Archivo mensual: noviembre 2010

Omega Pharma-Gilbert

Hablar de Lotto es hablar de uno de los patrocinadores más duraderos del pelotón profesional: llevan desde 1984 en primera línea del ciclismo de carretera, y 2010 no iba a ser una excepción. El año se puede calificar de aceptable, sobre todo gracias a la extraordinaria temporada de uno de los corredores más combativos del pelotón, Philippe Gilbert. Al igual que el año pasado el equipo ha cerrado la temporada con pocas victorias totales (11), pero la mayoría de ellas de categoría. Para el 2010 el equipo perdía a su buque insignia desde el 2005, Cadel Evans, que se marchaba con su recién conseguido maillot arcoiris al nuevo equipo BMC, por lo que Gilbert debía dar otro paso al frente y consolidarse definitivamente como una de las estrellas del pelotón internacional.

El equipo empezaba el año muy tranquilo, sin conseguir ningún resultado digno de destacar hasta la Vuelta a Andalucía, donde Van den Broeck fue segundo. En Marzo una de las revelaciones de la temporada, Jean Christophe Peraud, acababa octavo en la París Niza, mientras que en el primer monumento de la temporada Gilbert lo probaba sin éxito en el Poggio, para ser finalmente noveno en el sprint final. En Gent-Wevelgem Gilbert rascaba un podio para su equipo al igual que haría en Flandes, pero su verdadero objetivo de la temporada estaba por llegar. Peraud volvía a demostrar su buen hacer en la Itzulia y el incombustible Hoste le daba otro puesto de honor a su equipo en el Infierno del Norte, pero la primera victoria de la temporada seguía resistiéndose.

Y con esto llegábamos a la semana marcada en rojo por Gilbert, las Ardenas. No la pudo empezar mejor, rompiendo la mala racha de su equipo al conseguir la victoria en la carrera cervecera, la Amstel Gold Race, y quedar sexto en Huy, pero en la Doyenne, a pesar de demostrar ser el más fuerte en carrera, no pudo conseguir la victoria al escapársele el tren ganador de Vinokourov y Kolobnev. A pesar de ello consiguió otro podio en los despachos después de la descalificación de Valverde. Al Giro el equipo llegaba sin un líder claro a buscar alguna victoria parcial, y consiguió su objetivo con la victoria de Mathew Lloyd en la sexta etapa, más el premio añadido de conseguir el maillot de la montaña.

Mientras tanto, Gilbert conseguía otra victoria parcial para su equipo en el Tour de Bélgica, y parecía que el equipo había conseguido encontrar una racha estable de victorias, pero ningún corredor del Lotto se volvería a subir al podio como vencedor de etapa hasta la Vuelta a España.

Llegaba Junio y los campeonatos nacionales belgas, donde se meterían tres Lottos entre los seis primeros, pero el premio gordo se lo llevó Devolver. Verano es sinónimo de Tour, y aparecía la otra revelación de la temporada del equipo, Van den Broeck, que consiguió ser cuarto en Dauphiné y un sensacional quinto puesto en la mencionada ronda gala. Sin más resultados destacables se llegaba a la Vuelta, donde Gilbert consiguió dos etapas y vistió el maillot de líder como preparación del segundo gran objetivo del año, el mundial. Gilbert lo intentó de todas las maneras posibles, pero al final el mejor clasificado del conjunto nacional belga fue Van Avermaet con un quinto puesto. La parte final del año volvió a ser dominada al igual que el año pasado por un Gilbert en estado de gracia, que se hizo con la victoria en Lombardía y en Piemonte.

Gilbert Lombardía

Destacar también el buen final de año del joven sprinter británico Adam Blythe, que se hizo con cuatro victorias en el calendario belga de fin de temporada.

