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BMC Racing Team: haciéndose fuertes en los adoquines

Tras un año de asentamiento en el pelotón, el BMC encara la temporada 2011 con optimismo y con metas más importantes de cara a hacerse un equipo fuerte dentro del pelotón internacional. Para ello el objetivo primordial, el cual han conseguido, era conseguir entrar dentro de los 18 equipos ProTour para la nueva temporada. Así pues, tras un 2010 aceptable, el BMC ha dado un salto de calidad, especialmente en la especialidad en la que están centrándose más, el pavé.  Para ello ha fichado a especialistas en esta disciplina como Greg Van Avermaet -además de ser un sprinter que pasa bien la media montaña- o Manuel Quinziato, que deja Liquigas para enrolarse en un equipo más acorde a sus características. Para ayudar a Evans en la montaña, han fichado a dos corredores de segunda fila, que no destacan especialmente pero que pueden desempeñar bien esa labor, Amael Moinard y Johann Tschopp. Por último, quizás el fichaje más sonado de la campaña ha sido el del americano Taylor Phinney, corredor que ha deslumbrado a todo el mundo dentro del circuito sub-23 y que dará mucho que hablar.

Piezas clave

De nuevo el corredor sobre el que están centradas todas las miradas es el ya ex-campeón del mundo Cadel Evans. El australiano tendrá que tomar las riendas del equipo en las grandes vueltas para darle presencia a la escuadra suiza. Si está al nivel del Giro del año pasado, sin duda que nos dará horas de espectáculo, aunque 33 años quizás sean ya demasiado para exigirle que esté con los mejores. En cualquier caso, Cadel es capaz de lo mejor y de lo peor, por lo que no habrá que perderle de vista.

El equipo no cuenta con otros corredores de relumbrón que puedan acompañar a Evans en la montaña, ya que los outsiders del equipo están especializados en el pavé. Un ya decadente Alessandro Ballan que no hizo un buen 2010 será uno de los principales encargados de darle notoriedad al equipo en los adoquines. Junto a él, George Hincapie o Marcus Burghardt. Ellos serán los encargados de llevar al equipo a lo más alto en la primavera de 2011.

La posible explosión de… Taylor Phinney

El joven corredor americano ganador de la prueba de contrarreloj en el Mundial de Geelong ha sido el fichaje más sonado de la pretemporada. Y como para no serlo. Un chaval que igual te puede conseguir un triunfo en la contrarreloj del mundial sub-23 como ganar la París-Roubaix sub-23. Es por esto que tanto se rumoreó con su fichaje. Aunque en un principio pareciera que lo tenía hecho con el RadioShack, la no seguridad de tener un patrocinador para 2012 hizo que Phinney se decantara por el BMC, un equipo que le ayudará a progresar en las piedras. Puede empezar a ganar en el año de su debut. Ya ha conseguido cosas muy importantes, por lo que se espera todo de él.

¿Hasta dónde podría llegar el BMC?

El equipo está hecho para dominar las pruebas de pavé, aunque siempre sujeto a lo que Cancellara decida hacer, pero sin duda son el equipo con más ciclistas de calidad en esta especialidad junto con el Garmin-Cervelo, que con la fusión han quedado muy reforzados. Es por esto que se tienen las expectativas muy altas en cuanto a sus resultados en los adoquines. Ballan, Burghardt, Hincapie, Van Avermaet, Quinziato o Phinney deben dejarse ver y conseguir alguna victoria en este tipo de pruebas. En las grandes vueltas, depende del rendimiento y del estado físico de Evans, pero no parece que vayan a tener mucha presencia en estas pruebas.

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Primer año decepcionante para el BMC

El equipo BMC Racing Team nació de la mano del suizo Andy Rihs, dueño de la marca de bicicletas BMC, y de Jim Ochowicz, fundador del legendario equipo americano 7-Eleven, con un capital importante y con la clara premisa de establecerse cuanto antes en la élite del pelotón actual. Disputó su primer año en la categoría Continental, por lo que deberían ganarse sus presencia en las carreras más importantes, pero no parecía que fuesen a tener muchos problemas para ello contando en sus filas con el actual campeón del mundo y dos veces segundo en el Tour de Francia Cadel Evans.

Cuando se empezaron a perfilar los fichajes más importantes para esta temporada, parecía claro que el equipo buscaba ser uno de los equipos más fuertes en la campaña del norte con las incorporaciones de Ballan, Hincapie, Burghardt y Kroon; y por otro lado el ya nombrado Cadel Evans debería buscarse sus opciones en las grandes vueltas sin contar con unos gregarios que fuesen a priori a aguantar con el australiano en los grandes puertos de montaña (una constante en la carrera del aussie). El resto del equipo lo conformaban en su mayoría corredores suizos y estadounidenses de bajo nivel en principio.

La temporada para el equipo comenzaba en Australia con al disputa del Tour Down Under, donde iban a ser liderados por Evans, que a pesar de estar fuera de forma en este momento de la temporada se implicó bastante en carrera, acabando sexto en la general y escapándose con Valverde, Luisle y la revelación de la temporada Peter Sagan en la etapa con final en Willunga. Posteriormente pasaron sin pena ni gloria por diversas carreras, y la primera decepción de la temporada llegó poco después, al no ser invitados a una de las grandes clásicas del pavés, la Omloop Het Volk.

