Archivo mensual: abril 2010

Mapei, un gigante en el ciclismo

Cuando en 1993, Giorgio Squinzi, fundador y patrón de la empresa italiana Mapei -dedicada al sector de materiales para la construcción- decidió crear una estructura ciclista como proyección a su pasión por el deporte de las dos ruedas, nadie pensó que estábamos ante el nacimiento del gigante que reinó el calendario ciclista durante la década de los noventa.

A partir del equipo Eldo-Viner y con Fabrizio Fabbri como jefe de equipo, el Mapei se introdujo en el mundo de ciclismo, debutando en el Giro de Italia del citado año, edición que se acabaría adjudicando Miguel Indurain. No sería hasta el Trofeo Melinda cuando estrenaron su palmarés, Stefano Della Santa dio la primera alegría al patrón Squinzi superando en la clásica italiana a Mauro Gianetti, curiosamente, uno de los fichajes para la siguiente temporada. No fue la única victoria de la temporada, puesto que Della Santa volvió a levantar los brazos en el Giro di Campania y Fabrizio Bontempi hizo lo mismo en el Giro dei Sei Comuni.

Tras la finalización de la primera temporada se dio el primer paso para la creación de ese gigante, la fusión con la formación española del Clas-Cajastur en octubre de 1993, equipo en el que figuraba el suizo Toni Rominger que llegaba después de adjudicarse por segundo año consecutivo la Vuelta a España y lograr un segundo puesto en el Tour de Francia. De esta unión quedó resultante dos grandes bloques –español e italiano- dando resultado a uno de los equipos más potentes del pelotón internacional. De la mano del equipo español llegaron ciclistas de la talla del citado Toni Rominger, Abraham Olano, Fernando Escartín, Federico Echave o Francisco Javier Mauleón, ciclistas de un perfil vueltómano que combinaba a la perfección con el perfil de clásicomanos de los italianos. Por si fuese poco, también llegaron al equipo italiano Franco Ballerini, Gianluca Bortolami, Danielle Nardello, Andrea Tafi o la del propio Mauro Gianetti. El resultado, impactante. 58 victorias en la temporada de 1994 logrando el primer puesto del ranking de la UCI. Bortolami logró imponerse en la Copa del Mundo, logrando sendas victorias en el GP de Zurich y en el Leeds Classic. Rominger consiguió su tercera Vuelta a España consecutiva, además de seis etapas. Otros triunfos destacados fueron la París-Niza por el propio Rominger o el reinado en el Campeonato de España por Abraham Olano, logrando el doblete en contrarreloj y en ruta. Por si fuese poco, el suizo consiguió superar el récord de la hora en dos ocasiones, poniendo el broche final a una temporada magnífica, pero no la más destacada. Lo mejor estaba por llegar.

Tony Rominger

Tony Rominger, en su etapa en el Mapei - Clas

En 1995 absorbió a parte del equipo italiano GB-MG tras la escisión de los patrocinadores, mismo año que Clas deja de patrocinar el ciclismo. De esto modo, surgió una nueva denominación para la squadra, Mapei-GB, a la que llegaron corredores como los belgas Johan Museeuw o Wilfried Peeters procedentes del extinguido equipo, o Adrianno Baffi y Frank Vandenbroucke. Con la entrada de un patrocinador belga y la llegada a la dirección de equipo de Patrick Lefevere se dio un giro completo a los objetivos de la temporada, mirando fijamente al calendario flamenco, aunque continuaba el bloque español para la lucha por las vueltas por etapas. El resultado habla por sí sólo, 81 victorias. Con un Adriano Baffi arrasando en el comienzo de la temporada en España, las clásicas de primavera no tuvieron mejor resultado. Franco Ballerini se adjudicó la primera París-Roubaix para el Mapei y Johan Museeuw el Tour de Flandes.

Franco Ballerini ganando la París-Roubaix en 1995

Franco Ballerini ganando la París-Roubaix en 1995

El trío formado por Museeuw, Peeters y Vandenbroucke se alzaron con un total de 15 clásicas belgas, un poderío arrollador. Mientras tanto, Tony Rominger prolongaba la racha del equipo con la victoria en Romandia y en la general del Giro de Italia. Tras un mal comienzo de temporada para Abraham Olano en el que se rompió la clavícula en el transcurso de la Volta, el guipuzcoano siguió dando alegrías en la recta final de la temporada, logrando un segundo puesto en la Vuelta a España, sólo superado por Laurent Jalabert. Pero lo mejor estaba por llegar. Tras un segundo puesto en el Mundial Contrarreloj en el que se vio superado por Miguel Indurain, Olano consiguió en Duitama el primer Mundial en Ruta para el Mapei. Como guinda para el pastel, Museeuw logró vencer la Copa del Mundo y el equipo de Squinzi lideró una vez más el ranking de la UCI.

Abraham Olano, con el maillto del campeón del mundo

Tras una temporada magnífica, la plantilla seguía creciendo en cuanto a calidad, manteniendo el bloque de corredores que tantas tardes de gloría habían aportado al Mapei, sumando los fichajes del velocista Tom Steels, Guiseppe Di Grande o Paolo Lanfranchi. Si la temporada pasada el número de victorias resultó escandaloso, en la temporada de 1996 se superaron al lograr 82 victorias. Dieron auténticas exhibiciones, como en la París-Robauix donde tres corredores del Mapei-GB llegaron destacados al velódromo de la ciudad gala, ¿el resultado? Anecdótico, Leverefe telefoneo al patrón a falta de 15 kilómetros a meta para que dictaminase el orden de llegada. De este modo y cumpliendo sus deseos, Museeuw pasó por delante de Bortolami y Tafi, logrando un histórico triplete.

Triplete del Mapei en Roubaix, con Musseuw, Bortolami y Taffi.

Triplete del Mapei en Roubaix, con Musseuw, Bortolami y Taffi.

Antes de dicha hazaña, Tom Steels se estrenaba con los colores del Mapei-GB logrando la victoria, entre otras, en la Gante-Wevelgem. Enfocando uno de los objetivos de la temporada, Abraham Olano ganaba en Romandia evitando la maldición del arcoíris con la mirada puesta en el Giro de Italia, pero tras vestirse la maglia rossa en la cima dolomítica del Pordoi, cedió el liderato en la penúltima etapa, en las duras rampas del Mortirolo. Pese a ello, logró un tercer puesto en la general final.

