El 1×1 del Tour

Alberto Contador (Astana) – 1º 91h 58′ 48″

Campeón. El pinteño ha vuelto a subir a lo más alto del podio de París, aunque por primera vez sin llevarse ningún triunfo de etapa (Purito en Mende y Andy en el Tourmalet le relegaron a la segunda posición) y sin mostrar la superioridad del año pasado. De todos modos es más que digno merecedor del maillot amarillo en los Campos Elíseos y da toda la sensación de que no va a ser el último.

Andy Schleck (Team Saxo Bank) – 2º a 39″

Creciente. Ganador del maillot blanco como mejor joven sin ningún problema además de dos triunfos de etapa, en Morzine y en el Tourmalet. Su avería en el Port de Belès camino de Bagnères de Luchon  hizo que perdiese las pocas opciones de victoria final. Ha dado un paso adelante como corredor durante este mes de Julio. Le ha pesado la retirada de su hermano en la etapa con final a las puertas del bosque de Aremberg.

Denis Menchov (Rabobank) – 3º a 2’01”

Silencioso. Sin que nadie se haya dado cuenta que ha estado en carrera se ha llevado la tercera posición limitándose a no perder tiempo, aguantando en la alta montaña en el grupo de los outsiders y metiéndoles tiempo en la crono final, cosa que le sirvió para entrar por primera vez en el podio. Ni él ni Rabobank hicieron ningún intento para intentar apear de las dos primeras posiciones a Contador y Schleck.

Samuel Sánchez (Euskaltel – Euskadi) – 4º a 3’40”

Constante. Ha conseguido su mejor clasificación en el Tour dando muy buenas sensaciones y perdiendo su lucha frente a Menchov donde el ruso era suprior. Se mostró espléndido en los Alpes mientras que en Pirineos, aunque sin brillo, rayó a gran nivel. Un error infantil en Morzine frente a Schleck le privó de la que hubiera sido la primera victoria de su carrera en la Gran Bouclé.

Jurgen Van Den Broeck (Omega Pharma – Lotto) – 5º a 6’54”

Sólido. Si bien se esperaba que hiciese un buen papel nadie se imaginaba que podía llegar tan arriba. Además de su buena clasificación final se ha mostrado durante toda la prueba combativo en la medida que su puesto en la general se lo ha permitido. Ha sabido suplir perfectamente la ausencia de Cadel Evans en el equipo belga, que no es poco.

Robert Gesink (Rabobank) – 6º a 9’31”

Apagado. Al igual que su compañero Menchov no ha tenido demasiada incidencia en carrera, lejos del nivel de los dos mejores se limitó a perder el menor tiempo en la montaña antes que a ganárselo a alguno de sus rivales como hizo en Suiza; como se esperaba, en la crono le cayó una buena minutada. Como buen corredor de Rabobank que es sufrió caídas y percances a lo largo de la prueba.

Ryder Hesjedal (Garmin – Transitions) – 7º a 10’15”

Sorpresa. La factoría de Garmin sigue sacándose de la manga vueltómanos de la nada, ya que, si bien demostró en la pasada Vuelta a España un buen comportamiento en la montaña, nadie esperaba que llegase tan lejos. Algo peor que Wiggins el año pasado en clasificación y sensaciones en la montaña, se mostró agresivo siempre que tuvo la oportunidad.

Joaquim Rodríguez (Team Kathusa) – 8º a 11’37”

Novel. Purito ha despejado las dudas que Caisse d’Epargne siempre tuvo en cuenta a la conveniencia de llevarle al Tour o no. A sus 31 años, en su primera participación ha logrado un Top10 y una meritoria victoria de etapa en Mende mostrándose como un zorro ante Contador. En la crono final, como era de esperar perdió opciones de mejorar un magnífico puesto.

Roman Kreuziger (Liquigas – Doimo) – 9º a 11’54”

Estancado. Ha logrado un Top10 otra vez, aunque su presencia en carrera ha sido nula más allá del intento de fuga camino de Pau. No se le ha visto con iniciativa en la alta montaña y en la crono no ha conseguido un resultado destacable. Durante todo el año ha tenido en mente la carrera francesa y una vez aquí no ha dado, para nada, buenas sensaciones. Corre serio riesgo de pasar al Club de las Promesas Frustradas.