En Marzo llegaron buenos resultados de las manos de, cómo no, Cadel Evans: un tercer puesto en la Tirreno-Adriático y un sexto en el Critérium Internacional. El resto del equipo sin embargo parecía seguir de vacaciones, y en el primer monumento de la temporada, la Milán San Remo, el mejor resultado fue obra de Marcus Burghardt, vigésimo segundo llegando en el mismo tiempo del vencedor. La siguiente gran cita con el pavés fue la E3 Harelbeke, y esta vez el equipo si estaba invitado, pero el resultado fue decepcionante. La cosa mejoró en la Gent-Wevelgem, donde el veterano Hincapie se quedó fuera del podio por muy poco. Y con esto llegamos a Abril, el mes por excelencia de las clásicas. En Flandes, Hincapie volvió a conseguir un buen resultado para su equipo, quedando sexto, pero sin ningún BMC teniendo en algún momento la sensación de poder haber optado a la victoria. El resultado en Roubaix volvió a ser malo, siendo George nuevamente el mejor de su equipo, a un mundo de los mejores. Se había acabado la temporada pedruscómana sin ningún podio para el equipo, siendo especialmente sangrante el caso de Ballan, ganador hace 3 años de de Ronde Van Vlaanderen y que se había arrastrado en todas las carreras.

Sólo quedaban las Ardenas para evitar que el BMC se fuese de vacío de las clásicas, y el campeón del mundo Cadel Evans respondió de maravilla, ganando la Flecha Valona y quedando cuarto en Lieja. El próximo gran objetivo del equipo sería el Giro, con Evans de líder. El Giro nos deparó uno de los mejores momentos de la temporada, con Evans ganando en Montalcino con el maillot arcoiris embarrado, pero el australiano se tuvo que conformar con esa etapa y el maillot de la regularidad, amén de vestir la maglia rossa durante una etapa, ya que una fuga bidón camino de L’Aquila y una terrible petada en el Mortirolo le privaron de poder hacer podio en la ronda italiana.

Cadel Evans Montalcino Giro

En Julio la única nota positiva fueron las dos grandes victorias de Burghardt en el Tour de Suiza, y el cuarto puesto de Steve Morabito en la general. Con esto se llegaba al siguiente gran objetivo del equipo, el Tour de Francia. Evans volvía a partir como el líder del equipo, y las cosas empezaron bien, pudiéndose vestir de amarillo después de la etapa con final en Morzine-Avoriaz. Pero al día siguiente, en la Madeleinne, sufrió un desfallecimiento fruto de una fisura en el codo y de los grandes esfuerzos realizados en el Giro. En meta nos dejó uno de los momentos emotivos de la temporada, llorando en brazos de uno de sus compañeros por haber vuelto a fallar en la gran ronda gala.

Cadel Evans Tour

El resto del equipo pasó grismente a lo largo del Tour, y después de él las cosas no fueron a mejor: los únicos resultados destacables fueron un par de buenos puestos de Kristoff, Ballan y Santambrogio en las semiclásicas de Agosto y Septiembre. El equipo no fue invitado a la vuelta, por lo que la última gran carrera fue el Giro de Lombardía, culminado con un buen octavo puesto de Santambrogio. Entre medias se disputó el mundial, en el que el vigente campeón, Evans, lo dio todo para poder revalidar su título antes sus paisanos, pero finalmente el pelotón acabó cazando a todos los fugados, siendo la victoria para el noruego Hushovd.

Con esto acaba la temporada, no pudiendo ser calificada de otra cosa que de decepcionante: cuatro victorias, dos de ellas de Evans y dos de Burghardt. El equipo falló especialmente en las clásicas, y para tal fin se han fichado a varios corredores para ayudar al equipo en ellas (Van Avermaet, Quinziato y el prometedor Phinney, además de a Tschopp o Moinard), aunque el pez gordo del mercado se ha escapado, ya que parece casi seguro que Cancellara se irá al nuevo equipo de los Schleck. Evans ha realizado una gran temporada, y se han visto buenos destellos de Santambrogio, Morabito, Kristoff o Bookwalter, pero el resto del equipo ha fallado, sobre todo el ex campeón del mundo Alessandro Ballan. Mucho tiene que mejorar el equipo el año que viene si verdaderamente quiere establecerse entre los mejores equipos del pelotón.

Nikolas Bordallo

Previa Giro de Lombardía: los favoritos

Philippe Gilbert (Omega Pharma-Lotto): El Omega cuenta en sus filas con el vigente campeón y, para muchos, al máximo aspirate para ganar la prueba italiana, el valón Philippe Gilbert. Recordemos que ha hecho una primavera impresionante y viene de hacerlo francamente bien en la Vuelta levantando los brazos dos veces. En el Mundial también ha dado muestras de su forma, que a pesar de haber jugado bien sus cartas, no pudo conseguir un buen puesto. En el Paris-Tours parecía tener muchas fuerzas, pero no probó con seriedad. El año pasado ya demostró que el recorrido le viene como anillo al dedo, así que, bien arropado con corredores como Van Den Broeck o Bakelandts, estará para poder repetir victoria.

Samuel Sanchez (Euskaltel-Euskadi): El asturiano intentará cerrar el año con una prueba que le viene hecha a medida. Tras su segundo puesto el año pasado, el español intentará quitarse la espina clavada de no haber podido ganar. También intentará quitarse de encima la presión que tiene por las críticas vertidas sobre él por el calendario que había designado para este año y por su papel tan gris en los Mundiales de Australia. Para ello contará con la ayuda de dos hombres de suma importancia dentro de la estructura del equipo vasco, Nieve y Txurruka, además del joven Pablo Urtasun que también puede dar que hablar.

Cadel Evans (BMC Racing): el australiano defendió el maillot de campeón del mundo en Geelong hasta el imposible en un circuito que no se adecuaba a sus características de una manera encomiable. Derroche y combatividad que cumplida sobradamente la treintena, sólo el arcoiris ha podido darle. El Giro de Lombardía es una prueba que se le adapta como anillo al dedo y el estado de forma demostrado en los Mundiales su mejor baza, aunque como es bien sabido, difícilmente podrá optar a una victoria a no ser que llegue en solitario a Como, cosa que por otra parte, no parece imposible. Junto a él estará en el equipo suizo-estadounidense Alessandro Ballan, que apoyándose en la táctica del equipo puede ser uno de los outsiders.