Olano, vistiendo la maglia rosa del Giro de Italia

Olano, vistiendo la maglia rosa del Giro de Italia

En el mes de julio y camino de Pamplona en la última etapa de montaña en el Tour de Francia, Olano y Rominger marchaban segundo y tercero de la general respectivamente, pero una nefasta maniobra por parte del director Juan Fernández les dejo sin el podio final. Un podio que hubiese conseguido tapar las voces que achacaban los pocos resultados obtenidos en la ronda gala. Pese a este varapalo, la temporada seguía siendo gloriosa, a la que se añadieron el triunfo en la Milán-Turín de Danielle Nardello o la conquista del Giro de Lombardía por Andrea Tafi, el cual también sumó el Giro del Lazio. Al exitoso final de temporada había que unirle tres conquistas más, Johan Museeuw conseguía en Lugano el Campeonato del Mundo, al que hubo que sumarle la Copa del Mundo por segunda vez consecutiva y de nuevo el liderado del ranking de la UCI.

Museeuw, con el maillot de Campeón del Mundo

Museeuw, con el maillot de Campeón del Mundo

La temporada de 1997 se afrontaba con notables bajas en el seno del equipo. Abraham Olano partió rumbo al Banesto, el suizo Tony Rominger corrió su última temporada en activo en el Cofidis francés, Andrea Noé pasó al Asics y Gianluca Bortolami al Festina-Lotus. Pero no hay mal que por bien no venga. De este modo, refuerzos de la talla de Pavel Tonkov el cuál venía de llevarse la maglia rosa, Jan Svorada, Gianni Bugno, Nico Mattan, Stefano Zanini o la del suizo Oskar Camenzind marcaron un nuevo hito en la historia del ciclismo, ayudando al Mapei-GB a batir el récord de victorias en una temporada elevándolo hasta las 95. Cantidad pero no tanta calidad. No se consiguió brillar en las grandes clásicas como en temporadas anteriores. Aún así, cabe destacar el segundo puesto del recién incorporado Tonkov en el Giro de Italia, donde además se llevó tres etapas. Los dos sprinters del equipo, Svorada y Steels, sumaron 24 triunfos entre ambos. Johan Museew no brilló en las clásicas de primavera como solía acostumbrar, pero aún así, logró llevarse los Tres Días de La Panne, la Kuurne-Bruselas-Kuurne o los Cuatro Días de Dunkerque. Frank Vandenbroucke sumó 9 triunfos, entre ellos el Tour de Luxemburgo. Siguiendo con su reinado, una temporada más lograron liderar el ranking de la UCI.

Miguel Hermosilla

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Previa: Tour de Romandía

-La prueba-

Situada justo al final de la temporada de clásicas y antes del Giro d’Italia, el Tour de Romandía es una carrera de prestigio en la que se reúnen aquellos corredores que buscan estirar su pico de forma después de las Árdenas y los que les queda ya poco tiempo para llegar en buena condición a la ronda italiana.

Es, aunque quizás por debajo de París-Niza, Itzulia, Dauphiné Libéré o la Vuelta a Suiza, una de las más prestigiosas pequeñas rondas por etapas del calendario internacional.

Tour de Romandía

-Historia-

Disputada por primera vez en el año 1947 en conmemoración del 50º aniversario de la Federación Suiza de Ciclismo y disputada ininterrumpidamente desde entonces, cumple este año su 64ª edición. Siendo una carrera importante, grandes nombres como Eddy Merckxs, Gino Bartali o Bernard Hinault copan su palmarés, además de otros como Tony Rominger o Laurent Jalabert. Aunque ninguno de ellos ha podido alcanzar el número de triunfos de Stephen Roche, que con tres victorias finales es el que más ha ganado. Por naciones siempre ha sido una prueba en la que italianos, franceses y suizos han dominado, aunque hace ya años que no consiguen llevarse el gato al agua; por detrás, belgas y holandeses también han conseguido un buen número de victorias.

-Recorrido-

Prólogo 27 de Abril de 2010: Porrentruy (4,3km)

La apuesta de C&H: Marco Pinotti

1ª etapa 28 de Abril de 2010: Porrentruy – Fleurier (175,6 kms)

Altos: Saulcy (1ªCategoría), Les Pontins (1ªCategoría) y Mont de Buttes (2ªCategoría)

La apuesta de C&H: Kevin Seeldrayers

2ª etapa 29 de Abril de 2010: Fribourg – Fribourg (171,8 kms)

Altos: Tour de Lorette (1ªCategoría – dos pasos)

La apuesta de C&H: Philippe Gilbert

3ª etapa 30 Abril de 2010: Moudon – Moudon (23,4 kms). Contrarreloj individual

La apuesta de C&H: Bert Grabsch

4ª etapa 1 de Mayo de 2010: Vevey – Chátel (Vallée d’Abondance) (157,9 kms.)

Pas de Morgins (1ªCategoría) y Col du Corbier (1ªCategoría)

La apuesta de C&H: Maxim Iglynski

5ª etapa 2 de Mayo de 2010: Sion-Sion (121,8 kms)

Altos: Anzere (1ªCategoría), Crans-Montana (1ªCateogría) y Ovrannaz (1ªCategoría)

La apuesta de C&H: Serge Pauwels

-Favoritos-

  • Denis Menchov (Rabobank): tras su mala imagen en la Vuelta a Castilla y León querrá acabar bien la primera parte de la temporada, en la que, para ser justos, ha hecho entre poco y nada. El recorrido se ajusta bien a un hombre capaz de estar entre los mejores tanto en la montaña como en la crono.
  • Alejandro Valverde (Caisse d’Epargne): tras acabar la semana ardenesa con un sabor agridulce, el murciano tiene la oportunidad de seguir ganando pruebas antes de la posible sanción que se le viene encima; en su contra la poca dureza para recuperar el tiempo de la crono.
  • Roman Kreuziger (Liquigas): el ganador de la temporada pasada vuelve a una de las carreras que mejor se le adaptan; llega en un buen momento de forma después de la temporada de clásicas. El checho compartirá responsabilidad en el equipo con Ivan Basso y el joven Peter Sagan.

  • Igor Antón (Euskaltel – Euskadi): ya avisó en Castilla y León ganando en el Morredero y en las Árdenas con un 4º puesto en la Flecha Valona y un 7º en la Doyenne. Llega pletórico a una carrera en la que ya consiguió un triunfo parcial años atrás.
  • Jean-Christoph Peraud (Omega Pharma – Lotto): el ex-biker ha realizado un inicio de temporada muy bueno, con buenas actuaciones en París-Niza e Itzulia. Simplemente el hecho de haber empezado la temporada antes que el resto podría suponerle un inconveniente.
  • Tiago Machado (Team RadioShack): una de las sorpresas agradables de la temporada, ya que si bien se podía intuir su potencial, pocos esperaban que estuviese delante tan pronto. Tiene una buena oportunidad para llevarse su primera vuelta importante.