Christopher Horner (Team RadioShack) – 10º a 12’02”

Incansable. Con la mala actuación de Armstrong, el equipo de Bruyneel quedó huérfano de un líder claro, más cuando Leipheimer no es el de antaño. A sus casi cuarenta años, el actual campeón de la Itzulia ha demostrado que está acabando su carrera a un nivel excepcional con un Top10 que ha salvado los muebles al nuevo equipo americano.

Luis León Sánchez (Caisse d’Epargne) – 11º a 14’21”

Renovado. Con la inhabilitación de dos años a Alejandro Valverde, el de Mula quedaba como referente de la estructura navarra para la clasificación general. En este sentido ha dado un paso adelante logrando una buena posición, muy cerca del Top10, aunque por otro lado no ha mostrado la combatividad de otros años. Tuvo su opción de victoria, pero contra toda lógica se la jugó al sprint en grupo y Sandy Casar le arrebató el triunfo.

Rubén Plaza (Caisse d’Epargne) – 12º a 14’29”

Retornado. En el año que ha dejado de ser un apestado por la Operación Puerto ha hecho una notable carrera, aguantando hasta mucho más arriba de lo que se podía esperar quedando a muy pocos segundos de su jefe de filas. Tuvo su opción camino a Pau, pero en una llegada en grupo como aquella tenía muy pocas opciones.

Levi Leipheimer (Team RadioShack) – 13º a 14’40”

Mayor. Cuando empezaron los problemas para Armstrong se postuló como jefe de filas del nuevo equipo americano. Aguantó algunos días en las primeras posiciones, pero los últimos días se le hicieron excesivamente largos y sucumbió ante corredores más jóvenes que él.

Andreas Klöden (Team RadioShack) – 14º a 16’36”

Veterano. No queda ni rastro de aquel corredor vestido de magenta que subió al podio en París años atrás. Aún así, al contrario que Leipheimer ha acabado yendo a más, ya que si bien en los Alpes perdió algo de tiempo, en los Pirineos se ha mostrado bastante mejor acabando la carrera de forma bastante decente.

Nicolas Roche (AG2R La Mondiale) – 15º a 16’59”

Anclado. Otro que como Kreuziger, hace años mostraba un potencial que no parece estar confirmando. El irlandés lleva unos años cerca de los mejores aunque no recorta distancias con ellos y, lo que es peor, no da sensación de poder hacerlo, por lo que igual debería plantearse el rol que debería asumir de ahora en adelante.

Alexandre Vinokourov (Astana) – 16º a 17’46”

Rocoso. Era uno de los regresos más esperados este año y no ha defraudado. El kazajo, como viene siendo su seña de identidad, se ha mostrado muy combativo, y si en Mende, por un movimiento de Alberto Contador perdió su opción de triunfo, al día siguiente en Revel logró reencontrarse con el triunfo años después. En la montaña ayudó en la medida de lo posible a su líder. Notable reaparición.

Carlos Sastre (Cervélo Test Team) – 20º a 26’37”

Oxidado. Confirmó las sensaciones que ya había dado durante el Giro, ya no está para aguantar con los mejores, ni de lejos. Pese a ello, en lugar de venirse abajo y desistir buscó otras formas de brillar en carrera mediante fugas desde lejos que, aunque con poco futuro, siempre son de agradecer.

Lance Armstrong (Team RadioShack) – 23º a 39’20”

Desafortunado(?). Ya lo comentamos hace tiempo en una entrada titulada La fortuna de Armstrong, al tejano le han llegado todos los males cuando poco tenía a perder, y este año así ha vuelto a ser, con caídas que le han apartado de una lucha por la general, a la que ni él internamente pensaba que podía aspirar. De todos modos, Lance no se ha bajado de la bici, tenía cosas que hacer antes, después y durante las etapas, y en el durante, que es lo que nos ocupa, nos dejó una buena despedida camino de Pau con una combatividad digna de aplauso.