Filippo Pozzato (Team Katusha): El grupo ruso va a la carrera de la región lombarda con Filippo Pozzato como punta de lanza. Nunca lo ha hecho bien en esta carrera, porque puede que el recorrido no sea el mejor para él, pero un corredor de la talla de Pozzato puede rendir en cualquier escenario, también en Lombardía. Además de él, el Katusha tiene en sus filas a Joaquin Rodríguez, que aunque parezca que no viene a disputar la carrera siempre hay que contar con él; y como no, también a al aguerrido Kolobnev. Por tanto, no sería raro ver a alguno de los tres siendo protagonista en la carrera.

Vincenzo Nibali & Peter Sagan (Liquigas-Doimo): El conjunto italiano tiene un par de candidatos para lograr un buen puesto, o por qué no, poder optar a la victoria. Por un lado, hay que nombrar al nuevo campeón de la Vuelta a España, Vincenzo Nibali. Hace pocos días, en el Giro Emilia, dejo claro que no por haber ganado la Vuelta ha terminado la temporada para él, ya que concluyó en 5º puesto. Los rápidos descensos de la carrera lombarda benefician al italiano, a pesar de que nunca ha hecho nada remarcable en esta carrera.

Por otro lado, tenemos al jovencísimo Peter Sagan, el Bicho, que en septiembre logró buenos resultados con un magnífico 2º puesto en el GP Montreal; aunque también es verdad que en el Mundial no hizo lo que se esperaba de él. Según como marcha la carrera, el jovén eslovaco puede o no estar en disposición de entrar con los primeros.

Daniel Martin (Garmin-Transitions): Otro de los favoritos a llevarse el triunfo en Lombardía es el irlandés Daniel Martin. Tras haber tenido un inicio de temporada bastante discreto, ha conseguido encauzarla a través de sus victorias en el GP de Polonia y en los Tres Valles Varesinos. Con esa carta de presentación llega Martin a Lombardía, sabiendo que su estado de forma es de los mejores del pelotón ahora mismo.

Rigoberto Urán (Caisse D’Epargne): Equipo de circunstancias el que lleva el equipo Caisse D’Epargne donde parece que el único corredor que puede tener alguna opción de llevarse el triunfo final es el colombiano Rigoberto Urán. Necesita que se endurezca la carrera lo suficiente como para que todos los hombres rápidos queden eliminados de la pelea, pero con gente como Gilbert por ahí, lo tendrá muy complicado. Tendrá que buscar algún ataque valiente desde lejos para conseguirlo.

Michele Scarponi (Androni Giocattoli): Ganar el Giro de Lombardía sería, para el de Ancona, el culmen para la buena temporada que llevaba. Tras un inicio de temporada excelente, con victorias parciales en Tirreno-Adriático, Giro de Italia -más una gran presencia día tras día- y en la Settimana Ciclistica, donde también se llevó la general, además de haber estado delante en otras muchas carreras. Ahora, tras afinar, y mucho, en Emillia y en GP Industria, buscará seleccionar la carrera lo máximo posible ya que muchos de sus rivales le superaría en un hipotético sprint. Está ante una gran posibilidad de llevarse una carrera que engrandecería su buen palmarés.

Jakob Fuglsang (Team Saxo Bank): El prometedor escalador danés del conjunto Saxo Bank quiere corroborar en Lombardía el buen estado de forma que tiene ahora mismo. Tuvo su primer pico de forma en el mes de junio donde consiguió un tercer puesto en la general de la Vuelta a Suiza y fue el último escudero en la montaña de Andy Schleck. Después, transcurridos unos meses consiguió el triunfo en el Tour de Dinamarca, además de colarse en el podio de pruebas como el Circuit Franco-Belge, el memorial Frank Vandenbroucke y el GP Beghelli -estas tres últimas en este mes de octubre-. El danés cuenta con muchas opciones de hacerse con el triunfo final en Lombardía.

Giovanni Visconti (ISD-Neri): Con la intención de mejorar su 4º puesto del 2007, Visconti afronta el Giro de Lombardía enfundado en el maillot tricolor de Campeón de Italia. Intentando que la carrera no se rompa en exceso y se llegue en un sprint reducido, donde el siciliano podrá jugar sus cartas de la mejor manera posible. Viene de hacer un buen último mes pero sin rematar las carreras. 5º en el GP Wallonia y 4º en el GP Prato y la Coppa Sabatini. También habrá que estar atentos a la carrera de Patrick Sinkewitz, que tras cumplir su sanción y fichar por un conjunto de 3ª fila, por fin ha vuelto a la alta competición donde ha realizado una buena campaña, lo que le provocado su fichaje para la próxima campaña por el Lampre. Este último fin de semana ha conseguido dos Top-10 en el Giro d’Emillia y el GP Beghelli.

Xavier Tondo (Cervélo Test Team): el ciclista de Valls por fin ha acabado una Gran Vuelta, y de un modo que ya querrían muchos, con una sexta posición final dando muestras que a sus casi 32 años sigue creciendo. De todos modos ser un ciclista al que las subidas a ritmo le vienen mejor que las explosivas es un gran lastre para poder considerarle un aspirante serio a la victoria. De todos modos, será la mejor baza de un equipo cuya presencia en las pantallas de televisión, mientras no ocurra nada en carrera, monopolizará Thor Hushovd y su recién estrenado arcobaleno.

