Archivo mensual: octubre 2010

Vacansoleil sigue por la buena senda

La temporada 2010 se presentaba para el equipo Vacansoleil como la oportunidad idónea para consolidarse como uno de los equipos punteros en la categoría profesional antes de dar el salto definitivo al ProTour. Los resultados en general han sido buenos, pero como ya se explicó en “El maltrato a la ilusión” el principal quebradero de cabeza que ha ido recibiendo el equipo holandés han sido las constantes denegaciones de invitación a muchas de las pruebas a las que aspiraba competir.

En el capítulo de incorporaciones destacaron, por encima del resto dos figuras, los hermanos Feillu. El mayor, Romain, un menudo sprinter que pese a no haber conseguido resultados más allá de carreras menores francesas, era pieza importante para que llegara el menor de los hermanos, Brice, un espigado ciclista capaz de sorprender en la alta montaña como hiciese en el Tour 2009 en Andorra. La llegada de ambos tenía una finalidad clara que no se pudo conseguir, una plaza entre los 22 equipos que el 4 de Julio saldrían desde Rotterdam en el Tour de Francia.

La temporada se presentaba muy larga, con intención de rendir desde Febrero a Octubre. Y así fue, nada más empezar Hoogerland rozó la victoria en la Apertura Marsellesa y Bozic consiguió dos victorias en la Estrella de Bessèges, a las que siguieron otras victorias entre las que destaca el triunfo de Bobbie Traksel en la Kuurne-Bruselas-Kuurne. Llegaba el momento de París-Niza, donde el equipo no se mostró para nada a la altura, así que el siguiente bloque era el de las clásicas del pavé.

Bobbie Traksel

foto: cyclingweekly.co.uk

O lo que en Vacansoleil significa ‘territorio Leukemans‘. Con una segunda posición en la A través de Flandes, pero sobre todo con una cuarta posición en el Tour de Flandes y una sexta en la París-Roubaix, el flamenco había cumplido con creces la expectativas del equipo para la primera quincena de Abril. Para la segunda, la de las clásicas ardenesas, no había expectativas tan altas, y pese a tomar la salida únciamente en la Amstel Gold Race se consiguió una meritoria octava posición de la mano de Marco Marcato.

Con la llegada de Mayo y la no presencia en el Giro, el equipo se tomó un descanso general para afrontar lo que quedaba de temporada con más fuerza todavía, de modo que durante la siguiente fase de temporada serían otros corredores los que deberían tomar el peso del equipo, por lo que fueron Marcato y Carrara, con una buena actuación del primero en el Tour de Suiza, y la victoria del segundo en el Tour de Luxemburgo por delante del local Fränk Schleck. Además Romain Feillu empezó a asomarse en las primeras posiciones de los sprints, aunque sin conseguir triunfos.

Y tras el Tour y la llegada de Ricardo Riccò, empezó el recital Vacansoleil, brillando allí donde competían hasta final de temporada. Así consiguieron ganar el GP de Fourmies (Romain Feillu), Druivenkoers – Overijse (doblete Leukemans-Marcato), etapas en el Tour de Gran Bretaña (Bozic y Poels, además de la segunda posición general del esloveno), la Coppa Sabbatini (doblete Riccò-Marcato), además de las segundas plazas de Romain Feillu en la París-Bruselas y la París-Bourges y de Riccò en el GP de Valonia.

foto: velonation.com

En líneas generales el balance es muy bueno para un equipo holandés que intentará el año que viene repetir resultados en carreras más importantes. Para ello se refuerza con Devolder y Mosquera, además de la continuidad de Riccò, mientras que la única de las pérdidas importantes es la de un Brice Feillu, que tras haber decepcionado esta temporada toma rumbo a Luxemburgo para enrolarse en las filas del nuevo equipo de Kim Andersen y de los hermanos Schleck.

En definitiva, la temporada de Vacansoleil, un equipo joven y ambicioso, puede resumirse en que paso a paso (adelante y detrás) va creciendo y seguirá creciendo, con el objetivo de acabar siendo uno de los importantes en el panorama ciclista, veremos si el año próximo siguen el mismo camino.

Xavier Andrés

Anuncios

Ciao Simoni; el adiós de un caballero

Cuando el 30 de Mayo el Giro de Italia finalizaba en la Piazza Bra de Verona, la carrera de Gilberto Simoni puso punto y final. El del Trentino colgaba la bicicleta a sus 38 años tras 17 temporadas en el campo profesional. Con su retirada se fue un caballero, un ciclista que sedujo a los tifossi y se convirtió en uno de los mejores ciclistas transalpinos de la última década.

simoni

No sabemos si realmente se encandiló por el ciclismo siguiendo su carrera favorita, el Giro de Italia, por televisión, o ser familia de Francesco Moser ayudó a tomar la decisión. A los 14 años compitió por primera vez, cosechando numerosos triunfos hasta su etapa de amateur, donde protagonizó muchos duelos con la otra gran promesa italiana, Marco Pantani. Fue la temporada de 1993 la que le valió para dar el salto a profesional tras ganar el Giro de Italia, el Campeonato de Italia y el Giro del Friuli para aficionados.