Bradley Wiggins (Team Sky) – 24º a 39’24”

Decepción. Como ya demsotró en el Giro, no ha sido el corredor que el año pasado sorprendió a propios y extraños, y ha estado siempre lejos de los mejores. Ha sido una de las grandes decepciones, ya que si bien era impensable que pudiese repetir la actuación de la edición 2009, sí que se esperaba que estuviese mucho más adelante.

Cadel Evans (BMC Racing Team) – 26º a 50’27”

Maldito. Pocos son los que se libran de la maldición del maillot arcobaleno, y el australiano no ha sido una excepción. Como ya le pasó dos veces en el Giro perdió el jersey de líder el día siguiente, y como la primera de las dos veces, de forma escandalosa. A partir de entonces salieron a la luz supuestas lesiones que le impedían rendir a alto nivel. No supo sobreponerse a las adversidades, y desde aquel día desconectó completamente.

Damiano Cunego (Lampre – Farnese) – 29º a 56’53”

Centrado. El Pequeño Príncipe, como ya demostró en el Giro ha asentado la cabeza. Ya no se obceca con clasificaciones generales a las que difícilmente volverá a optar y se ha dedicado a buscar triunfos parciales. Lo ha peleado pero no lo ha conseguido, es una lástima, pero por lo menos, ahora sí, tenemos la certeca de que, renovado, ha vuelto para quedarse.

Sylvain Chavanel (Quick Step) – 31º a 59’17”

Combativo. Este comentario podía estar escrito antes de empezar la prueba, ya que es de los que no fallan. Después de años y años buscando desesperadamente una victoria de etapa que no llegó hasta 2008, este ha sido su año, con dos etapas en la primera semana que le reportaron al día siguiente otro de sus grandes sueños, el maillot amarillo. Siempre una alegría verle correr, su segundo premio como corredor más combativo no es más que un pequeño reconocimiento a su grandeza.

Ivan Basso (Liquigas – Doimo) – 32º a 59’33”

Menguado. Primero fue la carretera la que le descartó de la lucha por la general y después una bronquitis cuando pocas opciones tenía ya. Ṕodría decirse que se ha marcado un año Menchov, ya que tras ganar el Giro parece que ya tiene la temporada hecha y no le volveremos a ver brillar hasta el año que viene, cuando no pueda vivir de esa renta.

Michael Rogers (Team Columbia – HTC) – 37º a 1h 10’11”

Desubicado. Bob Stapleton le señaló como el hombre del equipo para la general, pero se ha demostrado que no es un corredor para luchar por ella en carreras de tres semanas, ya que si la alta montaña se le resiste, más aún lo hace la tercera semana.

Christophe Le Mevel (La Françaisse de Jeux) – 42º a 1h 22’38”

Invisible. Ni rastro del corredor que el año pasado consiguió la décima posición teniendo gran presencia en carrera. Este año, ni ha aguantado con los mejores ni ha buscado fugas que pudieran reportarle opciones por victorias parciales.

Janez Brajkovic (Team RadioShack) – 43º a 1h 23’26”

Desaparecido. Tras su flamante victoria en el Critérium du Dauphiné se esperaba de él bastante más, con o sin Armstrong metido en carrera. Siempre de los primeros entre los importantes en descolgarse del grupo ha mostrado una apatía y un estado de forma que hacen que sea imposible pensar lo bien que estuvo un mes antes.

Anthony Charteau (BBox – Bouygues Telecom) – 44º a 1h 24’12”

Oportunista. Vio su oportunidad y se aferró a ella, una fuga le dio un buen número de puntos que le acercaron a Pineau en la clasificación de la montaña y pocos días después vistió de blanco a puntos rojos. A partir de entonces empezó una lucha con el corredor de Quick Step en la que salió claramente ganador. Mediante algunas fugas en Pirineos consolidó un maillot que nunca peligró.

Matthew Lloyd (Omega Pharma – Lotto) – 47º a 1h 30’02”

Intrascendente. Tras un buen Giro en el que se llevó la clasificación de la montaña se esperaba bien que estuviese mucho más cerca de Van Den Broeck de lo que finalmente ha estado, dejándolo excesivamente solo en momentos importantes, bien que volviese a luchar por la clasificación de la montaña. Ni una cosa ni la otra.