Sylvain Chavanel (Quick Step): año raro el que lleva el bueno de Sylvain tras un mes de Marzo lejos del de la temporada anterior, la lesión llegando a Lieja y la inactividad en Mayo y Junio. Pero llegado Julio, un destino que casi siempre le había dado la espalda le sonrió en forma de dos triunfos de etapa y ser el portador del maillot amarillo de Tour durante dos días. En los Mundiales no demostró gran cosa y apenas se le vio. Su combatividad podría ser su mejor arma en un terreno quebrado en que siempre ha sabido moverse.

Edvald Boasson Hagen (Team SKY): El corredor noruego necesita una victoria urgentemente para poder calificar su temporada de aprobada, ya que ésta ha quedado por debajo de las expectativas que habían a principio de temporada, donde solamente destacan una victoria en Tirreno y otra en Dauphiné, aunque se podría decir lo mismo del Sky. Su primera temporada en el pelotón ha sido bastante decepcionante y solamente destaca la victoria de Wiggins en el prólogo del Giro, un Wiggins que también dará que hablar en el Giro de Lombardía.

Peter Velits (Team Columbia-HTC): El joven corredor esloveno intentará mantener su buen estado de forma en la prueba italiana. Tras haber conseguido un sorprendente y espectacular tercer puesto en la Vuelta Ciclista a España para posteriormente, decepcionar en los Mundiales de Geelong, Velits intentará quitarse esas malas sensaciones consiguiendo un buen resultado en Lombardía. No lo tendrá fácil. También estará el  local Marco Pinotti (Bergamo) dispuesto a pelear por llevarse la victoria.

Enrico Gasparotto (Astaná): El corredor italiano intentará en Lombardía, conseguir un resultado que maquille una temporada discreta en la que solamente destaca el tercer puesto en la Amstel Gold Race. El circuito se adapta muy bien a las características de Gasparotto, por lo que el italiano es un hombre muy a tener en cuenta en la carrera. Por otra parte, Astaná también cuenta con las bazas de Assan Bazayev y de Dimitri Fofonov. Dependiendo de como transcurra la carrera, podrán elegir quién será el protagonista del equipo kazajo.

Janez Brajkovic (Team RadioShack): Una de las revelaciones de la temporada tras su victoria en Dauphiné es el esloveno Janez Brajkovic. No viene en su mejor estado de forma a Lombardía, ya que su temporada ha ido de más a menos a un ritmo alarmante, teniendo como punto de inflexión el Tour de Francia. Tampoco el recorrido de Lombardía es el más idóneo para Brajkovic ya que no tiene una gran punta de velocidad con la que poder batirse en duelo con los mejores en esta especialidad. Haimar Zubeldia, que sí viene en un buen estado de forma también puede estar en la lista de favoritos. Será la última carrera de Chechu Rubiera, que ha anunciado su retirada.

Rinaldo Nocentini (AG2R La Mondiale): Tras una temporada marcada por las lesiones y los problemas físicos, el corredor italiano intentará conseguir un buen resultado para poder olvidar todo lo comentado. Lo tendrá muy complicado en vista de los rivales contra los que tendrá que pelear, pero si la carrera se endurece lo suficiente, sus opciones irán en aumento. También irá el combativo Biel Kadri que puede dinamitar la carrera.

Luca Paolini (Acqua e Sapone): uno de los clasicómanos más completos del pelotón, con victorias en carreras dispares como Trofeo Laigueglia, 3 días de La Panne, Fleche Brabançonne o Giro del Piemonte -amén de podiums en Milano-Sanremo, Hamburgo, Mundial en Verona ´04 o De Ronde-, que busca todavía la gran victoria de su carrera cuando ya pasa por 3 años la treintena. Su punta de velocidad será su arma llegando en un grupo reducido aunque necesitará que la carrera elimine a corredores que le pasan en los sprints reducidos. ¿Mejorará su mejor puesto, el 4º, en el último Monumento del año?

Emanuele Sella (CarmioOro-NGC): mucha dureza debería necesitar Sella, además de estar en una condición excelsa, para poder alcanzar un puesto de honor en una carrera donde no disfruta de ningún buen puesto. La otra baza de CarmioOro podría ser Ventoso, pero la carrera se le hará a buen seguro durísima a poco que los grandes corredores fuercen un poco al cántabro.

Diego Ulissi (Lampre): El joven corredor de 21 años, doble campeón del mundo sub-23, viene de ganar hace menos de un mes el Grand Prix de Prato ante gente como Scarponi, Visconti o Paolini. El perfil de la prueba no le viene nada mal y nadie duda que sea un futuro ganador de la prueba. Veremos si es capaz de asimilar tantos kilómetros. Además, el conjunto transalpino también puede tener alguna opción con Francesco Gavazzi, que ya venció la Coppa Sabbatini y entró delante en las dos nuevas pruebas Pro Tour canadienses.

Paul Martens (Rabobank): Con la baja de última hora de Robert Gesink debido a un accidente en MTB de su padre el conjunto holandés se queda sin su gran baza para este Monumento. El alemán Martens, reciente ganador del GP de Wallonia superando a Ricco y Evans, y que ya hizo un buen papel en las Ardenas será la gran baza a jugar por ellos. Atención especial a los jóvenes holandeses Bauke Mollema y Steven Kruijswijk que veremos hasta donde pueden llegar.

Fabian Wegmann (Milram): La penúltima carrera del conjunto alemán antes de su desaparición no será muy distinta a todas las de la temporada. Fabian Wegmann, que el año que vienen correrá en Luxemburgo, será la apuesta de los “lecheros”. Un ciclista que sabe lo que es subirse al podium en Como (fue 3º en el 2006), y que siempre se deja ver en esta clase de carreras aunque rara vez consiga la victoria. El resto de corredores, en su mayoría sin su futuro asegurado para la próxima campaña, deberán de demostrar que tienen un sitio en el pelotón internacional. Mención especial para Markus Fothen del cual se esperaba mucho más.

