando sin ninguna oposición. Armstrong y su fiel Yaroslav Popovych lideraban la persecución hasta que el texano tuvo un problema mecánico en el sector de Wandignies-Hamage y le adelantaron Contador -con el sensacional trabajo de Vinokourov-, Menchov y Wiggins, entre muchos otros. El total descontrol de la carrera permitió que, cuando Popovych no pudo más, contemplásemos una imagen casi histórica en el Tour de Francia: Lance Armstrong, solo ante la adversidad.

(Foto: © Sirotti)

En meta, Wiggins, Vinokourov, Menchov, Van Summeren, Van den Broeck y Roche perdieron 53 segundos con los seis de cabeza. Algo más perdió Contador (1’13”), aquejado de un supuesto problema mecánico en los últimos kilómetros; aun así, buena jornada y gran desempeño para el madrileño. Ha perdido su ventaja con Andy Schleck, pero es un daño asumible para la jornada de hoy, a cambio de lo bien que se le ha visto en un terreno impropio. A 1’46” llegaría un grupo con Luis León Sánchez, Kreuziger y Millar, que también salen satisfechos, y a 2’08”, Armstrong, en el grupo de Samuel Sánchez.

Aunque hay unos cuantos favoritos más damnificados en tiempo perdido que él, Armstrong es el gran derrotado de la etapa de hoy. Recordemos el Tour del año pasado: fue durante la primera semana donde Armstrong se ganó el epíteto de rival a batir. Y lo consiguió en situaciones que, en condiciones normales, no resultan determinantes. En otras palabras, Lance mandó una serie de mensajes intimidatorios a sus rivales, valiéndose de su gran lectura de carrera, de un recorrido favorable, de la fortaleza de su equipo y, como no, de su calidad como ciclista. Luego tuvo que aguantar con los mejores en la montaña y la crono, pero estas actuaciones le sirvieron para superar más de un obstáculo previo.

Hoy, en el día señalado para que Armstrong aprovechase las debilidades de Contador, ha tenido mala suerte y ha visto a su equipo fallar. Ahora el viejo lobo no asusta tanto, aunque, y esto no hay que olvidarlo jamás (de hecho, hoy se le ha visto bien), siga con tantas opciones como cualquiera. Por detrás de él, a 2’25”, llegaron Basso, Gesink, Rodríguez, Sastre, Leipheimer o Klöden. Cancellara ha recuperado el maillot amarillo gracias a los dos pinchazos de Sylvain Chavanel. Mañana tendremos una jornada más tranquila, siempre dentro del frenesí de la primera semana, hacia Reims. Habrá que ser optimistas y olvidar que quizá ninguna etapa del Tour nos deje algo tan hermoso como ver a los capos del Tour peleando entre piedras y polvo.

David Vilares

Favoritos al Tour de Francia

Alberto Contador (Astana)


Desde que Lance Armstrong tomó la salida en el Tour 2005, ningún ciclista llegaba con una condición de favorito semejante a la de Alberto Contador en esta edición. El fabuloso ciclista de Pinto busca en Rotterdam su tercera victoria en la carrera más grande y se ha ganado a pulso partir con ventaja en la previa. Lo cierto es que no hay ningún ciclista que haya demostrado estar cerca del madrileño ni en la montaña ni en la contrarreloj. Y hay que rescatar un dato tan impresionante como certero: Contador ha ganado cinco de las seis vueltas grandes que ha disputado en su carrera profesional. La única que se le resistió fue su primer Tour, en 2005 y con 22 años.

Al menos este año, para deleite de la emoción y el espectador internacional, el máximo favorito no cuenta también con el mejor equipo. El cisma del pasado Tour entre Contador y Bruyneel/Armstrong terminó con los dos bandos divorciados y unos 20 hijos ciclistas a repartir custodia. En ese juego de influencias estaba claro que Contador saldría perdiendo, tal y como ha sido. Podría ser peor: al menos se ha quedado con su inseparable Benjamín Noval. Ironías de la vida, su mejor escudero será Alexander Vinokourov, justo el único al que no quería junto a él.

Ése es el resquicio al que se agarran todos sus rivales, pues en el duelo cuerpo a cuerpo, de nuevo, no tiene rival. A Contador hay que desgastarlo, dejarlo solo y obligarle a pensar para que pueda equivocarse en sus decisiones. Y aun así seguiría partiendo con ventaja. No es que sus rivales sean mancos, sino que estamos frente a un prodigio ciclista como no han habido quince en toda la historia. Contador llegará con el calendario base habitual (Algarve, Niza, Critérium, Castilla y León, Dauphiné) más la inclusión de Flecha Valona y L-B-L. Lo más destacable en su temporada han sido precisamente estas dos buenas actuaciones por Valonia y la victoria en Niza, para resarcirse de la derrota que le infringió Luis León en 2009.