En resumen, temporada pasable del Omega Pharma pero excesivamente dependiente de Gilbert para conseguir triunfos. Para remediar esto se ha contratado los servicios del corredor con más triunfos del 2010, Andre Greipel, además de otros corredores de cierta calidad como Sieberg, Veikkanen o Van de Walle. A cambio se marchan del equipo corredores contrastados como Peraud, Van Avermaet y Hoste, por lo que la cara del equipo cambia significativamente de cara al año que viene, ya veremos si para bien o para mal.

Nikolas Bordallo

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Entrevista a Luis Ángel Maté: “Ir a Cofidis es un gran paso adelante en mi carrera”

Tras años de miles de kilómetros anuales buscando carreras en las que foguearse como cadete y juvenil, tras otros tantos buscando un hueco decente en el profesionalismo y tras dos años en un equipo italiano, el malagueño Luis Ángel Maté ha encontrado un lugar en un equipo histórico como es el Cofidis, que le dará aún más continuidad y calidad a su calendario. De esto y otras muchas cosas nos habla Maté, un ciclista que, como tantos otros, ha tenido que buscar  fuera de España un lugar que ha terminado por encontrar, y que no soltará tan fácilmente.

Maté ciclismo Cofidis

En otras entrevistas has dicho que para correr en juveniles tenías que hacer unos 200 kms de media para disputar las pruebas ¿Como llevabas a esa edad eso de levantarte 2 o 3 horas antes de la carrera para ir a competir, o mejor dicho, eso de acostarte tan temprano mientras los amigos estaban de fiesta?

Cuando eres un niño ciclista y corres en Marbella es lo que te toca. Eso fue un sacrificio muy grande para mi familia, mis padres se pasaban toda la semana trabajando y cuando llegaban los fines de semana, en lugar de aprovecharlos para descansar, los pasaban dedicados a mí. Mi madre haciendo arroz o pasta a las 6 de la mañana y mi padre pegándose unas palizas de coche impresionantes. Es una pena que en Andalucía no haya más apoyo a la base, hacen falta más escuelas ciclistas y más carreras. Alguien del norte no se puede imaginar el esfuerzo que supone hacer una media de 300km para ir a correr, madrugones, gasolina, etc.

Cuando era juvenil ya era más fácil porque corría en el UCOP, un equipo de Granada que llevaba el difunto Emilio Rivera. Él era de Chiclana y hacía unos esfuerzos brutales por nosotros. Recuerdo muchos viajes a su lado. Íbamos dejando corredores por sus casas Jaen, Granada, Loja. Yo vivía en Marbella y era siempre el último. Recuerdo muchos domingos de llegar a casa a las 2 de la madrugada después de correr ¡A Emilio aún le quedaba llegar a Chiclana desde Marbella que son casi 200km! Hacía unos esfuerzos brutales, sin él muchos no habríamos sido ciclistas y eso nunca lo olvidaremos. A pesar de todo fueron los mejores años y guardo unos recuerdos magníficos.

El no salir por las noches para mí no era ningún sacrificio y lo llevaba bien. Es cuestión de prioridades, y a mi el deporte me gustaba mucho y el ciclismo se me daba muy bien.

Tu padre le dio bastante a la bici y eso hizo en parte que tú hayas terminado como profesional ¿Que le dirías a un hijo tuyo si un día te dice “Papa, quiero ser ciclista” viendo cómo está el mundillo ahora mismo?

Yo soy ciclista gracias a mi padre y a toda mi familia, se lo debo a ellos. En cuanto a mis hijos me gustaría que ellos escogieran su propio camino, pero si mi hijo o mi hija me dicen que quieren ser ciclistas me sentiría muy orgulloso y contento, el ciclismo tiene unos valores de sacrificio, dedicación, trabajo, compañerismo, etc. que son fundamentales para el crecimiento y la formación de una persona. Me gustaría que hubiera muchas más escuelas ciclistas en Andalucía.

¿Cómo ha sido la experiencia de trabajar a las órdenes de Gianni Savio? ¿Qué destacarías de su forma de trabajar?