Yoan Offredo (FDJ): Con las bajas de Le Mevel o Vaugrenard, el conjunto francés presentará un equipo con corredores con mejor futuro que presente. Posiblemente Yoan Offredo, con su elegancia sobre la bicicleta, sea el corredor que más se vea las carreteras lombardas como ya hizo en Canada, en el Mundial e incluso en Paris – Tours, aunque sin suerte en ninguna de las tres citas. También habrá que tener en cuenta a Thibaut Pinot que está realizando un gran final de campaña con buenos puestos aunque sin dejarse ver demasiado.

Rein Taaramae (Cofidis): Pocas esperanzas de victoria e incluso de llegar a los instantes decisivos de la carrera en posiciones delanteras. El estonio es posiblemente el corredor que mejor llegue a esta prueba, además de ser un corredor que siempre suele dejarse ver en las grandes citas. A destacar también a Julien El Fares, que tendrá muy difícil llegar delante si tenemos en cuenta su mala temporada y a David Moncutie, más por el nombre que por otra cosa, ya que desde la Vuelta sólo ha corrido la Paris – Bourges la semana pasada.

Domenico Pozzovivo (Colnago): En un equipo plagado de corredores sub-25, Domenico Pozzovivo será el líder indiscutible del mismo. Tras un buen 2010, donde ya suma 4 victorias, el ligero escalador de Pelicoro ha preparado a conciencia la carrera en la Coppa Sabatini y el Giro d’Emillia donde ha quedado en 6ª posición en ambas. En el equipo azul celeste, habrá que tener en cuenta la progresión de Marco Frapporti, que en 2007 venció el Piccolo Giro di Lombardia y a Simone Stortoni, que tan buenas sensaciones dio en la etapa del Giro que acabó en Terminillo o en la reciente Coppa Sabatini.

Lo que deja Geelong

Una vez que el Mundial de Geelong y Melbourne se ha convertido en otra página más de la historia del ciclismo, es tiempo para sacar conclusiones sobre las selecciones, su papel y otros aspectos que nos ha dejado esta cita. Al fin y al cabo, hay no pocos profesionales del ciclismo que viven por y para esta competición y de los que no tendremos la oportunidad de hablar hasta dentro de doce meses.

A la carrera de fondo en carretera se presentaban tres selecciones como favoritas: España, Italia y Bélgica. Las tres adoptaron consecuentemente su papel dentro de la ruta, pero huelga decir que ninguna de ellas se llevó el arcoíris. Al que menos hay que reprocharle es al equipo belga: los flamencos (Van Avermaet, Hoste, Leukemans) hicieron un gran trabajo para su líder valón, y éste se quedó a dos kilómetros de rematar. Es probable que Gilbert fuese el ciclista más fuerte del pelotón mundialista y su selección, la que mejor trabjó, pero sólo les sirvió para un quinto puesto. Nada que reprochar.


Italia, en el estreno de Bettini, amenazaba con zafarrancho de ataques para seleccionar la carrera, y así lo cumplieron. La liaron provocando el corte de 31 de Gilbert, Pozzato y cía., en el que metieron acompañando a Pippo a Nibali, Tosatto, Visconti y Gavazzi; es decir, a sus mejores ciclistas. El ataque postrero de Nibali perjudicó las opciones del grupo, tan favorable como se ve para los intereses de la azzurra. La carrera le iba muy bien a Italia, que había dejado a Gilbert solo con el primer movimiento de Nibali, y con tanto ataque estaban cambiando pragmatismo por onanismo ciclista.

Luego, en la última vuelta, sólo quedaba Pozzato, que primero se abrió de patas al intentar seguir a Gilbert y luego no pudo tocar metal en el sprint, sobre todo por su mala colocación. La actitud del Pippo durante la carrera es lo que peor sabor deja en Italia, porque ha vuelto a pasar desapercibido en una prueba en la que partía como favorito. A estas alturas, es posible afirmar que Pozzato nunca será un capo de los que determinan carreras; no es ese tipo de corredor. Aunque es buenísimo. El debut de Bettini, en fin, es bueno.

Peor funcionaron las cosas en la selección española. Corriendo siempre a la contra, con el despiste de los líderes en un momento clave de la carrera, sólo el trabajo de Carlos Barredo (también contribuyó Luis León corrigiendo su error) y la clase de un poco inspirado Freire salvan el papel del combinado de De Santos. Una de las mayores cuestiones alrededor del Mundial de España es la presencia de Samuel Sánchez en el nueve, después de que el propio De Santos insistiera en su participación. El asturiano nunca estuvo delante y trabajó poco cuando se escapaba el caballo; fue una actuación anónima.


España suma así seis Mundiales desde la última medalla de oro, con dos medallas de bronce entre medias. Estabamos mal acostumbrados por los cuatro triunfos en seis ediciones entre 1999 y 2004 (más el de Olano en Duitama, cuatro años atrás) y ahora se nos hace extraña esta sequía, que coincide con una de las mejores generaciones de la historia del ciclismo patrio. Por unas razones u otras, está claro que España lleva unos años sin correr bien, con honrosas excepciones como la mítica maniobra de Samuel en Salzburgo. Pero hay que contextualizar el asunto: los Mundiales son carreras extrañas y, por encima de todo, muy difíciles de controlar. No hay que cortar cabezas; hay que pensar en las debilidades del seleccionado en las últimas ediciones y trabajar  con vistas al futuro De momento, Copenaghe no parece un lugar muy halagüeño.