¿Otros favoritos? Por supuesto, el HIDOLO Serge Pauwels.

La apuesta de C&H: Igor Antón.

Previa: Subida al Naranco

-La prueba-

La Subida al Naranco marca el comienzo de la semana grande de ciclismo en Asturias, con esta carrera y la Vuelta a esta bonita comunidad del norte de España. Buena oportunidad para los equipos continentales de nuestro país para sumar méritos ante una posible invitación para la Vuelta a España. Fotoon-Servetto y Euskatel Euskadi, junto a Cofidis por parte de Francia, son la única representación de los equipos ProTour.

-Historia-

Con 44 años de historia, la Subida al Naranco siempre ha estado ligada a la Vuelta a Asturias, y podemos decir que es una etapa de puesta a punto para ver cómo encaran los ciclistas los 6 días siguientes por tierras asturianas. El palmarés de esta prueba en los últimos años se lo han repartido entre españoles e italianos, con victorias de renombre como Nocentini, Iban Mayo, Piepoli o Txetxu Rubiera que han puesto su nombre en ésta cima de la ciudad de Oviedo.

-Recorrido-

149 kilómetros es la distancia que tienen que recorrer los ciclistas para llegar a éste alto de la ciudad de Oviedo, recorriendo previamente varios pueblos asturianos, desde Lugones hasta la cima José Manuel Fuente «El Tarangu».

Como bien ha mencionado la organización, en Pla es donde la carretera se hace más sinuosa y se estrecha, haciendo el recorrido propicio para posibles fugas antes de llegar al alto. Aunque a partir del kilómetro 110 es cuando se puede hacer la primera “criba” en el pelotón con el alto de Santo Emiliano, de segunda categoría.

Los altos del Padrún y de la Manzaneda, ambos de segunda categoría, tensarán los músculos del pelotón a 12 kilómetros para la subida al Naranco, que será definitiva y donde los “capos” pondrán todo lo que tienen, para llevarse la victoria en 5.2 kilómetros de subida, con una pendiente media del 6.9%.  Donde desde San Miguel de Lillo, la cosa se hace realmente dura con más del 8% de desnivel.

-Favoritos-

  • Ezequiel Mosquera (Xacobeo Galicia): Parte como favorito número uno a adjudicarse la Vuelta a Asturias y seguro que no querrá dejar pasar imponerse en ésta subida al Naranco previa a la Vuelta. El tercer puesto conseguido en Castilla y León avalan su favoritismo en ésta carrera. Equipo no le falta.
  • Angel Vicioso (Andalucia-Caja Sur): Victorias en LLodio y la Rioja, podríamos estar hablando del español continental más en forma del pelotón actualmente y que seguro querrá engordar su semana grande con otra victoria en carrera de un día. La subida al Naranco le es favorable a sus características explosivas en altos de poco kilometrajes. Su compañero Javi Moreno también es otra buena baza del equipo para la victoria, tras su gran rendimiento en Castilla y Leon.
  • Beñat Intxausti (Euskatel-Euskadi): Ya ha manifestado que se ve favorito para la Vuelta a Asturias y junto a su compañero Sicard, intentarán que la victoria sea del equipo que viste de naranja. Su tercer puesto en la general del País Vasco acreditan sus opciones.
  • Romain Sicard (Euskatel-Euskadi): Quizás la mayor promesa francesa actualmente, parte como uno de los favoritos a a ser el primero en ésta cima de Oviedo, como ya hizo en el año 2009,  imponiéndose en solitario tras una buena carrera de los Euskatel con Samuel Sánchez.
  • Przemyslaw Niemiec (Miche Team): El corredor polaco es uno de los capitanes del equipo italiano junto al renacido Michael Rasmussen. Grandes puestos el año pasado y éste en Italia, avalan que su participación en ésta Subida al Naranco sea satisfactoria y entre los que busquen la victoria en la cima. Atención a lo que pueda hacer también su compañero Rasmussen al que todos conocemos pero que ha corrido muy poco aun, en éste 2010.

La apuesta de C&H: Beñat Intxausti.

Porque la valentía tiene el justo premio

Muchos años de historia tiene este llamado Monumento del ciclismo y muchos triunfadores llenos de valentía, engrosan el palmarés de una de las carreras más importantes del año. Con el tiempo, la llama de la valentía y la garra que desprendía el ganador en la gran carrera del tríptico de las Árdenas, se ha ido apagando poco a poco, por la táctica y preparación de los participantes, que cada vez va a más. Pero aún nos quedan ciertos ciclistas, que nos hacen recordar a gestas pasadas y que este año han recogido su premio.

Nunca mejor dicho en esta carrera que se disputa en primavera, ayer era un día de lo más “primaveral” por tierras belgas. Desde muy pronto como es costumbre en carreras de un día, se formó una fuga de varios corredores pero con muy poco futuro… Alan Pérez (Euskaltel), Veikkanen (Française des Jeux), Devenyns (Quick-Step), Terpstra (Milram), Finetto (Liquigas), De Gendt (Topsport), Bouet (AG2R) y Bellemakers (Landbouwkrediet) formaban la escapada del día que llegó a tener 8 minutos de ventaja sobre un pelotón controlado principalmente por Caisse. Pero a falta de 100 kilómetros de meta empezamos a ver las primeras hostilidades, y de quién sino, a favor de la estrategia de su equipo, Jens Voigt, que saltaba del pelotón en busca de la aventura en solitario. Una pena que con su edad no de más de sí, pero este tipo de gestos a favor del espectáculo se apremian desde este blog, de un “viejo rockero” de este deporte.

Faltaban 60 kilómetros y la aventura de Voigt y los escapados desde el principio de la jornada, llegaba al fin esperado y la carrera ya se encontraba en el lado del pelotón, aunque aun quedaban restos de la fuga a ya muy pocos segundos, incluso el belga Scheirlinckx (Landbouwkrediet), lo intentaba junto a Devenyns. Cinco horas sobre la bicicleta y aún el grupo principal era muy numeroso, una constante en los últimos años por lo dicho al principio de esta crónica. Ya todos esperaban a La Redoute para medir las fuerzas.