Fue el equipo Jolly Componibili – Cage quien le dio la oportunidad en una temporada que se le hizo dura tras la muerte de su padre y su hermano por cáncer, además de padecer una inflamación continua de amígdalas de la que finalmente sería operado a finales de 1995. Por aquel entonces corría en el conjunto del Aki-Gipiemme en el que comenzaba a despuntar tras cosechar sendos terceros puestos en dos etapas de la Vuelta a Suiza y en la etapa de Il Ciocco en el Giro de Italia, llegando a debutar en el Tour de Francia.

Tras su operación, la temporada de 1996 la pasó recuperándose de la enfermedad, volviendo al ciclismo de la mano del MG Maglificio – Technogym de Giancarlo Ferreti. Allí coincidió con los Baldato, Bartoli, Bettini o Bertolini. Un gran plantel para encauzar su trayectoria profesional. Y como no hay nada como ganar en casa, Gibo estrenó su palmarés venciendo en la etapa del Giro del Trentino con final en Arco, pero de nuevo el infortunio le llevó a retirarse del Giro de Italia cuando ocupaba la séptima posición tras fracturarse la escápula en una caída.

En 1998 fichó por el Cantina Tollo-Alexia Alluminio, consiguiendo como único resultado destacado el segundo puesto en el GP Brissago tras su compañero de equipo Luca Mazzanti. La falta de sensaciones y resultados le llevó a una retirada breve del ciclismo para convertirse en mecánico de bicicletas. Simoni veía como mientras su carrera no daba el salto definitivo, Marco Pantani por aquel entonces cosechaba sendos podios en el Giro y Tour de Francia y se encontraba en el año de su doblete en el Giro y Tour. Volvió en 1999 de la mano del conjunto Ballan-Alessio, y como reza el dicho “lo que no te mata te hace más fuerte” regresó mentalmente preparado para conseguir su sueño, un sueño en el que él sólo creía, vencer el Giro de Italia. Tras preparar con mimo la cita por excelencia para el ciclista italiano, llegaba en plenitud de condiciones después de finalizar segundo en su Giro del Trentino tras Paolo Salvodelli y superando a El Pirata. Se presentaba el Giro donde de nuevo se presenció una nueva exhibición de Pantani tras llevarse cuatro etapas y que, tras la finalización de la 20ª etapa en Madonna di Campligio donde se anotó el triunfo, fue expulsado por una alta tasa de hematocrito en la sangre. Gibo se alzó al tercer escalón del podio de Milán a un solo segundo de Salvodelli en una ronda que se adjudicó Ivan Gotti. Aprovechó la forma del Giro para disputar el Tour de Suiza donde se anotó una victoria de etapa y finalizó tercero en la general. A sus 28 años fue la temporada de confirmación, mientras, que a su vez, veía como caía la carrera de Pantani.

ballan

La entrada en la década del 2000 la hacía con los colores de un nuevo equipo, el Lampre-Daikin, su sexto equipo en siete años de profesional. Al equipo de Giuseppe Saronni llegó más fuerte mental y psicológicamente, uno de los aspectos fundamentales en un deportista y gracias a ello acabaría de dar el salto de calidad que muchos pronosticaban en su etapa amateur. Llegó a la salida del Giro en Roma con buenos resultados en la Settimana Lombarda, Trentino y Romandia. Después de estar siempre en cabeza en las jornadas de montaña y rozar el triunfo en la Selva Val Gardena donde fue superado por Chechu Rubiera, un día de lluvia en Bormio 2000 consiguió su primera victoria de etapa en la corsa rosa. Finalmente repitió el tercer puesto del podio tras Stefano Garzelli y Francesco Casagrande.

Tras no participar en el Tour de Francia, Gibo acudió a la Vuelta España en el estreno del L´Angliru. Tenía la etapa entre ceja y ceja, y aquel día, un día lluvioso y cerrado cogió la fuga de la jornada y uno a uno fue soltando a sus compañeros de escapada para entrar victorioso en el coloso asturiano y escribir su nombre en la historia del ciclismo. Pocos más tarde sería la cota de San Luca la que se rindió en el Giro dell´Emilia.

El 2001 fue su año, su primer gran año. Dominó el Giro de Italia de cabo a rabo, anotándose con auténtica superioridad la victoria en la clasificación general después del escándalo de San Remo. Desde la etapa de Montevergine donde demostró ser uno de los corredores más fuertes y estar atento a la carrera en todo momento. Con la llegada al Pordoi llegó la hora de Gibo. Regaló la victoria a Julio Alberto Pérez Cuapio y se vistió con la maglia rosa, una maglia que vestiría hasta el final en Milán. Tras anularse la etapa con final en Santa Anna di Vinadio, sentenció la carrera en Arona con un triunfo aplastante sobre el resto.