Además de las evidentes loas al campeón Hushovd, hubo más notas positivas individualizadas en Geelong. Para empezar, el último campeón Evans, que defendió con mucho carácter su arcoíris y vendió cara la sucesión; la plata Breschel y su gregario Chris Anker Sörensen, dos que empiezan a ser clásicos en los puestos de honor mundialistas del último lustro y que tendrán un Mundial en casa en 2011; el trabajo de Jani Brajkovic para Grega Bole, que se desinfló en el sprint; las sensacionales prestaciones de la perla alemana del Rabobank, Paul Martens, aspirante a medalla cuando Gilbert iba en cabeza; o las presencias extrañas/exóticas en el grupo que se jugó la carrera, como Arashiro, Bazayev o Cardoso.

En el plano general de los campeonatos, habría que destacar también la sempiterna imbatibilidad de Cancellara en la contrarreloj, el dominio reciente de las italianas en la carrera en ruta o la victoria local en la carrera sub23, gracias a Michael Mathews en la carrera de los dos bronces. Estas son las cosas que nos deja un nuevo Mundial, un evento que podrá ser más o menos decepcionante pero que no tiene parangón a lo largo de la temporada ciclista.

David Vilares

Un gran campeón en un gran Mundial

(Foto: © Riccardo Scanferla)

Uno de los fenómenos más maravillosos del ciclismo ha vuelto a suceder este año. El maillot arcoíris y su carrera, el Mundial de fondo en carretera, han conseguido que esta fiesta del deporte haya brillado con más luz que nunca en una de las semanas más turbulentas de los últimos tiempos. La carrera de Geelong ha tenido todo lo que se le puede pedir a esta competición, además del colofón de un campeón del máximo nivel y a la altura de la historia de esta carrera legendaria. No es arriesgado decir que este Campeonato del Mundo es el reencuentro del ciclismo consigo mismo, la conjunción de todo lo bueno que este deporte, con tantas maravillas como pesadillas, ofrece a su aficionado.

Como es menester en un Mundial, muy pronto se formó la fuga que lideraría la carrera durante la mayor parte de  su recorrido. Eran Diego Tamayo (Colombia), Brammeier (Irlanda), Jackson Rodriguez (Venezuela), Kvachuk (Ucrania)  y Mohammed Said Jelammoury (Marruecos), con el serbio Esad Hasanovic sin poder conectar por detrás, desterrado en tierra de nadie. La escapada fue ganando terreno con facilidad durante el camino entre Melbourne y Geelong, antes del recorrido urbano final, hasta que llegaron a los 23 minutos de ventaja justo en la primera vuelta en Geelong. En ese momento estuvo a punto de producirse una circunstancia insospechada: los escapados se quedaron a dos minutos de doblar al pelotón. La selección belga se puso a tirar a tiempo y salvó a la carrera del surrealismo.

La ventaja fue disminuyendo paso a paso hasta que a falta de cinco vueltas para el final se iba a producir un movimiento importante: en la subida al segundo repecho del circuito, los italianos aceleraron la carrera y formaron un corte en el pelotón. Por delante se quedaron 32 corredores, entre los que estaban Pozzato, Gilbert, Evans, Boasson Hagen, Nibali, Greipel o Roche, además con abundante compañía de gregarios. Por detrás se había quedado Freire, pero también Samuel y Luis León Sánchez; eran Barredo, Plaza y Zubeldia, ciclistas sin peso para pensar en la victoria, los filtrados. Eran problemas para España.

La ventaja llegó muy pronto al minuto y no quedó más remedio que sacrificar a Samuel y Luis León. Mientras que el ovetense apenas duró en la cabeza del grupo, el trabajo del murciano fue más notorio y acercó algo al pelotón, aunque estaba claro que no era suficiente. Durante un par de vueltas se mantuvieron las diferencias, hasta que a dos y media del final, Nibali, siguiendo la estrategia pirotécnica del debutante Bettini, se fue en cabeza de carrera, ya cazado el superviviente Kvachuk. El movimiento del ganador de la Vuelta redujo el grupo a unas diez unidades, pero no se conformó con eso y volvió a atacar en la siguiente subida.

Esta vez Il Squalo se fue solo hasta que vio que quedaba mucho camino y que sería mejor esperar. Llegaron hasta él Anker Sörensen, Serpa, Visconti y Moerenhout y por detrás se quedó un grupo liderado por Gilbert y sin la presencia de los tres españoles. ¿Dónde estaban? Por fin, detrás. Con la ayuda de rusos y eslovenos, Barredo empezó a recortar drásticamente diferencias. Su trabajo fue espectacular, pero parece imposible que hubiera tenido los mismos efectos si el grupo de 32 se hubiera mantenido compacto. Italia, que había provocado el corte y conseguido su objetivo de endurecer la prueba, fallaba por regodearse en su lucimiento. A vuelta y media del final, la carrera se reagrupaba.

Bélgica lo volvió a intentar y Leukemans hizo saltar por los aires al pelotón lanzando a Gilbert. Les siguieron Pozzato, Evans y Kolobnev. No se entendieron y el pelotón los volvió a absorber antes de que sonase la campana de la última vuelta. Después de tantas cosas, se llegaba a los últimos 15 kilómetros con un grupo de 40 ciclistas para jugarse la victoria. Quedaban dos subidas y estaba claro que Philippe Gilbert, la viva imagen de la valentía sobre la bicicleta, atacaría.

(Foto: © Graham Watson)

Lo hizo en la penúltima subida. Por sus ataques lo reconocerás: Gilbert soltó una arrancada terrible que le lanzó en solitario y que enseguida le abrió un hueco prometedor. Por detrás reaccionó Evans, gigante en la defensa en casa de su arcoíris, junto a Kolobnev, Schleck, Sörensen, Leukemans y Martens. Pozzato lo intentó pero fue incapaz. Mientras el valón alcanzaba los veinte segundos de ventaja, sus perseguidores se movían en la última subida del Mundial. Gilbert mantenía las distancias: su forma de pedalear, absolutamente poderosa, apestaba a ganador.