Andy Schleck (Saxo Bank)

Andy Schleck

Para muchos el gran rival de Alberto Contador para luchar por el amarillo en los Campos Eliseos y por calidad es quien debe poner en más apuros al corredor madrileño, pero la temporada del más joven de los hermanos luxemburgueses no está siendo muy destacable. Distintos problemas en forma de lesión hicieron que su primer pico de forma, allá por el mes de Abril, se viera mermado y su mejor actuación en aquella fase de la temporada fuese “sólo” un 5º puesto en Lieja.

Aun así el pequeño de los Schleck parece que llega con las mismas sensaciones que el pasado año. Decidió volver a correr Suiza donde se dejo ver en varias ocasiones en cabeza de carrera aunque parecía que todavía le faltaba un punto para ser el mismo del pasado Tour. Ese punto parece haberlo recuperado esta semana donde se ha proclamado campeón de su país en contrarreloj y subcampeón en ruta sólo por detrás de su hermano mayor.

Para luchar por la ansiada victoria en París cuenta posiblemente con el equipo más completo de la carrera. Su hermano Frank volverá a ser quien le acompañe en los momentos en los que la carretera se ponga cuesta arriba y este año cuenta con el joven escalador danés Fulgsang, 3º en la pasada Vuelta a Suiza. Para el llano y la decisiva jornada del pavé cuenta con un equipo de estrellas, Cancellara, Voigt, Breschel y O`Grady son un cuarteto que sabrá llevar en las mejores condiciones al joven luxemburgués.

Denis Menchov (Rabobank)

Denis Menchov

¿Qué versión nos encontraremos en este Tour del siempre sorprendente corredor ruso? ¿Será aquel hombre tan sólido que se llevo con total autoridad 2 Vueltas y 1 Giro? ¿O veremos a ese corredor que a la mínima que vienen mal dadas se desentiende de la carrera? Muchas incógnitas, como de costumbre, rodean al corredor ruso antes de tomar la salida en el prólogo de Rotterdam.

Su primer tramo de la temporada se puede considerar bueno aunque parezca que no ha hecho mucho ruido. Tiene sendos 2º puestos en las generales de la Vuelta a Murcia y Romandía, esta última contando ya la descalificación de Alejandro Valverde. Hace pocas semanas en Dauphine Liberé no consiguió un buen puesto en la general final, aunque dejo destellos de lo que puede hacer en este Tour logrando un meritorio 5º en una contrarreloj de 49 kilómetros, siendo su tiempo casi un minuto mejor que el de Contador.

Parece que en esta ocasión le tocará compartir la capitanía del equipo con el joven holandés Gesink, que dejó una grata impresión en la pasada Vuelta a Suiza. La 3ª etapa con tramos de adoquín será el primer test importante para ambos, no perder tiempo con ninguno de los favoritos a la general sería considerado un gran resultado para ambos. Lars Boom será el compañero que deberá guiarlos en esa complicada etapa mientras que Juanma Garate será el hombre que más les pueda ayudar en la alta montaña.

Ivan Basso (Liquigas-Doimo)

Ivan Basso

Cinco años después, Basso regresa al Tour de Francia después de reconquistar la gloria en el Giro de Italia. El de Cassano Magnano se ha repuesto de su sanción y en la segunda temporada después del obligado parón mostró su supremacía en la corsa rosa, reviviendo las épocas del pasado a sus 33 años.

Ahora, acude al Tour con la intención de llevarse el triunfo que se le resistió cuando pedaleaba bajo la tiranía de Lance Armstrong, sin apenas haber tenido días de competición desde la contrarreloj final de Varese. Pero ello no debe generar dudas. Para el Giro apenas compitió limitándose a concentrarse en altura. El tiempo le acabó dando la razón a su preparación.

Para afrontar dicha empresa, tendrá a su lado a su fiel escudero Szmyd para contrarrestar la supremacía que puedan tener otros equipos cuando la carretera se incline. Y es que el polaco ha demostrado ser uno de los gregarios más sólidos y eficientes del pelotón.