Tras la victoria en el Giro, regresó en Suiza donde tras finalizar segundo en tres etapas acabó en el mismo modo la clasificación general, solamente superado por Lance Armstrong. Regresó a la Vuelta España donde conquistó la cima del Monte Abantos, para luego cerrar la temporada con el exótico triunfo en la Japan Cup.

saeco

Una nueva temporada asomaba y tras dos años en el Lampre-Daikin, firmó por el Saeco de Guiseppe Martinelli. De nuevo llegó el Giro de Italia, un Giro en el que defendía la victoria de la temporada pasada y que estuvo marcado por el doping y expulsiones de corredores. Hasta tres de sus grandes rivales fueron expulsados dos diferentes motivos. Garzelli, Casagrande y Belli se fueron por la puerta de atrás. Era el 24 de Mayo de 2002 cuando le llegó el turno a Simoni. Tras un control antidopaje, restos de cocaína en la sangre del de Trento lastraron sus opciones en la carrera y fue expulsado por la organización después de haberse llevado la victoria en Campitello Matese. Unos caramelos traídos por su tía de Perú para aliviar el dolor de garganta tuvieron la culpa de dicho positivo. Se escribía una etapa negra en la historia de Gibo, pero antes, pudo vengarse de su rival de siempre en la carretera, mostrándose muy superior a un Pantani que intentaba la enésima vuelta al ciclismo sin éxito. Finalmente fue absuelto de los cargos gracias a los análisis de su cabello y de los propios caramelos, los cuales contenían una pequeña cantidad de coca actuando como analgésico. La temporada prácticamente acabó para él, aunque intentó involucrarse en la general de la Vuelta a España, finalizando décimo a más de nueve minutos del vencedor, Aitor González.

Con más ganas que nunca afrontaba la temporada de 2003 con la intención de limpiar su nombre tras lo acontecido en el Giro de la temporada anterior. Comenzó la temporada muy pronto, dejándose ver en Mont Faron de la París-Niza y en la extinguida Vuelta a Aragón, finalizando segundo tras su compatriota Leonardo Piepoli. Llegaba su Trentino donde además de llevarse una etapa se anotó la general por delante de Garzelli, a lo que pocos días más tarde sumó el Giro de los Apeninos. La próxima cita fue en Lecce, ciudad donde partía el Giro, un Giro que tuvo a un tirano como vencedor. No era otro que Gilberto Simoni. Arrebató la maglia rosa a Garzelli tras la etapa con final en Faenza y logró vestirla hasta en final en Milán. Regaló triunfos antológicos como la conquista del Monte Zoncolan y el Alpe Pampeago, además de anotarse la victoria en Cascata Toce. Total, ganó su segundo Giro con más de siete minutos de ventaja sobre un Garzelli que nunca pudo aguantar la supremacía de Gibo. Además, se adjudicó el maillot ciclamino y en la última aparición de Pantani en la carretera, aplastó la figura de El Pirata.

Tras este nuevo triunfo, afrontó con optimismo el Tour de Francia pensando en enfrentarse al americano Lance Armstrong. Pero nada más lejos de la realidad. Simoni no encontró su sitio en la carrera dejándose llevar en busca de una victoria parcial. En Loudenvielle llegó su premio al superar a Dufaux y Virenque y meterse en el club de los vencedores de etapa en las tres GT.

La temporada de 2004 comenzaba con un duro golpe para el ciclismo. El día de los enamorados, el 14 de Febrero fallecía Marco Pantani. Simoni, conmocionado describía así su relación con Marco:

“Estoy conmocionado. Le conocía de toda la vida. Jamás fuimos amigos…pero competí con él desde que éramos niños…era un año mayor que yo…y ahora está muerto. Esto es muy cruel…yo nunca quise cruzar palabras con Marco fuera de lo meramente protocolario….pero yo jamás ganaré todo lo que el ganó. Y no me refiero solo a victorias en competición”.

Con la intención de defender la victoria en el Giro de la temporada anterior afrontó la salida en Génova. Todo se puso de cara con la victoria en Corno Alle Scale donde además se vestía de rosa. Pero lo que no iba a pensar nadie ocurrió, el enemigo estaba en casa. Damiano Cunego que ya había derrotado a Simoni en el Trentino. El joven Cunego le quitó el rosa a Simoni tras su victoria en Montevergine. En Falzes asestó el golpe definitivo a la carrera y Simoni se tuvo que contentar con buscar una plaza en el podio. En la etapa con final en Bormio 2000 se escribió otra hoja negra en la historia de Gibo. En plena carrera se refirió a su compañero de equipo con las siguientes palabras: “Eres un bastardo y un ignorante”. Finalmente ocupó la tercera posición de la general tras Cunego y Honchar.

De nuevo participó en el Tour de Francia con más pena que gloria. Finalmente, arregló su temporada con una victoria en el Giro de Veneto y un segundo puesto en el Giro del Lazio.

Tras la fusión entre el Saeco y el Lampre nació la nueva estructura con la denominación de Lampre-Caffita donde de nuevo coincidió con el joven Cunego. De nuevo llegaba la cita con el Giro al que llegaba con la victoria en Mont Faron y en el Giro de los Apeninos. Fue la edición donde un pequeño escalador venezolano se dio a conocer. Rujano fue el principal protagonista de un Giro de Italia ganado por Salvodelli y que el propio Simoni y Rujano estuvieron apunto de dar la vuelta tras la etapa con final en Sestriere y el paso por la Finestre que hizo tambarlearse el liderato de Il Falco. Finalmente aguantó la maglia rosa con tan sólo una distancia de 28 segundos sobre Simoni. El triunfo se quedó a las puertas para lo que hubiese sido el tercer triunfo para el de Trento.