A 35 kilómetros de la meta en Ans, llega la esperada cota de La Redoute, con el ambiente esperado en las cunetas y todo un grito unánime a favor de su compatriota y gran favorito Philippe Gilbert. Pero en el pelotón había más tensión que ganas de buscar una victoria desde lejos y sólo Barredo, Agnoli, Tony Martin, Ten Dam y Garzelli intentaron la proeza, aunque condenados al fracaso por el férreo control del pelotón de favoritos, todavía muy numeroso. Quizás la cota más importante de la carrera se ha visto restada su importancia a favor de la Roche aux Faucons, una pena. Aunque justo antes de llegar a la subida de los Halcones, Ivanov sin engañar a su estilo de correr, lo intentó acompañado de Tankink.

El ataque del ruso de Katusha, pudo abrir el tarro de las esencias entre los favoritos y como ya hicieron el año pasado Saxo Bank, Andy Schleck atacó en la esa Roche aux Faucons, donde Gilbert saltó fácil a la aceleración del luxemburgués y fue el momento en que Contador también los consiguió alcanzar, viendo como el español de Astana se encontraba metido en carrera. Andy, al ver que el belga Phillippe Gilbert se unía a su intento de fuga a falta de 20 kilómetros para la meta, decidió parar y ser cogidos por el pelotón de los favoritos, ya cada vez más reducido. Es el momento donde se produce un parón que aprovechó Vinokourov y Kolobnev para hacer sus apuestas, con las características que se destaca a cualquier corredor del Este en ciclismo.

Ambos corredores se sabían que no iban a parar e iban a provechar su faceta de “outsiders”, para llegar lo más lejos posible. Un ataque lleno de valentía pero a la que ya nos acostumbró el kazajo, antes de su parón por el positivo. Por detrás Gilbert y Valverde se mueven y junto a ellos se les une Evans que formarían el grupo perseguidor definitivo pero con muy poca organización entre el trio, por perseguir. Los kilómetros pasaban, la distancia entre los corredores de delante aumentaba y la carrera parecía estar decidida aunque aun quedaba St. Nicolas como última cota y en los últimos años más importante de la carrera.

Gilbert hacía un último ataque donde “deja el resto”, pero ya era demasiado tarde. La carrera estaba entre un kazajo y un ruso. Vinokourov dejó atrás a Kolobnev a falta de 200 metros y ya no tuvo rival, había conseguido su segunda “Doyenne” después de la conseguida en el año 2005, mientras que Kolobnev conseguía otro puesto de mérito más en su carrera donde si la historia es justa con él en este deporte, ya se merece un gran triunfo.

¡Bravo! por el kazajo del equipo Astana, que había rematado un fantástico trabajo del equipo en el tríptico de las Árdenas con dos terceros puestos y ésta victoria. Y ‘bravo’ por su valentía a la hora de atacar sin mirar atrás de ambos corredores, que merecen un aplauso en su triunfo sobre la táctica, que tanto lamenta el aficionado a Lieja-Bastonge-Lieja. Ya por detrás, llegó tercero al sprint el español Valverde, por delante de Gilbert y Evans. Quizás demasiados conservadores en sus opciones.

Vuelta a la Rioja

-La prueba-

La Vuelta a la Rioja se trata de una prueba con bastante historia, éste año se celebra su cincuagésima edición por éstas bonitas tierras de la región española del “vino”, con carácter de media montaña. Un bonito escaparate para ver la lucha de los continentales de la península ibérica con los pro-Tour españoles. Esta carrera tiene importancia en este período del calendario continental, donde éstos equipos más se dejan ver a vistas de una posible invitación a la Vuelta a España.

-Historia-

Forma parte del extenso número de pruebas profesionales que se corren en España en éstas semanas de Primavera. Una semana después de ver la finalización de la Vuelta a Castilla y León, el pelotón se desplaza a La Rioja para correr ésta prueba que se corre desde hace 50 años y que debido a problemas económicos desde el año 2009 solo se corre en un día, siendo una vuelta por etapas en años anteriores. Una carrera que sirve para ver a aquellos corredores españoles y lusos que empiezan a despuntar en éste deporte y entre sus vencedores, hemos visto a gente del talento de Ruben Plaza, Felix Cárdenas, Vladimir Karpets o Martin Perdiguero incluso en el podium a ciclistas de la talla como Mancebo, Roberto Heras o Denis Menchov.

-Recorrido-

Discurrirá por las bonitas tierras riojanas, donde saldrá desde su capital de provincia y ciudad más importante, como es Logroño donde igualmente finalizará ésta edición del 2010.

De perfil de media montaña, podríamos dividir en dos sectores la prueba. Una con el alto de Montenegro como protagonista, de 1ª categoría y a 1582 metros de altura. Una buena forma de calentar las piernas de los ciclistas que en el segundo sector, tendrán que afrontar otros dos altos de menor categoría como son el Alto de Rivas de Teresa y el Alto de Herrera, éste último a 30 kilómetros de la meta de Logroño y que seguro que seleccionará la carrera ante la previsible llegada de una fuga con los favoritos para la prueba.

-Favoritos-

Ezequiel Mosquera (Xacobeo Galicia): Ya el año pasado ganó su compañero de equipo David García Dapena y éste año seguro que el equipo gallego intentará revalidar victoria. Ya viene de hacer un gran papel en Castilla y Leon con un tercer puesto en la general.

Angel Vicioso (Andalucia-Caja Sur): El ex-Saiz, este tipo de pruebas de un día le vienen como “anillo al dedo”. Ya el año pasado se quedó a nada de la victoria, con un segundo puesto y éste año ya lo hemos visto aparecer en Castilla y Leon con una tercera posición en la etapa que finalizó en Santiago de Compostela.

Beñat Intxausti (Euskatel-Euskadi): El joven español del Euskatel ya se ha dejado ver este año por la Vuelta al País Vasco con muy buenos puestos en ella y seguro que se deja ver entre los favoritos, con éste perfil de media montaña. Además tendrá mucho apoyo de los aficionados de Euskadi que se desplacen a tierras riojanas.

Jerome Coppel (Saur-Sojasun): Uno de los activos jóvenes más importantes de Francia, es la gran baza del único equipo de Francia en la prueba. Competitividad asegurada y un décimo puesto en la general de la última Paris-Niza, son sus credenciales.

David Arroyo (Caisse d’Eparnge): El corredor español seguro que está sumido en su siempre importante pareparación para el Giro. Ya el año llegó con los favoritos.