José Ivan Guitérrez (Caisse d’Epargne) – 48º a 1h 38’26”

Luchador. El campeón de España, como bien dijo antes de empezar, llegaba a la ronda francesa como nunca lo había hecho, tanto en cuanto a estado de forma como en cuanto a la falta de un líder claro por el que velar. Así pues se ha filtrado constantemente en fugas en busca de un triunfo de etapa que ni ha llegado ni ha estado cerca de llegar.

Daniel Navarro (Astana) – 49º a 1h 38’30”

Trabajador. Más dicreto en los Pirineos que en los Alpes, donde Astana llevó el peso de la carrera, tuvo un par de jornadas extraordinarias en las que fue el más fiel escudero de Alberto Contador llevándolo hasta donde el de Pinto le pedía. Podría decirse que ha conseguido un Top3 en la clasificación de gregarios.

Jakob Fuglsang (Team Saxo Bank) – 50º a 1h 38’32”

Irrelevante. Tras la baja de Fränk Schleck no ha asumido el rol que le correspondía al hermano mayor de estar junto a Andy en la alta montaña, y únicamente trabajó claramente para el pequeño de los luxemburgueses en la última subida al Tourmalet. El danés era una de las grandes promesas de Rijs, y aunque ha defraudado en las dos grandes que ha corrido, sigue teniendo margen de mejora.

Rafael Valls (Footon – Servetto) – 53º a 1h 42’27”

Revelación. El joven ciclista alicantino de la estructura de Matxín sorprendió a propios y extraños en su primera participación. Con mucha presencia en carrera se filtró en varias fugas llegando a conseguir un segundo puesto por detrás de Chavanel en la Station des Rousses. Además se mostró bien en la alta montaña. Como siempre le ocurre a Matxín, no se sabe qué será de él y sus equipos en el futuro, pero Rafael Valls tras estas tres semanas no tendrá problemas en mantenerse en la élite.

Pierrick Fédrigo (BBox – Bouygues Telecom) – 57º a 1h 46’37”

Killer. El francés como reconoció durante la prueba no llegaba en su mejor estado de forma, pero viendo como su estado de forma mejoraba día tras día se filtró en la escapada camino de Pau. Con toda la sangre fría del mundo, se plantó en inferioridad frente a RadioShack, Caisse d’Epargne y Quick Step en meta; su punta de velocidad y su clase hicieron el resto.

Sylvester Szmyd (Liquigas – Doimo) – 61º a 1h 48’02”

Huérfano. En la presentación que hicimos en Cobbles&Hills uno de los puntos que tratamos era el de los gregarios, y para la definición de éstos se necesitaba de un líder por quien velar que no ha encontrado ni en Basso ni en Kreuziger. Si bien es cierto es que su estado de forma no ha sido el del Giro, no es menos verdad que no ha mostrado el nivel de otras ocasiones.

Alexandr Kolobnev (Team Kathusa) – 65º a 1h 55’13”

Clasicómano. El flamante campeón ruso llegaba como una de las bazas de su equipo para la lucha por los triunfos parciales y no ha tenido nunca ninguna opción de conseguirlo, su lugar son las carreras de un día. Su jornada más destacable fue camino del Tourmalet cuando Schleck y Contador le atraparon muy lejos de meta. Acabadas ya la primera y segunda parte de la temporada, es difícil de pensar que este año pueda repetir la tercera de la anterior.

Jérôme Pineau (Quick Step) – 66º a 1h 57’58”

Cansado. Tras su gran primera semana en que fue portador del maillot de la montaña, no tuvo ninguna opción de luchar por él durante la tercera semana. Su gran desgaste durante el Giro y los primeros días hicieron que otros corredores más frescos que él se llevasen la victoria en la clasificación de los escaladores.

Jose Joaquín Rojas (Caisse d’Epargne) – 68º a 2h 1’58”

Obcecado. Durante la Vuelta a Suiza nos mostró su versión agresiva que culminó con la victoria de Rui Costa, pero durante estas tres semanas se ha dedicado simplemente a las batallas perdidas que representaban los sprints antes auténticos monstruos de la especialidad. Intentó un imposible y su cuarto puesto en la clasificación de la regularidad no lo compensa.