Poco después de la finalización del Giro, familiares y amigos de Pantani organizaron un memorial para rendir homenaje al difunto ciclista. Incrédulos se quedaron cuando vieron aparecer la figura de Simoni en la línea de salida en Cesenatico, e incrédulos se quedó la mayor parte del mundo del ciclismo tras su victoria en Cesena y sus posteriores declaraciones:

“Marco y yo jamás fuimos amigos. Yo no soy como ninguno de vosotros, no soy ni su amigo, ni compañero de equipo, ni familiar. No nos caíamos bien. Fuimos rivales siempre, desde niños. Desde que tengo recuerdos de montar en la bici, recuerdo competir contra él por encima del resto. Creo que el motivo de que jamás me acercara a él es porque le tenía envidia. Me resulta muy duro admitirlo, pero esto es cierto. Sin duda, él era mejor escalador que yo. Él murió hace un año… pero si desde algún lugar me está escuchando quiero decirle que hoy he ganado por él. Le dedico esta victoria a él por encima de ninguna otra cosa. Este es mi homenaje a Marco Pantani como campeón del ciclismo y a sus padres, a los que les expreso mi más profundo respeto Y quiero que todos los que están aquí sepan que hoy más que nunca no ha ganado Gilberto Simoni. Ha ganado Marco Pantani”.

La figura de todo un caballero emergió por encima de cualquier cosa.

saunier

En 2006, con 35 años y en plena decadencia deportiva fichó por el conjunto español del Saunier Duval finalizando de nuevo en el cajón en “su” Giro de Italia, por cuarta vez finalizaba tercero, pero esta vez muy lejos de un Ivan Basso que se mostró intratable durante todo el recorrido. Con los colores del equipo cantábro se despidió del Tour de Francia de nuevo sin poder brillar en la ronda gala. Simoni y el Tour no estaban hechos el uno para el otro. Por aquel entonces comenzó a disputar pruebas de mountain bike logrando el triunfo en el campeonato italiano de maratón.

La temporada siguiente continúo a los órdenes de Matxin repitiendo éxito en el Monte Zoncolan y finalizando cuarto en el Giro de Danilo di Luca. Fue su último gran éxito. A la temporada siguiente cambio de equipo fichando por el conjunto de Gianni Savio en un intento de alargar su periplo profesional, pero los días de competición iban decreciendo al igual que sus resultados, siendo 10º en el Giro de 2008 y el 34º en 2009, consiguiendo una única victoria en la Vuelta a México.

simoni final

Finalmente cuando el mundo del ciclismo había despedido a Simoni, sorprendió a propios y extraños fichando por el Lampre para disputar su último Giro de Italia. Sin poder brillar en su terreno, se despidió del ciclismo profesional como el caballero que demostró ser. Transformó el azul y fucsia del Lampre por el negro con una camisa blanca y una corbata rosa, entrando victorioso en la Arena de Verona ante el aplauso y asombro de los aficionados. Así se despedía Gilberto Simoni, así se despedía “Gibo d’Italia”.

Miguel Hermosilla

Hushovd y poco más en la despedida de Cervélo

Segundo y último año del equipo Cervélo en el pelotón. La empresa de bicicletas ha decidido acabar con la aventura emprendida el año pasado, y a partir de la próxima temporada será copatrocinador del equipo Garmin, llevándose consigo a algunos de los ciclistas que han formado parte del equipo estos dos años.

La temporada comenzó bien con la segunda plaza de Haussler en la Omloop Het Niewsblad y las victorias de Theo Bos en Almería y Murcia a las que añadiría después dos etapas en Castilla y León. El año pintaba bien, y más aún cuando Xavi Tondo se llevó dos etapas de dos carreras de nivel como París-Niza (ganando en solitario un pulso ante el pelotón) y Volta a Catalunya (pactando etapa-general junto a Joaquim Rodríguez), además de la segunda posición general en la Volta. Pero a finales de Marzo, empezaron a aparecer los problemas, ya que Haussler, aquejado de problemas de rodilla no pudo acudir a defender su segunda posición en la Milán-San Remo conseguida el año anterior, por lo que Hushovd tuvo que cargar con el peso del equipo de su equipo a sus espaldas consiguiendo una insípida sexta posición.

foto: cursesciclistes.blogspot.com

Pero el noruego, perro viejo, tenía en mente una fecha, una carrera que siempre le ha fascinado, la París-Roubaix, donde por segundo año consecutivo se hizo con un lugar en el podio, lejos, éso sí, de Fabian Cancellara. Por las clásicas ardenesas, por su parte, el equipo pasó sin pena ni gloria.