Pero aún quedaban seis kilómetros llanos hasta la meta y ya eran 260 los que tenían en las piernas. De repente, Gilbert empezó a acusar toda la fatiga y a ver cómo su ventaja iba descendiendo. A la vez el pelotón -es un decir: habría unos veinte ciclistas- renacía y neutralizaba primero al grupo perseguidor y después al que había sido el ciclista más fuerte de la prueba. Iba a haber sprint. Y Óscar Freire estaba en el grupo, como tantas veces.

El tricampeón no había aparecido por los puestos delanteros en ninguna de las muchas subidas, lo que no dejaba de ser una mala señal. Pero ahí estaba, avanzando posiciones al olor de la meta. Gusev, Brajkovic y Terpstra protagonizaron los intentos de romper el sprint, pero ninguno de ellos era Fabian Cancellara, que perdió contacto con el grupo en el penúltimo giro. Chris Anker Sörensen lideraba el grupo como hiciera en Varese y, a 200 metros de meta, Van Avermaet lanzó el sprint.

Freire inició la volata sobre la décima posición, a rueda de Gilbert. No era ni la rueda ni la posición, probablemente porque no era el día del cántabro. Hushovd y Breschel le tenían cogida la rueda a Van Avermaet y cada uno se abrió hacia un lado del flamenco. Mientras que inicialmente Breschel salió más rápido por la derecha, Hushovd remontó por la izquierda, pegado a la valla, y batió a todos sus rivales en un sprint de genio de este deporte.

(Foto: © Luca Bettini)

La plata fue para Breschel, su segunda medalla mundialista, y el bronce para el local Allan Davis, que lo aguantó sobre la línea ante la progresión de Pozzato, mal colocado. Freire fue sexto, avanzando en los últimos metros. La gloria se iba hasta Noruega, un país sin tradición ciclista -aunque sí deportiva- que ha dado a un gran campeón. Thor Hushovd corría sin el apoyo de una selección  potente en Geelong, como lo hacía en sus tiempos en el Crédit Agricole, cuando era cabeza, corazón y piernas de este modesto equipo francés.

La victoria de Hushovd es justa por su olfato, por su magestuoso sprint y porque culmina la carrera de uno de esos ciclistas que dignifican su profesión cuando se montan en la bicicleta. En ese sentido, es un magnífico sucesor para Cadel Evans, que esta temporada ha protagonizado la mejor defensa del arcoíris de los últimos tiempos. Hushovd también paseará con el orgullo de un héroe de este deporte el maillot más especial que existe, y hoy mismo ha anunciado que su gran objetivo como campeón del mundo es ganar en Roubaix. Lo consiga o no, desde aquí nos ponemos en pie con Hushovd, con Gilbert y con el espectáculo que nos ha dado el Mundial de Geelong, inolvidable para los aficionados.  ¡Viva el ciclismo!

David Vilares

Etapa para Andy, amarillo para Evans y pesadilla para Armstrong

Cuando empezó esta temporada ciclista los focos de atención se centraron en el nacimiento de diferentes bloques: BMC, Sky y Radioshack. Mientras que los primeros, tras una primavera decepcionante, encontraron ayer la gloria del amarillo los otros dos recibieron un mazazo tremendo.

Andy

Comenzaba la etapa poco antes de la una del mediodía, en un terreno ondulado camino de la primera cota de la jornada: la Cote de la Petite Joux. El perfil daba esperanzas a los caza-etapas que buscaron la fuga con ahinco y ciclistas de la talla de Taaramae, Cunego o Spilak se dejaron ver en los cortes. El nerviosismo del inicio dejo sus frutos en forma de caídas y en largas colas para visitar al médico en carrera.

Finalmente, tras 35 kilómetros de lucha y muchos intentos, el conjunto Cofidis, de los más activos, logró filtrar a Moinard y Minard en la fuga del día en la que encontraron otros 5 acompañantes: el incombustible Mario Aerts, Moernhout, Vagrenard, Riblon e Imanol Erviti.

El pelotón se dejo ir y la fuga tomó ventaja rápidamente hasta que el conjunto QuickStep estabilizo la ventaja y restaba esperanzas a los fugados.

La carretera siguió su rumbo camino del Col de la Ramaz, puerto de primera categoría, y primer gran juez de la etapa. En el grupo cabecero Moernhout, Aerts y Moinard tomaban ventaja y detrás se desataban las sorpresas. El conjunto Sky tomaba la cabeza del pelotón con el catalán Flecha que marcaba un ritmo que hacía perder contacto a corredores como Tony Martin o Pineau, maillot a topos rojos. Con Sky y Saxo Bank – que tomaba el relevo – en cabeza empezó a perder contacto también el líder de la carrera, Sylvain Chavanel. La gran sorpresa del día llegaría poco después cuando el siete veces campeón del Tour de Francia, con Horner y Brajkovic de acompañantes, empezaba a perder contacto con el grupo.

La noticia despertó al conjunto Astana que incrementó el grupo del pelotón reduciendo el número a unas cuarenta unidades. Detrás Armstrong comenzaba a decir adiós a sus ambiciones en la ronda gala. Los hombres de Alberto Contador siguieron en cabeza y la carrera llegó hasta el pie a la última cima del día y final de etapa: Avoriaz.

En el grupo continuaba el Astana marcando el ritmo y en la fuga el francés del Cofidis, Moinard, tomaba ventaja. Joaquin Rodriguez atacaba pero fue alcanzado no mucho más tarde por un pelotón que se reducía poco a poco convirtiéndose en lo que se llama el grupo de los favoritos. De estos Bradley Wiggins era el primero en perder contacto poco después de pasar la pancarta de cuatro a meta.