Poder trabajar con Gianni Savio y con todo su grupo ha sido una gran suerte y una muy buena experiencia, he tenido la oportunidad de pasar dos muy buenos años en Italia aprendiendo mucho y saco muchas cosas positivas. De Gianni puedo destacar muchas cosas, pero por encima de todo es una persona muy dialogante y eso es algo muy positivo. Lleva mucho tiempo en el ciclismo y cada año sacando equipos bastante competitivos y luchadores, eso es de admirar, ademas le gusta lo que hace, y eso también es fundamental a la hora de hacer cualquier actividad.

En el Tour de San Luis conseguiste tu primera victoria como profesional. Como ciclista, ¿cuál es la carrera que siempre has soñado ganar?

¡¡El Campeonato del Mundo, soñar es gratis!! También tiene que ser muy bonito ganar el Campeonato de España, poder llevar el maillot de tu país por todo el mundo tiene que ser muy bonito y todo un orgullo.

¿Como esperas que sea tu nueva etapa en Cofidis? ¿Crees que podrás correr alguna de las tres grandes si el equipo es invitado?

Creo que es un paso adelante en mi carrera. Cofidis es un gran equipo, y sobre todo tienen una filosofía de trabajo con la que me identifico totalmente, me siento orgulloso de poder correr en Cofidis. En cuanto a correr una de las tres grandes me gustaría, creo que cada año he ido creciendo poco a poco y paso a paso como corredor, y para el año que viene pienso que he alcanzado la madurez suficiente como para hacer una de las grandes a buen nivel.

Tuviste que salir del Andalucía y parece bastante obvio que tenías potencial para estar ahí y con cierta responsabilidad, ¿qué crees que pasa en el equipo andaluz? Tu caso no ha sido el único, ahí está lo sucedido con El Malagueta o con varias subidas del equipo sub-23 un tanto polémicas.

En estos temas siempre hay polémica, es como cuando llega un mundial, cada uno tenemos nuestro equipo y siempre surgen discusiones. En este caso lo importante es que las haya, es una suerte poder contar con un equipo en nuestra Comunidad, y que ademas trabaja muy bien con la base. Seguramente hay muchos corredores que se merecen un hueco en el equipo, pero por parte de los dirigentes no es fácil, las plazas son las que son. En el tema Malagueta personalmente pienso que merecía seguir en el equipo, era un grandísimo profesional que aún tenía muchísimo que aportar.

Fueron muchos los kilómetros que hiciste en la grupeta junto a Davide Rebellin, ¿qué pudiste aprender de él? Ahora que parece que puede volver a las carreteras, ¿crees que realmente es posible su regreso o intenta quitarse esa espina que tiene clavada después de todo lo acontecido?

Davide no ha dejado de entrenarse a un altísimo nivel, no ha parado ni un solo día, si encuentra equipo estoy convencido que volverá a ser competitivo.

¿Te involucras mucho en tu página web o hay alguien que te la lleva? ¿Crees que es importante que los ciclistas hagan un esfuerzo extra para que la afición sepa más de ellos, sus entrenos, su vida más allá de la bici?

Con la web no me involucro todo lo que debería, es una asignatura pendiente. Hoy en día si no estás en internet no existes, y los ciclistas tenemos que entender que somos escaparates publicitarios y nos debemos a ello. Por suerte tengo un buen amigo que fue el que me hizo la web y el que la mantiene.

Top5 Ciclistas del año: Philippe Gilbert (2)

¿Hay alguien que pueda llegar a dudar de la calidad de Philippe Gilbert? Nadie ¿Hay alguien que pueda cuestionar su compromiso con el ciclismo? Menos ¿Existe la posibilidad de que haya un sólo aficionado, de los de verdad, que no se haya quitado el sombrero al menos un par de veces con el valón? No lo creo ¿Y que no haya apelado a su huevera como motivo de halago? Es algo que no entra ni en mis pensamientos más remotos. Desde hace mucho, desde sus primeros años en la Française des Jeux, Gilbert apuntaba a corredor de talento, con cuerpo y mucha tenacidad. Lo que terminó por demostrar en 2009 y ha confirmado en este 2010 dibujó aquello… y mucho más. Dibujó emoción, épica, leyenda y compromiso.