El equipo no consiguió resultados en Mayo más allá de la victoria de Lancaster en California, ya que la actuación del equipo durante el Giro fue discreta, y no fue hasta que Haussler ganó una etapa en el Tour de Suiza que Cervélo volvería a saborear las mieles de la victoria, aunque la posterior caída causada por Cavendish le apartaría de las carreteras hasta final de temporada. Se acercaba el Tour, y en los campeonatos nacionales se consiguió un buen botín al ganar la ruta Noruega (Hushovd) y la crono lituana (Konovalovas). El incio de la ronda gala, no obstante, se vio ensombrecido por la expulsión de Xavi Florencio por automedicación, pero en la cuarta etapa, con final a las puertas del bosque de Aremberg, Hushovd ganó una etapa en el Tour de Francia por quinto año consecutivo.

Desde entonces poco se vio al equipo hasta que otra vez el noruego se llevó una etapa en la Vuelta a España, donde Xavi Tondo cuajó además una grandísima actuación haciéndose con la sexta plaza final.

Además, como es ya bien conocido, a principio de septiembre Hushovd ganó el Campeonato del Mundo en Geelong dando al conjunto Cervélo el mejor final posible.

foto: Stephen Farrand

Durante todo este resumen falta un nombre: Carlos Sastre. La temporada del abulense, ha sido, cuanto menos, atípica. Su año puede describirse en pocas palabras. No acudir a las Árdenas si no podía llegar allí en avión durante la erupción del volcán Eyjafjalla, correr casi exclusivamente las tres grandes, la patraña de niñatos y una buena Klasika de San Sebastián. Todo ello salpicado de ataques a destiempo, con más ansias de protagonismo que otra cosa, que demostraba también cada vez que tenía un micro de televisión delante o un teclado en el que twittear.

En definitiva, una temporada en que Thor Hushovd se ha consagrado como uno de los grandes del pelotón, aceptando sus limitaciones, explotando sus virtudes y eligiendo con muchísimo acierto los momentos de la temporada en que tendría que conseguir sus resultados.

Y colorín colorado, este cuento se ha acabado. El proyecto Cervélo fusiona con el de Garmin tras dos años en los que se han conseguido grandes resultados, entre los que se incluyen cinco podios en Monumentos, victorias de etapa en Giro (3), Tour (3) y Vuelta (3),  la Omloop Het Nieuwsblad, etapas en Volta a Catalunya (3)  y París-Niza (2), maillot verde del Tour y Campeonato del Mundo en ruta.

La desaparición de Cervélo, un equipo que había entrado con fuerza como sponsor principal de un equipo, es un palo para el ciclismo  pero un consuelo que al menos no se limite sólo a la fabricación de bicicletas y se implique directamente en otro de los equipos importantes del pelotón.

Xavier Andrés

Team Saxo Bank o cómo ser capaces de lo mejor y de lo peor en una misma temporada

El Team Saxo Bank ha terminado la que probablemente será la temporada más rara, convulsa y extraña que ha vivido la estructura bajo el mandato del director danés Bjarne Riis. Como ilustra el título de la crónica, el equipo ha sido capaz de lo mejor y de lo peor durante esta temporada que ya ha finalizado. Desbandada general, salidas nocturnas, exhibiciones de sus ciclistas y muchas más cosas que repasaremos en este artículo.

La temporada se puede dividir en tres grandes bloques. Primavera, Tour y septiembre. En la primera parte de la temporada, destaca por encima de todo el recital ciclista que hizo Cancellara tanto en las piedras de la París – Roubaix. como en el Tour de Flandes. Destacar esta última, dónde realizó un ataque memorable en el Kapelmuur dejando sin respuesta a Boonen. Su actuación fue legendaria, digna de entrar a los puestos más altos de los mejores momentos de la historia del ciclismo. Antes de eso, había conseguido también la victoria en la E3 Prijs Vlaanderen también  por delante del ídolo local Tom Boonen.

Cancellara Flandes

Hubo una polémica un tanto absurda al hilo de las espectaculares victorias del suizo en estas pruebas, siendo acusado éste de llevar un motor en su bicicleta con el cual se ayudaba, como es evidente, para realizar los ataques tan duros que hacía. Un vídeo que circulaba por Youtube aumentaba las sospechas, las cuales aumentaban tras las declaraciones de Tom Boonen: “Iba a 50 por hora persiguiendo a Cancellara pero no lograba acercarme. Era algo increíble”. En cualquier caso, estas acusaciones no llegaron a ningún lado y las impresionantes victorias de Cancellara no quedaron ensuciadas por esta polémica.

Llegábamos así al Giro de Italia. Un Giro al que el Saxo Bank se presentaba sin favoritos de cara a pelear por el triunfo final. Situación que aprovecharía el joven aussie Richie Porte para destaparse y demostrar que es un ciclista con un enorme potencial. Consigue la Maglia Rosa en una fuga bidón en la que se encontraba el que a la larga sería 2º clasificado del Giro, David Arroyo, Bradley Wiggins o Carlos Sastre. No consiguió aguantar el liderato, pero pudo amarrar un gran séptimo puesto.

Llegábamos así a junio, un mes que engloba tanto la preparación para el Tour como los campeonatos nacionales. El Saxo Bank decidió que su preparación para el Tour pasara por la Vuelta a Suiza. Prueba que finalmente se la llevaría Frank Schleck por delante de Armstrong y de otro compañero de equipo, Jakob Fuglsang. El equipo estaba muy motivado y muy centrado para el objetivo principal del año, arrebatarle el Tour al máximo favorito, Alberto Contador. Antes de llegar a esto, en los campeonatos nacionales el Saxo Bank conseguía las victorias en Luxemburgo y en Dinamarca, de la mano de Frank Schleck y de Nicki Sorensen respectivamente.