La apuesta de C&H: Ezequiel Mosquera.

Previa Lieja-Bastogne-Lieja: los favoritos

Philippe Gilbert (Omega Pharma – Lotto): el reciente ganador de la Amstel Gold Race lleva evolucionando como corredor, perdiendo kilos, perdiendo masa muscular, varias temporadas para afrontar la Liége-Bastogne-Liége, carrera que pasa casi por la puerta de su casa, en la mayor aptitud posible. Como objetivo cuantitativo tiene marcada La Doyenne como prioridad. Como objetivo cualitativo, esta supuesta victoria le daría un plus de versatilidad que le auparía, aunque en discusión quizás con Fabian Cancellara, como el clasicómano más completo del momento habiendo ganado carreras de características muy diferentes. Su afán de ser protagonista, de ser ofensivo en casi cualquier carrera, le hace reservarse un lugar predilecto en los corazones de los amantes de las clásicas. Una victoria suya el domingo, que podría darse después de una gran selección instigada por él mismo, sería una gran noticia para el ciclismo.

Alejandro Valverde (Caisse d´Epargne): inmerso en un proceso judicial que parece interminable, Valverde puede encontrarse ante la gran oportunidad de justificar 2010 con la que sería su 3ª LBL, hecho sólo alcanzado por corredores como Merckx, Argentin, De Bruyne o el primer vencedor, León Houa, entre otros. Ha corrido mucho más que en años anteriores, está, según demostró en País Vasco, en un estado de forma muy bueno, y siempre que ha llegado en un estado parecido ha terminado ganando (2006 y 2008) o estando cerca de la victoria (2007). Por ello es un favorito cinco estrellas, un elegido para este tipo de carreras quebradas con final en repecho. Habrá que conocer cómo responde sin su mejor gregario los pasados años, un Joaquim Rodríguez que se presenta en Lieja como outsider a la victoria tras su 2º puesto en 2009, y teniendo a Luis León Sánchez como partner en esta aventura de ida y vuelta.

Alejandro Valverde, en su victoria de 2008

Cadel Evans (BMC): proclamado como el corredor más garrapata de los últimos tiempos, el bueno de Evans se ha destapado, desde su fiasco en el Tour 2009, como un ciclista más ofensivo de lo que había sido hasta el momento. De esos instantes (victoria en Mendrisio, por ejemplo) ha derivado una corriente de opinión general que, pensándolo detenidamente, ya tenía su existencia en el pasado; Cadel Evans es un corredor supercompetitivo, con unas condiciones hasta cierto punto limitadas, que suple con una tenacidad y una regularidad digna de mención. El domingo podría dar otro golpe en la mesa de aquellos que lo despreciaban como ciclista, ganando otra gran clásica (venció, recordemos, el Mundial de Mendrisio y la FW el pasado miércoles) que daría  su equipo la segunda victoria del año.

Andy Schleck (Saxo Bank): El segundo clasificado del Tour de Francia llega a Lieja para conseguir su primer gran objetivo de la temporada: revalidar en Ans su victoria de 2009. Contará con un bloque potentísimo y, en especial, con su hermano Fränk, también candidato a ganar La Doyenne. A ambos les interesa una carrera muy dura y, por encima de todo, selectiva. Los Schleck necesitan eliminar a los hombres más rápidos y llegar al final de la carrera en un grupo extremadamente reducido, sin la presencia de Alejandro Valverde, a ser posible. Tienen talento y carácter para conseguirlo; todos disfrutaremos muchos si se producen movimientos conjuntos entre los luxemburgueses y Philippe Gilbert. Pase lo que pase, se encontrarán entre los principales animadores de la carrera.

Andy Schleck ganó en solitario la última edición

Joaquim Rodríguez (Katusha): mucho más combativo y activo, además de independiente, como es normal, está corriendo el de Parets este año las clásicas de las Ardenas. Su marcha de Caisse d´Epargne ha revertido en un mayor espectáculo en las carreras que antes corría también con los navarros. En la Vuelta al País Vasco disfrutó de la libertad suficiente para poder imporse en la dura etapa de Aia y el miércoles terminó el podium de la FW. El domingo, con libertad casi absoluta (solo estará supeditado a Kolobnev o Ivanos en caso de que estos estén en algún corte definitivo), podrá optar con todas las de la ley a un carrera donde siempre ha rendido como corredor de equipo, pero que nunca afrontó como líder.

Robert Gesink (Rabobank): sufriendo, como siempre, las mil y una penas que todo corredor pueda padecer en una carrera ciclista, Robert Gesink se presenta en la LBL después de que una caída le lastrara en la Itzulia, así como un mal día y un pinchazo inoportuno lo hiciera en la AGR y la FW respectivamente. La mala suerte que le persigue a él y a su equipo un día deberían de tornarse en buena… quizás sea el domingo en las inmediaciones de Lieja, donde tendrá que llegar al último repecho en Ans en solitario. La velocidad y contudencia en finales de ese tipo no le avalan.

Damiano Cunego (Lampre-Farnese Vini): sexto en la Amstel, quinto en la Flecha, el italiano querrá buscar mejorar su tercer puesto que tiene como mejor resultado en la Doyenne. En esta temporada parece que le falta ese punch que tantas victorias le ha dado en su carrera deportiva, pero merced a sus resultados en Abril seguro que estará peleando hasta el final. Junto a él y aunque el recorrido quizá sea demasiado exigente para sus condiciones, deberemos seguir a Francesco Gavazzi, el cual ya lo intento el miércoles de camino a Huy.

Alberto Contador (Astana): Por fin, nuevos retos para el número uno de las carreras por etapas. Este domingo veremos al pinteño, por primera vez en su carrera deportiva, partir como favorito a una carrera de un día. Al menos así invita a pensar su tercer puesto en la Flecha Valona. Contador acumula una serie de despropósitos en este tipo de pruebas, entre espantadas y desapariciones, frente a unas condiciones innegables para ellas. Nadie duda de que si quiere brillar, puede. El líder de Astana también debe buscar una carrera selectiva y le ayudará el patrón Vinokourov, que llega a Lieja después de ganar a Riccò en el Giro del Trentino. El kazajo puede ser uno de las bazas determinantes de la carrera.