Porque el compromiso de Philippe Gilbert con el ciclismo va más allá de cumplir con un objetivo o con unos resultados. El ciclismo del líder del Omega Pharma – Lotto es un compromiso con el aficionado y con el recuerdo. Es un compromiso desatado que se sirve de una aptitud extraordinaria, con su evolución y condiciones innatas, pero que alcanza otra dimensión gracias a la actitud del valón. Siempre buscando el ataque, el momento adecuado para buscar una victoria, siendo alguien que tiene en las clásicas y las etapas de grandes vueltas sus objetivos y más claras posibilidades. Porque tratar de entrar en la historia del ciclismo, o guardarse un lugar especial en el corazón de los aficionados, es más complicado si no eres un Cancellara o un Contador. Pero Gilbert lo está consiguiendo, y con creces.

Philippe Gilbert Lombardía ciclismo

Una evolución instigada por el deseo de convertirse en el ganador de la clásica de su región, la Valonia, la Lieja-Bastoña-Lieja, le ha llevado de ganar pruebas como la Omloop Het Volk (2006 y 2008) o parciales en el Eneco Tour (2006) a otras como el Giro del Piemonte (2009 y 2010), la Amstel Gold Race (2010) o el Giro de Lombardía (2009 y 2010) pasando por las victorias en una clásica como la París-Tours (2008 y 2009). Carreras dispares, aptas para trotones del norte, corredores más finos o más adecuadas para velocistas, que ha ganado porque ha sabido moverse, adaptarse y apostar por ello de verdad y con decisión. La irrupción definitva de Philippe Gilbert es una de las mejores noticias que ha podido vivir el ciclismo en el último lustro.

Esta evolución le ha llevado a ser el clasicómano más completo, capaz de ganar en terrenos y finales muy diferentes, y siempre implicado con el elemento épico que el aficionado al ciclismo con normalidad ha sabido premiar. Por est0 y no por haber ganado su 2º Monumento u otra gran clásica como la AGR, amén de otros grandes resultados (3º en De Ronde y 4º en La Doyenne), ni siquiera por haber vestido y defendido por primera vez, y con mucho honor, dignidad y coraje, su primer maillot de líder de una gran vuelta o por haber sido, de largo, el más fuerte en el Mundial de Geelong/Melbourne, Philippe Gilbert es para Cobbles & Hills el segundo mejor corredor del año… y sólo superado por quien todos sabemos y nadie discute.

Y es que, cuando tengamos que decir qué ciclismo nos gusta, qué actitud es la que premiamos como aficionados, las imágenes de un Gilbert imperial en Het Volk, Amstel Gold Race, Lombardía, Piemonte, Giro, Mundial, Lieja o Vuelta que hemos visto hasta ahora del valón serán, sin duda alguna, un ejemplo perfecto para explicar qué es el compromiso en el ciclismo.

Javier Cepedano

Top5 Momentos del año: El delirio de Cancellara en las clásicas del norte (1)

En el deporte y en la vida, para medir la grandeza de un éxito se pueden usar muy diversos parámetros. Hay quien ponderará el momento en el que se logra, el imponerse cuando los nervios atenazan y el resto de los mortales se achican. La calidad de los adversarios también cuenta. Y por supuesto han de ser valorados los riesgos asumidos en el camino hacia el triunfo. Si alzas los brazos el día D, ante gigantes, y sin haber siquiera valorado especular para ahorrar una gota de lo que tenías dentro, chico, has hecho historia.