Era la hora de la verdad, la hora del Tour. El equipo llevaba a los mejores ciclistas posibles. Equipazo de lujo compuesto por los hermanos Schleck, los hermanos Sörensen, O’Grady, Fuglsang, Voigt, Cancellara y Breschel. En la etapa de pavé, Frank Schleck se iría para casa tras una escalofriante caída, la cual no impidió a su hermano, luchar hasta el último momento por la victoria final. Finalmente no pudo ser y acabó segundo, además de conseguir dos victorias de etapa, una en el Tourmalet y la otra en Avoriaz por delante de Samuel Sánchez. Sumado a las dos victorias en las contrarreloj del suizo Cancellara, el bagaje del equipo era muy positivo. Puede serlo todavía más si se confirma el positivo de Alberto Contador por Clembuterol en la 2º jornada de descanso, ya que, teóricamente, el Tour pasaría a manos de Andy Schleck.

Schleck Contador Tourmalet

Durante todos estos meses, sonaba y se hablaba mucho del proyecto que los hermanos Schleck estaban construyendo. De la mano del director deportivo de Saxo Bank, Kim Andersen, intentarían construir un equipo con licencia luxemburguesa. Uno de los grandes quebraderos de cabeza para el danés Riis, ya que veía como su gran proyecto quedaba desarbolado, puesto que tanto Andy como Frank dejaban el equipo, acompañados además de corredores tan importantes como Voigt, Fuglsang o Stuart O’Grady. Se movió rápido Bjarne contratando al tricampeón del Tour, Alberto Contador, pero la jugada puede salirle muy mal si se confirma el positivo por clembuterol comentado anteriormente.

Volviendo a la carretera, el calendario nos situaba en la Vuelta Ciclista a España. El equipo llevaba un nueve impresionante para lo que se esperaba -los hermanos Schleck, Larsson, Cancellara y O’Grady-. Con Frank como líder del equipo, su hermano tomaría las labores de gregario de lujo para ayudarle a conseguir la victoria, pero nada más lejos de la realidad. Las salidas nocturnas de Andy, Cancellara y O’Grady por la noche española dio mucho que hablar y obligó a Riis a mandar para casa al australiano y al pequeño de los Schleck, dejando una imagen nefasta y una profesionalidad lamentable. Finalmente y pese a ello, Frank Schleck pudo conseguir un buen 5º puesto.

Después, y por último,  Fuglsang consiguió dejarse ver en la parte final de la temporada en Lombardía, el GP Beghelli o en la carrera homenaje a VDB. En los Mundiales de Geelong, Fabian Cancellara consiguió escribir su nombre en la historia del ciclismo por segunda vez en 2010 -la primera fue en abril al ganar en un mismo año De Ronde y la París-Roubaix, hecho que tan sólo han conseguido algunos de los más grandes ciclistas; el último Boonen en 2005-, al vencer por cuarta vez en el Campeonato del Mundo contrarreloj.

Carlos Correa

ASO maquina una atrocidad

Unos días después de que la opinión pública haya estado mostrando su desacuerdo con la decisión que ha tomado ASO en cuanto al recorrido del Tour de Francia 2011, se ha filtrado otra noticia que puede hacer que muchos aficionados se echen al cuello de la organización francesa. El motivo no es otro que el de suprimir la Trouée d’Arenberg de la París-Roubaix a partir de la próxima edición. Cierto es que ha habido ediciones en que se ha decidido prescindir del tramo debido al mal estado de los adoquines, como en 2005, y aunque siempre es un golpe no ver el paso de los ciclistas por allí, se puede llegar a entender ¿Pero suprimirlo porque sí?

foto: wikipedia.org

Es cierto que es difícil ganar la carrera allí, aunque los 2400 metros de recta más de una vez han dado al traste con las opciones de alguno de los principales candidatos. Pero su mera presencia hace que seamos muchos los que el segundo domingo de abril movamos cielo y tierra para ver íntegros los últimos 100km del Infierno del Norte para poder ver a ciento cincuenta animales luchando por llegar a la entrada del tramo en las primeras posiciones y, una vez dentro, a los máximos favoritos comandando un grupo que metro a metro va desgranándose en mil pedazos, para ver montoneras que taponen el estrecho camino, siempre repleto de bidones caídos de sus bicicletas sobre la húmeda hierba que crece entre los adoquines, flanqueado por amantes del ciclismo y unos árboles que año tras año son espectadores de uno de los espectáculos más bellos que el deporte regala.

La idea más importante que ASO tiene en mente para llevar a cabo tal atrocidad es la desviación del recorrido hacia Valenciennes para incluir el tramo de Chemin des Postes el cual ya fue incluído en 2005 cuando la Trouée se evitó por el mal estado del adoquín. La razón según ASO debemos encontrarla en que es necesaria una reducción en el kilometraje. Señores, ésto es un Monumento, la que para muchos es la carrera del año, una carrera que sólo los guerreros pueden ganar, una carrera que escribe su historia a base de mitos, del primero al último de los ciclistas que, exhaustos, cruzan la línea de meta en el Velódromo. Es la París-Roubaix. Es el Norte.