Thomas Voeckler (BBox – Bouygues Telecom) – 76º a 2h 16’07”
Artista. Y de los buenos. Al bueno de Thomas le gustan las cámaras, es innegable, ha alcanzado el punto de madurez en su carrera y sabe cuándo debe gastar fuerza y cuándo no. Así simplemente se ha dedicado a lucir su maillot tricolor y a rematar con una clase magnífica su fuga, coronando el Port de Balès en solitario con el plato grande.

Alessandro Ballan (BMC Racing Team) – 87º a 2h 42’38”

Inofensivo. El ex-campeón mundial era una de las esperanzas de BMC para la carrera, se esperaba de él alguna fuga que pudiese auparle a la victoria, ya que era uno de sus puntales. Fueron pocos los días en que lo intentó y con la pólvora muy mojada. Esperemos que al menos en este primer año en BMC haya mejorado su inglés.

Serge Pauwels (Team Sky) – 107º a 3h 8’48”

HÍDOLO. Cuando uno de los acuerdos con tu nuevo equipo es ir al Tour y éste te da la oportunidad de preparar el año a tu antojo para llegar allí en las mejores condiciones y rendir puedes estar todo el año disfrutando de paisajes idílicos sentado en tu bicicleta tranquilamente, pero debes llegar al Tour a tope. Serge lo más que hizo fue adelantarse veinte metros al pelotón en la etapa camino a Bruselas para saludar a familiares y amigos en un punto en el que la carrera pasaba a pocos kilómetros de su casa.

Thor Hushovd (Cervélo Test Team) – 111º a 3h 12’57”

Lento. Ya no es el de ediciones anteriores que podía disputar, y ganar, en las llegadas a cualquiera. Este año han sido muchos los que le han superado, y sólo su pundonor le ha hecho brillar. La victoria en la etapa de los pavés es de gran mérito y el llegar a la última etapa con opciones de ganar la clasificación de la regularidad algo digno de aplaudir.

Edvald Boasson Hagen (Team Sky) – 116º a 3h 14’57”

Desaprovechado. El gran talento noruego corre riesgo de cerrarse muchas puertas, con unas aptitudes innatas para brillar en cualquier terreno ha centrado sus esfuerzos en el sprint y sólo en la etapa con final en el Tourmalet, en la que menos opciones podía tener, intentó algo diferente. Un caso muy parecido al de JJ Rojas, aunque por potencial, mucho más sangrante.

Fabian Cancellara (Team Saxo Bank) – 121º a 3h 19’43”

Locomotora. Se ha llevado el prólogo y la crono final con algún problema más de los previstos a causa de Tony Martin. Las dos victorias y ser el portador del amarillo durante algunas jornadas es un buen botín, pero más allá poco se ha sabido de él. El equipo tenía que recomponerse tras la baja de Fränk y él debería haber apoyado algo más a Andy como hizo reventando al grupo en la subida al Tourmalet.

Lars Boom (Rabobank) – 130º a 3h 26’18”

Ausente. Tras haber estado creciendo constantemente durante los últimos años el ex-campeón de ciclo-cross ha demostrado bastante poco. Ni fugas, ni apoyo a Menchov y Gesink, ni resultados notables en las cronos. Ha sido un borrón en su progresión que puede solventar en el futuro.

Gerald Ciolek (Team Milram) – 133º a 3h 27’36”

Frustrado. Lejos quedan aquellos tiempos en que se discutía si debía ser él o Mark Cavendish la mejor baza de T-Mobile para los sprints en los años venideros. Sigue teniendo años para conseguir todo lo que tiempo atrás apuntó, pero es cierto que corre gran riesgo de entrar en el grupo de sprinters del montón.

Kevin Seeldrayers (Quick Step) – 134º a 3h 29’01”

Irreconocible. Si bien durante toda la temporada habían crecido dudas sobre el rendimiento del belga, parecía que quería cerrar las bocas que decían que no volvería al nivel del Giro del año pasado. Nada más lejos de la realidad, su Tour ha sido penoso, quedándose cortado en algunas ocasiones incluso antes que los sprinters.