Fabian Cancellara hizo historia dos veces en apenas siete días. Su gesta es tan excepcional como que solo la comparten otros nueve ciclistas, pero no se puede decir que haya arrastrado a la ruina a las casas de apuestas. Desde que en Harelbeke dejase tirados a Boonen y Flecha, sus adversarios más fuertes en la campaña del adoquín, con una potencia inusitada a un kilómetro de la meta, aparecía más allá de toda duda razonable como el favorito número uno. en los dos Monumentos de piedras. Sin embargo, Boonen también parecía en el mejor momento de su carrera, y Flecha había ganado por primera vez una clásica belga en su nuevo equipo, amén que tampoco era descartable que alguien, como Devolder en las dos ediciones anteriores, se aprovechase del marcaje de los favoritos. No, no aparentaba ser un juego de niños.

Cuando De Ronde empezó a ponerse seria, las cosas pintaban muy bien para el Saxo Bank de Cancellara. Su compañero Matti Breschel se mostraba como el más fuerte en las subidas y Quick-Step no era el rodillo al servicio de Boonen de las últimas temporadas. Ni siquiera del factor Devolder quedaba más que un vago recuerdo. Pero hete aquí que los problemas mecánicos eliminaron al danés que daba a Cancellara la ventaja táctica y la partida se quedó en un mano a mano entre los dos reyes, tablas en el ajedrez, donde no hay un Kapelmuur en el que arreglar cuentas.

En la capilla cientos de locos por el ciclismo esperaban al maillot belga en solitario, y lo vieron… detrás del suizo. Cancellara, sin levantar su enorme trasero del sillín había pasado al frente ante la impotencia de Boonen, que tampoco escatimaba esfuerzos. Golpe moral a 15 kilómetros para la meta, una distancia suficiente para recuperarse y reestablecer el contacto, siempre que no persigas a Don Fabian. Los segundos iban cayendo, inexorables, a favor del suizo, pese a la titánica lucha de Boonen que mereció mayor gloria. Una grandiosa lucha, pero sin tiempo a ser saboreada.

Cancellara Flandes De Ronde Roubaix

Porque una semana después, en el Infierno del Norte, Boonen tenía la oportunidad de redimirse. Y se le vio decidido a ello, entrando como un búfalo desbocado en los tramos de pavés provocando el pánico a su paso. Pero tras uno de estos alardes de fuerza, por la carretera bien asfaltada, Boonen decidió descansar. Se fue a cola de un grupo ya reducido, relajó las piernas mientras, en cabeza, Cancellara enchufaba el motor a reacción, sigilosamente, pero consiguiendo los metros de ventaja que, en su caso, suelen ser sinónimo de victoria. Y es que, cuando abre gas, la máquina de Fabian es inalcanzable, mucho más si los que le persiguen tienen más miedo que vergüenza, pero ese es otro tema a tratar en otra ocasión.

Cuando alcanzó triunfante la meta en el velódromo de Roubaix no aparentaba el esfuerzo que requieren más de 50 kilómetros llanos, aderezados con adoquín, en solitario y poniendo tierra de por medio ante los mejores especialistas del momento. Era más la emoción que le embargaba la que le impedía articular palabra. Sonrió, y tras un momento entrañable con su esposa, se sentó a meditar cual sería su próxima gesta. Porque este animal no se marca objetivos, los consigue. Y el ciclismo se lo agradece.

Alejandro Menéndez

Top5 Ciclistas: Vincenzo Nibali (3)

La temporada 2010 para el corredor italiano Vincenzo Nibali no ha podido ser mejor. Ha sido la temporada en la que ya ha dejado de ser una promesa -si no lo había dejado de ser tras su buen 7º puesto en el Tour de 2009- para pasar a ser una realidad, un corredor que ya es favorito para llevarse cualquier vuelta de 3 semanas a la que se presente.  Tras su actuación en Giro -donde quedó tercero- y Vuelta a España -donde consiguió la victoria-, el corredor de Liquigas ha conseguido además terminar como líder del CQ ranking con más de 2200 puntos.