Y es que del mismo modo que es difícil imaginar un Tour de Flandes sin el Koppenberg, una Lieja-Bastoña-Lieja sin La Redoute o un Tour de Francia sin los Campos Elíseos es imposible concebir la idea de vivir una París-Roubaix sin la Trouée d’Arenberg. Por ahora no es más que una idea con visos de convertirse en una realidad cuando el próximo 15 de Diciembre se anuncie el recorrido definitivo de la prueba.

Xavier Andrés

Temporada de pequeñas alegrías y grandes decepciones en Quick Step

2010 se presentaba como la oportunidad perfecta para, como se dice en la NBA, sentar dinastía. Se venía de ganar los dos años anteriores el Tour de Flandes con Stijn Devolder y la París-Roubaix con Tom Boonen, y el objetivo principal de la temporada era el de repetir ambas victorias.

La temporada se inició como estaba previsto, gracias a las victorias de Tom Boonen en Qatar y Omán, que luego quedaron rematadas con una victoria en un sprint algo descafeinado en Tirreno-Adriático. Tommeke llegaba en plenas condiciones a la primera cita importante de la temporada, la Milán-San Remo, pero en las calles de San Remo no tuvo ninguna opción ante Óscar Freire y quedó relegado a la segunda posición.

Poco antes, en París-Niza, Sylvain Chavanel estaba lejos del ciclista que sorprendió el año pasado con una tercera posición final, quedando bastante alejado de los mejores. Su planificación de la temporada era algo más conservadora para intentar brillar durante mitad de temporada. De Devolder no se tenían noticias.

Y tras bastantes chascos en las carreras de piedras previas llegó el Tour de Flandes y con él un duelo que pasará a la historia. Boonen contra Cancellara, Cancellara contra Boonen. La historia ya la conocemos, en un duelo épico, el suizo se deshizo del flamenco en el Kappelmuur, Tommeke tuvo que conformarse con la segunda posición otra vez.

foto: cyclingweekly.co.uk

No había tiempo para lamentaciones, con la llegada de la París-Roubaix Boonen tenía una oportunidad de desquitarse de los segundos puestos en los dos Monumentos previos, pero el golpe moral había sido muy importante. Se le vio activo y luchador, pero en un momento de despiste Cancellara se fue en solitario, y con él las opciones de igualar a de Vlaeminck con cuatro victorias en el velódromo. Se había repetido la historia de 2007, donde tras dos años haciendo doblete, se hizo una buena Milán-San Remo, pero ni allí ni en las piedras se consiguió ganar.

Pero más allá de no ganar, lo preocupante había sido el equipo, donde sólo Boonen había estado a la altura. Así pues, a mitad de Abril, mucho tenía que cambiar la temporada para no ser considerada de fracaso.

Y sin embargo, el equipo consiguió resultados después de Abril. Victorias de etapa en Giro (Weylandt y Pineau), Tour (dos de Chavanel, que le reportaron dos días de amarillo) y Vuelta (Barredo), además del resurgir de Devolder (Tour de Bélgica y los dos campeonatos nacionales), han servido para maquillar una temporada que en líneas generales ha sido mala, pero que sin estos triunfos hubiera resultado casi desastrosa.

foto: bikereviews.com

La única opción de dar una última alegría a los aficionados y que cambiase la valoración global de la temporada estaba en Geelong, pero los problemas de rodilla de los que Boonen ha estado aquejado desde la caída en el Tour de Suiza hicieron que el campeón de 2005 no pudiese tratar de revalidar el título en un circuito que se le adaptaba perfectamente.

Se abre ahora un periodo en que Patrick Lefévère deberá reflexionar sobre el rumbo del equipo. Boonen sigue siendo uno de los grandes de las piedras y Chavanel un corredor muy completo, pero ¿y el resto? Con la salida de Devolder y Barredo se pierde muchísima presencia en las carreras, que no parece que pueda recuperarse con los ciclistas que llegan al equipo, mientras que la salida de Weylandt se suple ampliamente con la llegada de Chicchi y Ciolek, lo que debería asegurar al equipo un buen número de triunfos parciales. La clase media por su parte, ahí queda, en constante regeneración, cumpliendo en mayor o menor medida su objetivo de ayudar, aunque con dificultades para brillar.

Se presenta un año en que el equipo volverá a depender única y exclusivamente de Tommeke y su resultado en las piedras, que como se ha visto este año, es una apuesta arriesgada aún teniendo en las filas del equipo a una auténtica leyenda de los adoquines.

Xavier Andrés

Fin de ciclo en casa de Bruyneel

La primera temporada del equipo Team RadioShack en el pelotón internacional, se puede calificar de decepcionante. No todo empieza como al final acaba y viceversa, ya que a principios de temporada el proyecto ilusionaba, asustaba a los rivales, parecía que de nuevo Lance Armstrong había conseguido crear un proyecto alrededor suyo como ya sucediera con el US Postal. Un bloque muy sólido, llevándose corredores del equipo Astaná como fueron Kloden, Leipheimer, Popovych, Paulinho o Zubeldia. El proyecto creado era ambicioso, sólido y con un buen respaldado económicamente, tres de las claves del éxito en el ciclismo.