Alexander Vinokourov se impuso al sprint a Jens Voigt en 2005

Chris Horner (Team Radioshack): Cuidado con el veteranísimo compañero de Lance Armstrong. Mientras su patrón, como casi siempre, se ha tomado las clásicas sabáticas -excepción en Flandes, que poco no es-, este atípico especímen del pelotón va acumulando grandes actuaciones. No es sólo que haya ganado la Vuelta al País Vasco, sino que ha estado en los puestos cabeceros de AGR y Flecha Valona. Un ciclista peligroso, al que los favoritos no deberán dejar mucho espacio pese a su poco instinto ganador. Viene acompañado de un bloque notable, sobre todo para las alturas de temporada en las que se encuentra el equipo de Bruyneel.

Roman Kreuziger (Liquigas): el checo ha demostrado que llega bien al último de los Monumentos de Abril con una buena actuación en la Amstel Gold Race. La carrera se adapta muy bien a sus características, siendo como es un corredor que se maneja muy bien en terrenos aserrados como el de la Doyenne. Junto a él, Vincenzo Nibali, que compartirá responsabilidad para conseguir la victoria para el equipo verde.

Gert de Waele (Landbouwkrediet): Tras su sorprendente 4º puesto en la reciente Amstel Gold Race, siendo el primero en desatar los ataques definitivos en Cauberg, y su gran rendimiento en la Flecha Valona (12º), el veterano corredor belga (34 años) intentará de nuevo sorprender a todo el mundo en Liege y dar algún susto a los favoritos. Lo tendrá muy complicado debido a la dureza de esta carrera, pero esta realizando un grandísimo inicio de temporada y no sería descabellado ver haciéndole Top-10.

Igor Antón (Euskaltel – Euskadi): llega a la prueba en su mejor momento desde que se cayese camino de l’Angliru en la Vuelta 2008. Así lo demuestra su victoria la semana pasada en el Morredero y el cuarto puesto conseguido en la Flecha Valona, donde hizo una muy buena ascensión a Huy. Su rendimiento en pruebas de un día va en clara ascensión y aunque aún está lejos de los grandes especialistas del momento, si se dan ciertas situaciones de carrera puede darles un susto importante. Junto a él se presentarán en la línea de salida corredores como Egoi Martínez o Mikel Nieve. Mención especial a la incomprensible ausencia de Samuel Sánchez.

Ryder Hesjedal (Garmin – Transitions): Tras su sorprendente performance en la Amstel Gold Race, quedando 2º tras Philippe Gilbert, y siendo también top10 en el muro de Huy, en la Flecha Valona, el canadiense, vencedor de etapa en la Vuelta a España en 2009, optará a un puesto de honor en la carrera valona.

Michael Albasini (HTC – Columbia): Hemos elegido a Albasini, pero prácticamente todos los integrantes del ocho del equipo podrían haber sustituido al suizo. Ése es el problema de la formación que se trae el HTC a La Doyenne: falta empaque. Hay muy buenos ciclistas: Albasini, Martin, Velits, Monfort e incluso Van Garderen son corredores interesantes para estas carreras, pero ninguno de ellos tiene posibilidades de brillar en serio en esta Lieja-Bastogne-Lieja. Éste, junto a la carencia de un vueltómano, es de los pocos puntos débiles de la estructura norteamericana.

Nicolas Roche (Ag2r – La Mondiale): el apellido avala las espectativas que se puedan tener en el joven campeón irlandés, que con 25 años recién cumplidos ya tiene diversas victorias como profesional, aunque ninguna de la relevancia que con su edad ya hubiera conseguido su padre, Stephen Roche (Tour de Romandía o París-Niza). No obstante, al joven irlandés, que lleva corriendo para equipos franceses toda su trayectoria como Pro, se le adivinan mejoras en sus resultados año a año (en la París-Niza obtuvo buenos puestos en varias etapas), y quizás en esta LBL pueda obtener su primer gran resultado en una gran carrera.

Simon Gerrans (Sky): El equipo británico no pasa por su mejor momento, tras empezar la temporada como motos ganando en todas partes, han desaparecido del primer plano más allá del rendimiento de Flecha en el pavés. Su paso por las Ardenas está siendo bastante discreto. Gerrans, sexto el año pasado, aunque no parece el mismo del año pasado en Cérvelo (fue Top10 en las tres carreras del tríptico) es el teórico líder del equipo en este terreno. Le acompaña en la jefatura otro ciclista del que todavía no se tienen demasiadas noticias esta temporada, el sueco Thomas Lövkvist, eterna promesa con grandes condiciones para una prueba como ésta que no acaba de explotar. También destaca la presencia de Bradley Wiggins, metido en una milimétrica puesta a punto para su gran objetivo del año, el Tour. Pese a los nombres, visto lo visto sería una sorpresa que estuvieran luchando por la victoria.

Rein Taaramae (Cofidis): El joven estonio está realizando un principio de temporada muy bueno, destacando en carreras como Paris-Nice, Volta o Turquía y sus características de buen escalador y rodador junto a su jovial combatividad hacen de él un posible protagonista el domingo. En su contra juega su juventud e inexperiencia, ya hemos visto varias veces como tras lanzar duros ataques quedaba absolutamente desfondado, lo que en una prueba de tanto kilometraje se paga mucho más. También destacan en el ocho del enrachado conjunto francés nombres como el colombiano Duque, para el que probablemente el recorrido sea demasiado exigente pero que avala un decimocuarto puesto el miercoles en Huy o el veterano Moncoutié, de quién se puede esperar cualquier cosa, y que si se encuentra en su día puede convertirse en muy peligroso.

Stefano Garzelli (Aqcua & Sapone): sin apenas resultados después de adjudicarse la Tirreno-Adriático y viniendo de realizar un discreto Giro del Trentino, el de Varese aún así seguirá siendo la referencia allá donde vaya. Además, tanto Paolini como Francesco Masciarelli serán de la partida, por lo que también se tendrá que tener en cuenta sus nombres, sobre todo el del joven Masciarelli, uno de los futuros valores del ciclismo italiano.

Stefano Garzelli, tras Bettini el doblete de Mapei en 2002

Linus Gerdemann (Team Milram): Tras su discreta participación de la temporada pasada, el corredor alemán deberá de demostrar que está capacitado para dejarse ver en las Ardenas. Condiciones para estar delante tiene, como demuestra sus buenas actuaciones en pruebas similares en Italia, pero tiene que refrendarlo. Como curiosidad, el reciente vencedor de etapa de la Volta a Catalunya, Paul Voss, hace 2 años fue 8º en la Liege – Bastogne – Liege sub-23.