Lance Armstrong (Team RadioShack)

Lance Armstrong Radioshack Tour

Segundo Tour en sus piernas después de su reaparición en las carreteras. A contrario que en el Tour pasado, este año está fino. Después de perder la masa muscular de la mitad superior del cuerpo que ganó durante los años de inactividad, el americano se encuentra físicamente al 100% y sólo una caída en el Tour de California trastocó su preparación. Quizá haya perdido la explosividad del pasado, pero en cambio sigue mostrando la regularidad que le llevó a la gloria y necesaria para aspirar a triunfar en el Tour de Francia.

Estará rodeado por un fortísimo equipo en el que volverá a manejar varias opciones según se desarrolle el rumbo de la carrera, si bien es cierto que a priori pueden pasar a la ofensiva en vez de controlar las etapas como es característico en los equipos de Bruyneel, motivado por que el americano ya no es el corredor más fuerte cuesta arriba.

Cadel Evans (BMC)

Cadel Evans 2010 BMC

Competidor infatigable, el australiano es un clásico de las candidaturas a la victoria en el Tour en el cual siempre se ha quedado a la puertas del éxito. Una vez más, sin el arropo de un equipo tendrá que buscar en solitario sus opciones de realizar una buena clasificación general. Unas opciones que se diluyen con el paso de los años, aunque la veteranía otorgue un mayor control sobre el cuerpo, las sensaciones del australiano no son las mismas que en años anteriores, como pudimos ver en el pasado Giro de Italia o en el último Tour.

Fränk Schleck (Team Saxo Bank)

Frank Schleck

FränkieBoy llega a Rotterdam después de conseguir la victoria más importante de su carrera deportiva, tras sus dos victorias parciales en el Tour. En la Vuelta a Suiza, el flamante campeón de Luxemburgo fue regular durante los nueve días y extrañamente ganó la carrera en la contrarreloj final. Así, su mayor defecto en las grandes vueltas parece subsanado. En principio parte por detrás de su hermano; entre hermanos, respetarán la jerarquía que marque la carretera, pero parece poco probable que Fränk vaya a estar mejor que Andy. De todas formas, será, como mínimo, un hombre importante en la carrera.

Roman Kreuziger (Liquigas)

Roman Kreuziger

El checo es otro de los que lleva una temporada muy por debajo de sus cualidades, ya que ha centrado su preparación en la segunda parte de la temporada, empezando por el Tour. Su juventud sigue siendo un factor que ejerce de tranquilizante en un corredor que durante los últimos años siempre ha ido mejorando poco a poco en todos los terrenos.

El papel de Kreuziger durante este Tour se asemeja bastante al que realizó su compañero Nibali en el Giro. Ser la alternativa a Basso, su último apoyo en la alta montaña. La diferencia es que en la línea de salida del Tour sí que se encuentran ciclistas con capacidad de poner a Basso en más problemas que en el Giro, por lo que si el italiano ve complicada la general o se deja mucho tiempo en el principio del Tour, puede ganar en libertad para luchar por un buen puesto en la general, aunque la victoria o incluso un podio parece bastante improbable.

Robert Gesink (Rabobank)


El espigado ciclista holandés tiene el objetivo primordial de llegar a París. El año pasado tuvo un debut amargo y se retiró en el paso del Tour por España, después de una caída. Gesink conoció la parte más dura de la ronda gala; este año quiere empezar a conocer las sensaciones agradables que reporta el Tour de Francia a talentos como él. Llega sin presión, por la presencia de Menchov en su equipo, y en la Vuelta a Suiza, pese al mal final, ha enseñado un estado de forma prometedor. Sus problemas: fama de rompetechos, explosividad de caracol y poca fiabilidad en las cronos. Sus virtudes: mucho talento cuando la carretera se empina.

Bradley Wiggins (Team Sky)

La millonaria incorporación de Sky al ciclismo tuvo como eje central el fichaje de la sorpresa del Tour 2009. Bradley Wiggins, el pistard que cruzaba montañas, es una incógnita sobre patas y ruedas: era inimaginable verle luchando por el podio del Tour de Francia hasta unos días antes de que lo hiciera. La temporada del británico es discretísima, sin victorias y con una participación en el Giro totalmente anónima. Desde el final de la corsa rosa en Verona, Brad no ha vuelto a competir. Le habría beneficiado la inclusión de la contrarreloj por equipos, habida cuenta del potencial de su flamante escuadra, pero todo dependerá de si será capaz de rememorar su rendimiento en la alta montaña. Si lo hace, es un candidato serio al podio de París.