Nada más lejos de la realidad. Solamente han podido conseguir 15 victorias esta temporada y ninguna de ellas ha sido de alguno de sus hombres importantes. En primavera, los hombres que destacaron por encima del resto del equipo fueron Tiago Machado y especialmente Christopher Horner. El primero de ellos, haciendo un gran Criterium Internacional y un mejor Romandía. El segundo, consiguió un espectacular triunfo en la Vuelta al País Vasco con nada menos que 38 años y por delante de corredores como Intxausti o Joaquim Rodríguez. No contento con eso, hace un tríptico excepcional consiguiendo un 10º puesto en la Amstel Gold Race y dos 7º puestos en Liege-Bastogne-Liege y en la Flecha Valona.


No son invitados al Giro de Italia, por lo que deciden ir con todo al Tour de California, un Tour de California que terminaría siendo polémico ya que el ex-corredor de US Postal y compañero de Armstrong en esta escuadra, se pasea por allí, acusando de dopaje al tejano y a varios integrantes de aquel equipo. Convulsiona completamente el ambiente de la prueba americana obligando a Lance a recurrir a sus abogados para defenderse de las acusaciones. En cualquier caso, nada podía descentrar al americano en su preparación para el Tour de Francia.

En la preparación para el Tour de Francia del equipo RadioShack hubo dos alternativas, la Dauphiné Liberé y la Vuelta a Suiza. Los líderes del equipo eligieron Suiza mientras que el joven esloveno Janez Brajkovic decidió ir a Francia. Allí, conseguiría el triunfo final de una manera asombrosa por delante de Alberto Contador, Jurgen Vandenbroeck, Sylvester Szmyd o Jerome Coppel. Por otra parte, en Suiza se encontrarían casi todos los favoritos para llevarse el Tour 2010. Una grandísima vuelta a Suiza, la cual haría de Armstrong uno de los grandes favoritos para pelear por el amarillo en Francia, ya que  fue segundo en la general, 8º sería Kloden y Leipheimer terminaría 10º.

Con estas cartas sobre la mesa llegábamos al Tour. Un Tour que se confirmaría como el fin de ciclo que lleva por título esta crónica. El relevo generacional del bloque que llegó del Astaná esta temporada y formada por Armstrong, Klöden y Leipheimer es necesario ya para la próxima temporada. Lance perdió sus opciones al término de la 8º etapa, mientras que Klöden y Leipheimer no estuvieron en ningún momento con los favoritos cuando la carretera  se inclinaba. Brajkovic hizo un Tour nefasto tras su victoria en Dauphiné. Solamente Paulinho pudo maquillar la presencia del RadioShack en las carreteras francesas con un triunfo en Gap.

Al terminar el Tour, el equipo se descompone y los líderes del equipo dejan prácticamente de competir. Armstrong no volvería a competir tras el Tour, Klöden solamente fue al Eneco Tour y Leipheimer a Canadá y a la Clásica de San Sebastián, donde estuvo muy discreto. En este momento es donde empieza a sonar uno de los nombres que más ha dado que hablar este verano y este otoño; la joven promesa americana Taylor Phinney.

Phinney llegaba como stagiare a la disciplina del RadioShack tras haberse hecho con la Roubaix sub-23. En los campeonatos nacionales se hace con el triunfo final en la disciplina de contrarreloj por delante de gente como Leipheimer. No tiene un buen Tour del Porvenir, pero en los Mundiales de Australia, se hace con la victoria en la contrarreloj sub-23. El americano decidía dejar el equipo para irse a BMC, lo cual fue un duro palo para la estructura americana que veía como su gran esperanza para el futuro les abandonaba.

El otro gran palo de la temporada para el RadioShack fue la no invitación por parte de la organización de la Vuelta Ciclista a España. Una decisión muy polémica ya que Bruyneel afirmaba que podía llevar un equipo muy competitivo. Los dirigentes de la Vuelta no le creyeron así y decidieron desechar la propuesta del equipo americano.

Así pues, el equipo se encuentra en una situación muy complicada. Los hombres que vinieron como estrellas al equipo se encuentran en decadencia y ya no están en la forma necesaria para pelear por las grandes vueltas. De hecho Bruyneel ya ha comentado que será Janny Brajkovic quien parta como baza en el inicio del Tour 2011 en la Vendée. El corredor más prometedor de todo el pelotón sub-23 se va a otro equipo, aunque bien es cierto que ha conseguido firmar jóvenes promesas que están rejuveneciendo el equipo, como Nelson Oliveira (Xacobeo), Michal Kwiatkowski (Caja Rural Amateur) o el actual campeón nacional americano, Ben King (del equipo filial, Trek – Livestrong u23). Y además no cuentan con un patrocinador para la temporada 2012 y parece que el equipo se puede disolver ahí. Estos problemas y más tendrá que resolver Bruyneel para poder sacar su equipo adelante e intentar seguir siendo un equipo ambicioso.

Carlos Correa