Jerome Baugnies (Topsport Vlaanderen): Sin ninguna opción para verse delante en los momentos decisivos para la carrera, el conjunto belga suponemos que se dejará ver en el inicio de la prueba. Destacamos al jovencísimo Baugnies (23 años) que consiguió un meritorio 38º puesto en la Amstel Gold Race y en la Liege – Bastogne – Liege sub-23 fue 5º hace 2 años.

Sylvain Chavanel (Quick Step): el corredor de Châtellerault, tras una temporada de clásicas horrible tiene la última oportunidad de demostrar toda su clase. Su estado de forma sigue sin ser bueno, aunque en las últimas temporadas va mostrando cierta mejoría. Ha participado en esta prueba en varias ocasiones aunque nunca ha conseguido ningún resultado reseñable. De todos modos, aún sin demasiadas opciones de victoria final, cualquier aparición que haga será, como siempre, signo de espectáculo. Las otras bazas del equipo son las de Carlos Barredo y Kevin Seeldrayers, que se encuentran en una situación parecida a la del francés en cuanto a momento de forma y resultados. La incógnita, como ya viene siendo habitual, Stijn Devolder.

Christophe Le Mevel (Française des Jeux): en principio tiene que ser el corredor que de presencia al conjunto galo en una prueba en la que vienen sin exigencia alguna. Ganador esta temporada en el Tour de Haut Var, tendrá que intentar dar la sorpresa desde lejos para aumentar sus opciones de obtener un buen resultado.

Leandro Bertagnoli (Androni-Giocattoli): sin contar con la participación del bloque fuerte de la estructura de Gianni Savio, como lo pueden ser Scarponi o lo sudamericanos Serpa, Rodríguez u Ochoa, las opciones de hacer un buen papel el domingo se esfuman, como ya ocurrió el miércoles en Huy, donde sólo dos corredores llegaron a meta, siendo Leandro el más destacado con un discreto 40º puesto.

Xavier Florencio (Cervélo Test Team): La baja de Simon Gerrans ha mermado notablemente las posibilidades del Cervélo para las Ardenas. Si durante la campaña de piedras cuentan con Thor Hushovd, un seguro de vida, aquí carecen de referente. Si bien participara Carlos Sastre, uno de los líderes de la escuadra suiza, sólo lo hará para ir cogiendo kilómetros en busca del Giro de Italia. En este contexto, el catalán, en medio de una temporada muy discreta, tiene la oportunidad de llamar la atención.

Pierrick Fedrigo (BBox Bouygues Telecom): El reciente ganador del Critérium Internacional nunca ha brillado espectacularmente en el tríptico. Parece que esta temporada ha bajado el pistón tras su importantísima victoria en Córcega, pero es un ciclista con la suficiente calidad como para ser la primera baza del modesto equipo francés en Lieja. Thomas Voeckler es el otro nombre importante para Didier Rous, todavía lejos de sus partes predilectas del calendario. Probablemente busquen cuota de pantalla con fugas lejanas.

Las apuestas de Cobbles and Hills: Alejandro Valverde, Philippe Gilbert y Andy Schleck.

Previa: Liége – Bastogne – Liége

-La prueba-

Último domingo de abril. Último Monumento de la primavera ciclista. Última gran oportunidad de justificar el inicio de temporada. La carrera decana del ciclismo, la Liége-Bastogne-Liége, es una de las grandes citas del año junto a los otros Monumentos, las mejores y más prestigiosas vueltas por etapas y el Mundial. Carrera que ha vivido grandes momentos, como la victoria que posteriormente relatamos de Bernard Hinault, las cinco de Merckx o la de Franck Vandenbroucke en 1999, y que podría tener como vencedor el domingo, en Ans, cerca de Lieja, a corredores del talento de Philippe Gilbert, Alejandro Valverde, Andy Schleck o Alberto Contador.

-Historia-

La historia de la Lieja-Bastoña-Lieja empieza antes que la de cualquier otra carrera. En 1892 el Pesant Club Liégois y la Union Cycliste Liège decidieron organizar una carrera para amateurs con un recorrido de ida y vuelta hacia el sur, a la pequeña ciudad de Bastoña, que hoy en día se sigue respetando y que da nombre a la prueba. ¿Y porqué Bastoña? Era el punto más lejano al que los organizadores creían poder llegar para controlar el paso de los ciclistas. Y es que inicialmente su intención era que la carrera sirviese como precursora para otra mucho más grande hasta Paris, también de ida y vuelta, inspirada en el éxito de la ahora reducida a marcha cicloturista Paris-Brest-Paris, pero ese proyecto nunca llegó a ver la luz. Las tres primeras ediciones, la tercera de ellas ya para profesionales, fueron dominadas por un mismo protagonista, el local Léon Houa, que poco después dejaría el ciclismo para dedicarse al automobilismo.

La Doyenne es la decana pero no la prueba más veces disputada, ya que la larga interrupción desde 1895 hasta 1908 y las posteriores (las dos guerras mundiales tuvieron las colinas ardenesas como uno de sus escenarios principales) hacen que por ejemplo la Paris-Roubaix le aventaje en doce ediciones. En esos vaivenes la carrera se movía entre el amateurismo y el profesionalismo e incluso ya en la década de los cincuenta, pese a haber desarrollado una personalidad propia muy marcada, el poco interés que despertaba en su propia región hacía peligrar su futuro. Los organizadores decidieron actuar y acordaron con los de la Flecha Valona la disputa de ambas carreras en un mismo fin de semana, manteniendo cada una su independencia pero creando al mismo tiempo el título de ganador del Weekend Ardennais que premiaba al mejor en la combinación de tiempos en ambas carreras. Es a partir de entonces que el palmarés de la prueba empieza a internacionalizarse y aparecen los nombres de grandes figuras como Kubler, Ockers, Van Looy, Anquetil, Merckx (quién, cómo no, tiene el récord de victorias con 5), de Vlaeminck, Hinault, Kelly, Argentin, Bartoli, Bettini o Valverde entre muchos otros. La exitosa fórmula tuvo continuidad hasta mediados de la década de los sesenta, cuando el prestigio de la prueba ya había crecido mucho, habiéndose convertido cronológicamente en la última de las grandes clásicas disputadas en la primavera, siendo la que da paso a la temporada de Grandes Vueltas, algo que se ha mantenido hasta nuestros días.