Bien es cierto que Nibali lo tenía fácil para brillar en las grandes vueltas, ya que se encontraba en, probablemente, el mejor equipo para estas lides. Con gente como Kreuziger, Szymd o Zaugg como gregarios de lujo, es muy difícil no hacerlo bien, pero aún así es muy meritorio lo del italiano. La temporada empezó bien para él, ya que se llevó la primera prueba del año, el Tour de San Luis por delante de Serpa y Rafa Valls, pero no hizo una buena primavera ya que no contaba para hacer el Giro de Italia, por lo que no se preparó para dicha prueba. Cuando Pellizotti fue sancionado por valores anormales en su pasaporte biológico, el Liquigas se vio obligado a llamar a Nibali días antes del comienzo de la prueba italiana para que ayudara a Basso en la conquista de la Maglia Rosa, de la misma manera que el Astaná llamó a Alberto Contador cuando ganó su Giro tras venir de la playa.

Y no pudo ser mejor decisión. La actuación de Nibali en el Giro fue simplemente sensacional. Destrozaba el pelotón cuando su líder Basso lo necesitaba. Además, pudo liderar el Giro durante tres días y llevarse la etapa con final en Asolo en solitario. Por culpa de la fuga que llegó con una ventaja muy grande con respecto al pelotón días atrás, Nibali no pudo conseguir un doblete para la escuadra italiana y fue Arroyo quien se coló entre los dos italianos. En cualquier caso, la decisión de incluir al siciliano en el nueve de Liquigas para este Giro fue muy buena.

Giro Nibali

Por “culpa” de esto, Nibali no pudo correr la prueba en la que tan buenas sensaciones había dejado el año pasado y a la que tantas ganas le tiene, el Tour de Francia, por lo que su siguiente y último objetivo en el calendario de 2010 sería la Vuelta a España. Su preparación para esta prueba no fue gran cosa, pero aún así, se llevó el Tour de Eslovenia y el Trofeo Melinda, además de quedar tercero en la exigente Vuelta a Burgos.

Y así llegaba a la Vuelta a España; con Kreuziger como gregario de lujo y con muchas opciones de llevarse la victoria. Todo parece indicar que si no llega a ser por la caída de Igor Antón antes de subir Peña Cabarga, Nibali no tendría una Vuelta a España en su palmarés, pero en eso también se basa el ciclismo, en la suerte, y ahí Nibali tuvo mucha. En cualquier caso, no se mostró muy combativo durante la prueba, hizo lo justo para llevarse la victoria y supo aguantar las diferencias, especialmente en la Bola del Mundo, que lograba sacar cuando Ezequiel Mosquera le apretó las tuercas bastante y le hizo emplearse a fondo.

Tras esta temporada, la vida de Nibali es diferente. Ya es un favorito a cualquier cosa. Un corredor que destaca tanto en media como en la alta montaña y que es aceptable en la contrarreloj, con un amplio margen de mejora, además de ser un gran bajador. Dará que hablar en los próximos años, especialmente en el Tour de Francia. Todo dependerá de la planificación que hagan para él en su equipo, el Liquigas.

Carlos Correa

Top 5 Momentos: Tourmalet (2)

Este 2010 se presentaba como el centenario del primer paso del Tour de Francia por los Pirineos, efeméride que TVE aprovechó para regalarnos un precioso documental. Desde la dirección de la ronda gala se quería hacer un gran homenaje al escenario que tantas tardes de alegría y triunfos, tristeza y derrotas, y, sobre todo, ciclismo ha dado a lo largo de todos estos años. Se decidió que la mejor opción sería acabar una etapa en el más mítico puerto pirenaico, el Col du Tourmalet, 36 años después de la edición de 1974 donde Jean-Pierre Danguillaume privó a Eddie Merckx de ser el primer mortal en ganar allí una etapa del Tour de Francia.