Levi Leipheimer (Team RadioShack): Ya en el ocaso de su carrera, el corredor estadounidense vuelve al Tour con una única misión, ayudar a su jefe de filas Lance Armstrong a conseguir su octavo Tour, o en su defecto, llevarle a la posición más alta posible. Su oportunidad de cara a la clasificación final llegaría debido a un desfallecimiento o percance prematuro de Armstrong que provocase un cambio de planes en el nuevo equipo RadioShack.

Dada esta hipótesis, el americano, junto a Andreas Kloden pasarían a ser los puntales del equipo norteamericano, y aunque sus opciones de victoria serían remotas, ya que aunque no es un Top3 es ningún terreno sí que está entre los diez primeros en todos ellos; su tercer puesto en el Tour y segundo de la Vuelta 2008 son aval más que suficiente como para no ningunearle.

Michael Rogers (Team Columbia – HTC): El corredor australiano está ya lejos de ser aquel que hace años simplemente luchaba en las cronos. Sigue siendo un ciclista muy a tener en cuenta en la especialidad contra el reloj, pero ha demostrado que se adapta bastante mejor que antes a otro tipo de recorridos.

Pocas opciones tiene de cara a la general, pero sí que podría volverse a casa con un buen puesto en la general y ocupar así el vacío que ha dejado en este lugar del Team Columbia – HTC Kim Kirchen. En las últimas semanas se había especulado con que esta posición dentro del equipo iba a ocuparla Tony Martin, pero dada su juventud y la mayor ayuda que puede aportar a Mark Cavendish en la lucha por el maillot verde, ha hecho que el elegido sea finalmente Michael Rogers, que este año ya ha mostrado sus capacidades en la Vuelta a Andalucía y el Tour de California.

Samuel Sánchez (Euskaltel – Euskadi): El asturiano vuelve tras su renuncia del año pasado al Tour con la intención hacer un buen puesto en la general y llevarse algún triunfo de etapa en los Pirineos. Toda la planificación de la temporada ha ido [mal] encaminada a centrar los objetivos de la temporada en la ronda gala. Sin ser un corredor capaz de sacar tiempo ni en la crono ni en la montaña, sí que es un corredor capaz de estar cerca de los mejores en esos terrenos. Su gran habilidad en el descenso, en cambio sí que es un factor diferencial con el resto de outsiders. Tan arriba estará en la general como regularidad muestre.

Su temporada ha estado muy lejos de la que podría esperarse de un corredor con su potencial. Su renuncia a las Árdenas fue un caso digno de estudio, su desidia en París-Niza, desde fuera, incomprensible, su participación en la Itzulia intermitente, con un triunfo de etapa, pero muy lejos de Horner en la general. Por último su participación en el Critérium du Dauphiné ha sido desconcertante, ya que, aunque finalmente mejoró algo, acabó demasiado lejos de los primeros clasificados de la carrera.

Christian Vande Velde (Garmin – Transitions): El americano llega a la cita con la ronda francesa como líder del conjunto americano tras la marcha de Bradley Wiggins al Team Sky. Dentro del equipo sólo David Millar podría discutirle el liderazgo, aunque parece extremadamente improbable.

Capaz de codearse con los mejores en la crono, se encuentra lejos de los mejores en la lucha de tú a tú en la alta montaña, por lo que debería tirar de experiencia para perder allí el mínimo tiempo posible. La escasez de kilómetros contrarreloj individual y la no-inclusión de una contrarreloj por equipos son dos hándicaps que dificultan aún más las opciones del corredor americano para hacerse con una buena posición en la clasificación general final en París.

Christophe Le Mevel (Francçaise des Jeux): segundo el pasado domingo en el campeonato francés en ruta, el año pasado consiguió llegar al top10 después de una dura batalla por tal honor con Astarloza. Un año más veterano y sabiéndose capaz de encarar tal objetivo, volverá a luchar por entrar entre los 10 mejores del Tour de Francia.

Jurgen Van den Broeck (Omega Pharma – Lotto): A sus 27 años el belga evoluciona para poder optar a ser top10 en la Grande Bouclé. Tras conseguir serlo en el Giro 2008 y alcanzar una decente 15º plaza el pasado año en el Tour, este año, sin Cadel Evans como jefe de filas, será la opción de Omega Pharma – Lotto para la general.

Luis León Sánchez (Caisse d´Epargne): tras la sanción a Alejandro Valverde, todo parece indicar que Luis León Sánchez, a expensas de lo que pueda pasar y a quien pueda fichar la estructura de Eusebio Unzue para el próximo Tour, tiene ante sí un examen importante a sus ya casi 27 años tomando el mando para la general del Caisse d´Epargne. Las etapas más duras le colocarán en su sitio.