No se puede acabar este repaso histórico sin hacer referencia a la edición más mítica, la de la titánica victoria de Bernard Hinault en 1980. El 20 de abril de ese año, alejado de lo que debe ser un domingo primaveral, despertó al pelotón con un temporal de frío, viento y nieve impropio de esta época del año. Hinault en seguida anunció a su equipo que se bajaba, pero fue convencido por su equipo de continuar almenos hasta el giro en Bastoña. La mayoría de ciclistas no llegaron a ese punto, abandonando al poco de iniciarse la carrera. Muchos equipos se quedaron sin apenas representación quedando la carrera en jaque. Pero algunos valientes emprendieron el camino de vuelta hasta Lieja, adonde finalmente solo 21 llegarían. “Le Blaireau” lo hizo 10 minutos antes que cualquier otro, tras atacar a 80 kilómetros del final. Su director, el mítico Cyrille Guimard le convenció de quitarse su chubasquero, ya que la parte decisiva de la carrera iba a llegar. “El chubasquero estaba hecho de tela encerada y me cubría muy bien del frío. Hasta ese momento apenas había dado importancia a la carrera pero entonces me empezaron a temblar los dientes y no tenía protección, así que decidí que tenía que correr lo más rápido posible para mantener la temperatura corporal. Al mismo tiempo me seguía diciendo que los ciclistas que había tras de mí debían sentir lo mismo, así que si ellos podían, yo también” recuerda el campeón bretón. Hinault necesitó varias semanas para recuperar el tacto en sus dedos índice y corazón después de las congelaciones que sufrieron e incluso se dice que perdió por completo la sensibilidad en uno de sus meñiques, pero a cambio hizo un poco más grande tanto su propia leyenda como la de la más vieja de todas las carreras, la Doyenne.

-Recorrido-

Lieja-Bastoña-Lieja, 252 kilómetros que los ciclistas deberán afrontar el domingo en un camino de ida y vuelta por las sinuosas Ardenas, celebre campo de batalla durante siglos ahora convertidas en un escenario perfecto para el deporte de la bicicleta. La carrera respeta el trazado que le marca su nomenclatura salvo por el pequeño detalle que desde 1991 el final se encuentra en Ans, pequeño suburbio situado en una colina al Norte de la ciudad.

La carrera parte desde la Place Saint-Lambert, en el centro de Lieja, una ciudad que además de ser amosa por acoger este Monumento tiene el honor de ser la única que ha visto finalizar etapas de las tres grandes vueltas. El camino de ida es bastante recto y relativamente cómodo, y en sus 97 kilómetros y medio solo da lugar a un cota puntuable, la de la Roche en Ardenne (2.8 kms al 4.9%), aunque el perfil como en todo el recorrido es bastante quebrado y sirve para acumular desgaste en las piernas de los favoritos y sus gregarios y para ofrecer una buena oportunidad a los valientes que busquen la fuga del día. El punto de inflexión en Bastoña es un lugar emblemático, allí hay colocada una rotonda (le Rond Point) con un pequeño monumento que homenajea a una carrera que es el principal reclamo turístico de esta pequeña ciudad fronteriza con Luxemburgo. A esas alturas, sin embargo, todavía falta para llegar al tramo decisivo. Antes se supera la segunda cota puntuable del día, la breve Côte de Saint-Roch (800 metros al 12%) que da paso al tramo posiblemente más cómodo de la carrera, unos 40 kilómetros sin grandes dificultades aparentes que llevan al pie de la Côte de Wanne (2.7 kms al 7%). A partir de ahí no hay desperdicio. Casi 90 kilómetros de serrucho constante solo apto para superclases.

Prácticamente con total continuidad se ascienden la Côte de Stockeu (1.1 kms al 10.5%), dónde se rete homenaje con una estatua a Eddy Merckx y dónde atacó Hinault en su mítica victoria de 1980, el Col du Rosier (6.4 kms al 4%, suficientemente largo como para ser considerado un puerto y no una cota), Maquisard (2.8 al 4.5%), Mont-Theux (2.7 al 5.2%) antes de llegar al tramo más decisivo. Estas dos últimas ascensiones son nuevas este año y sustituyen a la Vécquee (6 kms al 5%) que ha sido suprimida junto a la Haute-Levée, que se pasaba unos kilómetros antes.

A partir de ahí, el tramo decisivo, con el triumvirato de cotas que más marca a la carrera. Primero la mítica Côte de la Redoute (2.1 kms al 8.5%), escenario de momentazos como la pasada de Vandenbroucke a Bartoli en el 99, que últimamente ha quedado algo abandonanda por el espectáculo por su relativa lejanía a meta. Más que por su dureza, que está ahí, es un lugar emblemático por su carreterita estrecha siempre abarrotada de público que recuerda más a un “berg” flamenco que no a una cota valona. Quién sabe si un motivadísimo Gilbert, originario de Remouchamps, localidad en el mismo pie de la Cota, no recuperará este sitio como punto decisivo para la carrera…

Luego viene una transición pestosa con el repecho de Sprimont antes de una breve bajada que conduce al pie de la novedosa Côte de la Roche aux Facons (oficialmente 1.5 kms al 9.9%, en realidad bastante más larga, ya que tras pasar la pancarta que marca teóricamente la cima, se continua subiendo durante aproximadamente un kilómetro más). Esta será la tercera vez que se afronte una subida que ha sido escenario en las dos ocasiones que se ha escalado de los movimientos ganadores. Su inclusión, provocada por los numerosos grupos que solían llegar a los últimos kilómetros beneficia a los más escaladores. Tras coronar, bajada con la habitual autovía de circumvalación, paso al lado del campo del Standard e inicio de Saint-Nicolas (1 km al 11%), quizá la última oportunidad para aquellos que no confíen en su final para marcharse en solitario. De todos modos, y pese a su cercanía a Ans, hace tiempo que esta cota no es decisiva, sobretodo desde la aparición de la Roche aux Facons. La igualdad de fuerzas de los que llegan ahí en cabeza suele ser máxima.

Después solo queda una breve bajada, propicia para movimientos a contrapie como la acción ganadora de Frank Schleck y Danilo di Luca en 2007, y la subida a Ans, no demasiado dura comparada con todo lo anterior pero que a esas alturas también hace daño, ahí por ejemplo vimos a Bartoli reventar a un impotente Jalabert en el 97. Finalmente, los últimos metros llanean y de llegar un grupo la punta de velocidad juega un papel determinante. En definitiva, un recorrido con muchos puntos calientes que ofrece infinidad de posibilidades a un amplio abanico de ciclistas a los que solo se les exige una única condición, que sean muy buenos.