Como no podía ser de otra manera la etapa despertó un gran entusiasmo entre los aficionados. Pese a que se podría haber hecho un recorrido mucho más espectacular, desde ASO se prefirió no cargar de demasiada dureza la etapa para poder ver un gran espectáculo sobre las rampas del Tourmalet. De este modo, la etapa quedaba reducida a 174km con las ascensiones previas a Marie-Blanque y Soulor. Aquello, sin embargo, no evitó que la expectación fuese creciendo a medida que se acercaba el día, más cuando etapa tras etapa parecía cada vez más claro que el Tour estaría completamente abierto antes de afrontar la subida al Tourmalet.

Llegó el gran día, el 22 de Julio. Poco importaba el incidente ocurrido unos días antes con la cadena de Andy Schleck, la fractura de clavícula el día del pavé de su hermano Fränk, el solomillo que aún no sabíamos que Alberto Contador había degustado el día anterior, la caída que Samuel Sánchez había sufrido al principio de la etapa o la patraña de niñatos en que aquel día acabó de convertirse el ciclismo para Carlos Sastre. Poco importaban Denis Menchov, Samuel Sánchez, Joaquim Rodríguez, Ryder Hesjedal, Lance Armstrong, Jurgen Vandenbroeck o Robert Gesink. Aquel día Alberto Contador y Andy Schleck querían ganar el Tour en un puerto cuyas laderas llevaban días invadidas por caravanas y tiendas de campaña de leales aficionados al ciclismo.

Se llegó a pie de puerto, y por primera y única vez en tres semanas Saxo Bank trabajó como equipo destrozando la carrera para que Andy Schleck lanzase un ataque demoledor a 10km de meta, largo a la vez que potente, al que únicamente Alberto Contador pudo contestar. La meteorología ayudó más si cabe a que aquel día entrase en la leyenda del ciclismo, en especial la niebla, de la que emergían los dos mejores vueltómanos del momento ataviados con el maillot blanco y amarillo respectivamente. Dos amigos que no se miraban a la cara, que no se relevaban, que se lanzaban ataques ante la locura de los aficionados sin poder deshacerse el uno del otro, que querían honrar al Tourmalet y su historia. Dos amigos que entraban a meta abrazándose haciendo cicatrizar heridas aún frescas.

foto: cyclingweekly.co.uk

Andy Schleck ganó la etapa y Alberto Contador el Tour, pero aquel día ambos habían pasado a ser mitos -no nos dimos cuenta aquel 22 de Julio, ni hoy, ni mañana, pero sí en unos cuantos años- por ofrecer tal espectáculo en tal escenario, y es que ya se sabe, no es el más largo, ni el más duro, ni el más alto, ni siquiera el más bello; es, simplemente, el Tourmalet.

Xavier Andrés

GB-MG Maglificio (I)

Corría el año 1991 cuando la firma italiana MG Maglificio entraba en el ciclismo de la mano del equipo Del Tongo, un conjunto consolidado dentro del pelotón con casi una década de experiencia en el campo profesional. En el equipo de la Toscana por aquel entonces corrían ciclistas de la talla de Franco Chioccioli –a la postre vencedor del Giro de Italia-, Fabio Baldato, Franco Ballerini, Zenon Jaskula o un jovencísimo Mario Cipollini que ya despuntaba como uno de los mejores sprinters del momento. Con el fin de la temporada, la marca de muebles abandonada el ciclismo dando paso a un nuevo proyecto. Ese nuevo proyecto tenía una rama continuista con la figura de los directores Paolo Abetoni y Enrico Paolini apoyados por la firma italiana MG Maglificio, entrando a formar parte del equipo la marca belga GB, que llevaba a Patrick Lefevere y a un grande como Roger De Vlaeminck a englosar la nómina de directores deportivos. De esta manera nacía el GB-MG Maglificio.

La nueva formación estuvo compuesta mayormente por dos grandes bloques de ciclistas, un bloque italiano y otro belga. Entre los italianos destacaban el grupo de ciclistas llegados de la mano de Abetoni –citados anteriormente- y la entrada de una gran promesa como Davide Rebellin que llegaba con el subcampeonato mundial sub 23 cosechado en Stuttgart. Entre los corredores belgas, con Lefevere llegó Andrei Tchmil.