Tony Martin (Team Columbia – HTC) – 137º a 3h 31’10”

Encorsetado. Si Boasson Hagen corre peligro de cerrarse puertas más allá de los sprints masivos, el alemán lo hace en la crono. Allí es muy bueno, nadie lo duda, pero su potencial le permite brillar en muchos más estadios que en la lucha contra el reloj.

Óscar Freire (Rabobank) – 141º a 3h 33’45”

Apartado. Cuando no es por H es por B, la cuestión es que nunca ha tenido opciones de victoria en los sprints masivos. La mala suerte aparece (y más aún corriendo en Rabobank) pero si la tientas, tienes más opciones de que venga a visitarte, si además ya no eres el de años antes, lo tienes crudo.

Alessandro Petacchi (Lampre – Farnese) – 150º a 3h 44’38”

Renacido. El italiano hacía años que no pisaba las carreteras francesas durante el mes de Julio. Este año ha vuelto, y ha sorprendido a todos. Si nadie pensaba que estuviese en condiciones de ganar una etapa, se hizo con dos, y si se pensaba que acabaría haciendo una espantada como en 2005, se llevó el maillot verde. Él sólo salvo el Tour de uno de los equipos más flojos.

Mark Cavendish (Team Columbia – HTC) –154º a 3h 51’23”

Dominador. Empezó mal lejos de Petacchi en las llegadas, lo que acrecentó las dudas que habían crecido en torno a él durante la temporada. Calló todas las bocas adjudicándose los cinco sprints que quedaban. Otro año más se queda sin la clasificación de la regularidad pero vuelve a dejar la sensación de que difícilmente alguien le hará sombra en muchos años.

Christian Vandevelde (Garmin – Transitions)

No sale en la 3ª etapa

Tras el año pasado en que Wiggins le arrebató el lideraje en el equipo este año debía ser el jefe de filas en Garmin, hasta que la húmeda carretera camino de Spa acabó con él. Suerte tuvo el equipo de Hejsedal que salvó los muebles.

Fränk Schleck (Team Saxo Bank)

Abandona en la 3ª etapa

Fue una de las imágenes de la primera semana, con su recién estrenado maillot de campeón de Luxemburgo retorciéndose sobre el pavé con la clavícula rota. Su ausencia fue muy acusada por su hermano, quién sabe qué hubiera pasado con Fränk en la carretera.

Amets Txurruka (Euskaltel – Euskadi)

No sale en la 5ª etapa

Parece que el idílio que vivía con la carrera francesa acabó el año pasado cuando después de una caída, dos días más tarde le eliminaron por fuera de control. Este año llegaba con ganas después de su lesión durante la Vuelta al País Vasco, y de nuevo una caída le apartó de una prueba a la que siempre se ha amoldado de manera excepcional.

Vladimir Karpets (Team Kathusa)

No sale en la 9ª etapa

El ruso partía como jefe de filas del equipo, aunque ya antes de su retirada Purito Rodríguez había mostrado en la carretera que no estaba de todo de acuerdo. Durante las etapas en que se mantuvo en carrera poco se supo de él.

Mark Renshaw (Team Columbia – HTC)

Descalificado en la 11ª etapa

Hasta el incidente de los cabezazos había hecho su trabajo de forma impecable, incluso después de que Cavendish sembrase dudas sobre su condición en las primeras etapas. Se puede discutir sobre si su exclusión era justa o no, pero mientras corrió fue la pieza del trenno que nunca falló.

Tyler Farrar (Garmin – Transitions)

Abandona en la 13ª etapa

Se vio envuelto en las caídas del día de Spa y resistió al máximo para ver si los dolores menguaban y podía disputar las victorias en el sprint. La persistencia de los dolores y la llegada de Cavendish hicieron que el americano tomase la decisión de volver a casa.

Rein Taaramae (Cofidis)

Abandona en la 13ª etapa

El impulsivo corredor estonio se dejó ver en alguna fuga durante la primera semana, pero a mitad de carrera acabó abandonando sin regalarnos ninguna opción real de victoria ni ninguna petada como la de Xorret de Catí de la Vuelta del año pasado.

Xavier Andrés

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