Se abrían las hostilidades y las reacciones. Atacaron Gesink, Kreuziguer, Van Den Broeck, algunos con más timidez que otros, pero al pasar por la pancarta del último kilómetro el grupo de favoritos formado por trece hombres (Andy, Samuel, Gesink, Kreuziguer, Contador, Evans, Van Den Broek, Leipheimer, Basso, Menchov, Sastre, Rogers, Purito) seguía compacto.

En el último kilómetro el ataque definitivo de Andy Schleck sólo pudo seguirlo el asturiano Samuel Sánchez. Con todo de cara para el corredor del Euskaltel – era un sprint con un Schleck – Samuel pecó de ambicioso primero tirando Andy y después lanzando el sprint desde lejos. El luxemburgués a su rueda espero que el asturiano se desfondase para sobrepasarlo sobre la misma línea de meta.

Etapa para Andy y amarillo para Evans que llegó, junto a gran parte del grupo, a diez segundos del dúo de cabeza.

Toni Rota

Power Ranking Top-10 (III)

Tras la sorpresiva etapa de L’Aquila, que cambió totalmente el Giro con esa fuga de más de 50 corredores, el gran fin de semana con Monte Grappa y llegada a Montalcino, la subida al Zoncolan y la cronoescalada de Pla de Corones. Presentamos el último Power Ranking de este Giro de Italia, previo a las etapas de Aprica con la subida a Mortirolo y la llegada a Tonale tras pasar Forcola di Livigno y Gavia, donde puede pasar cualquier cosa.

1. (2) Ivan Basso (Liquigas) – 2º a 2.27 –

Se ha mostrado como el más fuerte esta última semana, coronando en cabeza en Monte Grappa y soltando a todos en la subida a Monte Zoncolan, dando una autentica exhibición. Deberá de seguir siendo agresivo para no jugárselo todo en la última crono con Evans con el que solo tiene 42 segundos de ventaja.

Photo: © Roberto Bettini

2. (1) Cadel Evans (BMC) – 4º a 3.09 –

Estuvo con los mejores en la subida  del Monte Grappa y fue el último en descolgarse de la rueda de Basso en el Zoncolan, mientras que fue el mejor entre los favoritos en la cronoescalada, solo superado en la etapa por Garzelli. El autraliano sigue demostrando su regularidad y su solidez en la montaña. Debería de recortar algo con Basso para poder asestar el puñetazo definitivo en la crono de Verona.

3. (6) Michele Scarponi (Androni Giocatti) – 8º a 5.24 –

Scarponi es el corredor que más fuerzas ha mostrado en la alta montaña. Seleccionando la carrera en Monte Grappa, siendo el que más trabajo cuando se quedó Nibali en Zoncolan y pagando el esfuerzo a posteriori. Tiene que seguir siendo ofensivo para ir superando a gente en la general. Posiblemente el corredor que dinamite la carrera.

4. (5) Vicenzo Nibali (Liquigas) – 6º a 4.53 –

Tras su gran etapa del sábado, el domingo en el Zoncolan fue el primero en mostrar debilidades entre los favoritos y quedarse descolgado. Ayer realizó una buena crono acabando 4º. Veremos si se le hace muy largo el final del Giro o puede seguir la rueda de los mejores.

Photo: © Roberto Bettini

5. (NE) David Arroyo (Caisse d’Espargne) – Líder –

Llegará con la maglia rosa a las etapas decisivas gracias al tiempo que consiguió en la etapa de Aquila. Tendrá difícil aguantar la maglia tras la etapa del viernes pero si sigue sufriendo como hasta ahora puede realizar un increíble Top-5 final e incluso en el mejor de los casos, incluso aspirar al podium.

Photo: © Roberto Bettini

6. (3) Alexandr Vinokourov (Astana) – 7º a 5.12 –

No está al nivel de los grandes favoritos pero si un escalón por debajo. Está siendo muy inteligente en las duras ascensiones que están habiendo, cediendo terreno y subiendo a su ritmo, para minimizar las perdidas. Veremos si alguno de estos dos días da la sorpresa y muere matando o se conforma con ser Top-10.

7. (NE) Carlos Sastre (Cervelo) – 5º a 4.41 –

Tras su desastrosa primera semana, se metió en carrera gracias a la escapada de Aquila, como Arroyo. Esta cediendo terreno en las etapas de montaña, pero sigue con su regularidad que le ha hecho ser Top-10 en varias ocasiones. Veremos si ha mejorado su estado de forma para estas últimas etapas o si sigue sin poder seguir a los mejores.

8. (7) Damiano Cunego (Lampre) – 9º a 9.21 –

El bueno de Damiano ha intentado estar arriba en todas las etapas complicadas, pero siempre le ha faltado “un puntito” para ello. Que muestre este nivel, está siendo la sorpresa agradable de este Giro, y esperemos que en las dos etapas duras que quedan pueda seguir estando con los de arriba.

9. (8) Richie Porte (Team Saxo) – 3º a 2.44 –

La actual maglia Bianca del Giro está sorprendiendo a todo el mundo. Tras vestirse de rosa el día de Aquila, está aguantando como puede en las etapas de montaña, lo que puede hacerle conseguir un puesto en el Top-10 final. Veremos como termina el Giro, ya que puede hacérsele muy largo.

Photo: © Roberto Bettini

10. (10) Marco Pinotti (HTC – Columbia) – 11º a 10.28 –

Il Profesore sin hacer mucho ruido sigue metido en la lucha por entrar en el Top-10. Entrando en el 2º grupo de favoritos la mayoría de etapas de montaña, sabe que si aguanta a este nivel podrá entrar sin problemas entre los 10 primeros.