La temporada estuvo marcada principalmente por el gran rendimiento de Mario Cipollini. El de Lucca se alzó con 16 triunfos, destacando las cuatro victorias conseguidas en el Giro de Italia que le hicieron valer para conquistar el maillot ciclamino. Además, sumo tres triunfos en la París-Niza y en los Cuatro Días de Dunkerque y se alzó con la Gante Wevelgem. De sobresaliente se pudo considerar la actuación del equipo en la 75ª edición del Giro de Italia. A los triunfos de Cipollini se sumaron las victorias parciales de Franco Chioccioli y los dos triunfos de Franco Vona. En la clasificación general, Chioccioli, defensor del título, no pudo con Miguel Indurain desde un primer momento, cediendo en la primera etapa de montaña con final en el Terminillo. Aún así pudo recomponerse para finalizar tercero en la general tras el propio Indurain y Claudio Chiapucci. Franco Vona redondeo su gran actuación con un sexto puesto, justo por delante de la gran sorpresa de la carrera, el ruso Pavel Tonkov.

El Tour de Francia no siguió el mismo derrotero y sólo Franco Chioccioli se llevó la victoria de etapa en Saint Etienne sin poder lograr una buena clasificación general. La temporada finalizó con 26 triunfos, aunque la dependencia de Cipollini hizo reforzarse al equipo en busca de fortalecer el núcleo del mismo sumando más calidad a la plantilla.

Así, para la temporada de 1992, llegaron corredores como Johan Museeuw o Wilfred Peeters como hombres más destacados. El León de Flandes cumplió con creces el papel para el que fue fichado, brillar en las clásicas. Así, el Tour de Flandes, A través de Flandes y la París Tours sufrieron el zarpazo de Museeuw, mientras que Franco Ballerini no pudo superar a Gilbert Duclos-Lassalle en el final más ajustado de la París-Robauix. Mario Cipollini volvió hacerse con la Gante-Wevelgem y sumó dos nuevas clásicas a su palmarés: E3 Prijs Vlaanderen y Scheldeprijs Vlaanderen. Pero lo que diferenció la temporada de 1993 a la anterior fue el reparto de triunfos. Si en 1992 fue Cipollini el que acaparó la gloria del equipo transalpino, 13 corredores distintos consiguieron alzarse con alguna victoria.

El Tour del Mediterráneo y la París-Niza vieron como Cipollini comenzaba arrasando los sprint con cinco victorias en tierras galas. La temporada de clásicas se desarrolló con grandes resultados como hemos visto, si bien es cierto que fuera del adoquín los resultados escasearon. En el Giro de Italia fue el turno para Fabio Baldato quien se hizo con tres victorias, incluida la etapa final en Milán, mientras que el polaco Zenon Jaskula obtuvo un meritorio décimo puesto muy lejos de Miguel Induráin que obtuvo de esta forma la segunda victoria consecutiva en la corsa rosa.

Llegaba el Tour de Francia y de nuevo Jaskula confirmó su gran momento después de realizar un gran Tour de Suiza. Con la victoria en la CRE de Avranches, Cipollini se vestía de amarillo redondeando un comienzo de Tour en el que ya había sumado una victoria en Les Sables d´Olonne. Durante dos jornadas conservó el liderato, pasando luego a manos de Museeuw, pero el dominio insultante de Miguel Indurain puso fin al liderato tras la CRI de Lac de Madine. Con el inicio de la montaña llegó el turno para Jaskula. Su victoria en Saint Lary du Solaun y su tercer puesto en la CRI de Monthléry certificaron su tercer puesto en la clasificación general tras Indurain y Rominger.

La no inclusión en la lista de participantes en la Vuelta a España y la falta de resultados en el último tercio de competición cerró la temporada de 1993 con un buen sabor de boca, mejorando en cuanto a cantidad y calidad los resultados obtenidos el año anterior.

Miguel Hermosilla